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El partido de la Resistencia

Partido Comunista Francés

 

 

 

 

El Partido Comunista Francés (PCF, en francés: Parti communiste français) es el partido político de Francia que defiende los principios del comunismo. A pesar de que su apoyo electoral ha disminuido desde 1980, sigue siendo el mayor partido comunista en Francia y conserva un gran número de miembros (sólo detrás de la UMP, el PS, si bien electoralmente desde hace varias décadas ha quedado por debajo de otros partidos y coaliciones y no en tercer lugar), así como una considerable influencia en la política francesa.

A nivel europeo, está integrado en el grupo de la Izquierda Europea. Desde su participación en el gobierno de François Mitterrand, sin embargo, a veces es considerado por la izquierda como un partido reformista, especialmente teniendo en cuenta que Robert Hue, uno de sus antiguos presidentes apoya los movimientos de globalización alternativa, aunque a veces puede criticarlos también (en particular, su supuesta falta de organización). A raíz de la baja respuesta electoral obtenida en las elecciones legislativas de 2007, el partido no pudo, por primera vez durante la V República, obtener el nivel mínimo de 20 diputados con el fin de formar un grupo parlamentario propio. Desde entonces, el PCF se ha aliado con Los Verdes y otros diputados de izquierda para poder formar un Grupo Parlamentario propio a la izquierda del Partido Socialista, llamado en francés «Gauche démocrate et républicaine» ("Izquierda Demócrata y Republicana"). Ahora, el PCF forma un Grupo Parlamentario con el Partido de Izquierda, la Federación para una Alternativa Social y Ecológica, y algunos partidos socialistas y comunistas de Francia de ultramar.

Historia


Formación.- El PCF se formó en 1920 durante el "Congresso de Tours" (Congrès de Tours) de la SFIO. La mayoría de los miembros de la SFIO manifestó su voluntad de afiliarse a la Internacional Comunista. Esta mayoría fundó la Sección Francesa de la Internacional Comunista (SFIC) que se convertiría posteriormente en el Partido Comunista Francés. La minoría reformista del partido guardó el nombre del partido (SFIO) y la mayoría revolucionaria (y, entonces, comunista) conservó el órgano oficial del partido: L'Humanité (la Humanidad).

1930-1936


Contra exposición de la exposición de 1931 de París, durante la cual se critica la política colonial mostrando seres humanos enjaulados, organizada por el PCF. Titulado 'La verdad acerca de las colonias', la primera parte fue dedicada a los abusos cometidos durante las conquistas coloniales, y citó a Albert Londres y André Gide las críticas de trabajo forzoso mientras que el segundo frente de la Unión Soviética con la política de las nacionalidades colonialismo imperialista. Aunque en primer lugar, el PCF rivalizó la SFIO por el liderazgo del movimiento socialista francés, pero muchos de los miembros fueron expulsados del partido y en pocos años su apoyo disminuyó, y durante la mayor parte de la década de 1920 fue una sesión pequeña y aislada. Sus primeros diputados elegidos se opusieron al "Cartel de gauches" (coalición de izquierda) formada por la SFIO y el Partido Radical Socialista. El primer Cartel funcionó de 1924 a 1926.

El Partido Comunista atrajo a varios intelectuales y artistas en la década de 1920, incluido André Breton, el líder del movimiento surrealista, Henri Lefebvre, Paul Eluard, Louis Aragon, etc

A finales de los años veinte, el PCF siguió una política de ataque a la izquierda moderada y definió a la SFIO como organización "social fascista", rechazando frontalmente cualquier cooperación con ésta y manteniendo, en consecuencia, una fuerte división en la izquierda. Maurice Thorez fue elegido líder del PCF en 1930.

En 1932 se constituyó el segundo Cartel de gauches. Esta vez, el PCF no participó en la coalición, pero mantuvo un apoyo externo al gobierno, sin participar en la gestión, de la misma manera que antes de la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Los socialistas, por su parte, apoyaron a republicanos y radicales del gobierno, sin asumir tampoco carteras ministeriales. Esta segunda coalición cayó por presiones de la extrema derecha el 6 de febrero de 1934, a causa de motines que obligaron al presidente del Consejo Edouard Daladier a ceder el poder al conservador Gaston Doumergue. A raíz de esta crisis, el PCF, como el conjunto del movimiento socialista, temió que las presiones fascistas y de extrema derecha que habían tumbado el gobierno pudieran arrasar el régimen democrático, tal y como había ocurrido en Alemania tras el acceso al poder de Adolf Hitler, en 1933. La persecución del Partido Comunista de Alemania (KPD) por parte del nuevo régimen nazi y la política estalinista de favorecer la formación de "Frentes Populares", acabaron propiciando el acercamiento de los comunistas a la SFIO, que se concretaría en la creación y victoria electoral del Frente Popular francés, en 1936.

El crack del 29 y la Gran Depresión, que afectó a Francia en 1931, causó una gran inquietud y perturbación, como en otros países. Como no liberalismo económico, las nuevas soluciones se están buscado. La tecnocracia de ideas han nacido durante este tiempo (Groupe X - Crise), así como de la autarquía y los corporativismos fascismo en el movimiento, que abogó por la unión de trabajadores y de empleadores. Algunos miembros socialistas Empezaron a estas nuevas ideas, entre los cuales Jacques Doriot. Un miembro del Presidium del Comité Ejecutivo de la Comintern a partir de 1922, y desde 1923 el Secretario de la Federación Francesa de Jóvenes Comunistas, más tarde elegido a la Cámara de Diputados de Francia, llegó a abogar por una alianza entre los comunistas y fascistas con Doriot los cuales se solidariza en una serie de cuestiones. Doriot fue expulsado en 1934, y con sus seguidores, muy pronto se formó el Partido Popular Frandés, lo que sería una de las más colaboracionista partido durante la Segunda Guerra Mundial.

El Frente Popular


Durante la década de 1930 el PCF creció rápidamente en tamaño e influencia. Su crecimiento fue impulsado por la popularidad de la estrategia de Frente Popular impulsada por el Komintern, que permitió una alianza con la SFIO y el Partido Radical para luchar contra el fascismo. El Frente Popular ganó las elecciones de 1936, y Léon Blum formó un gobierno socialista-radical. El PCF apoyó a este gobierno, pero no se sumó a él. El gobierno del Frente Popular pronto se derrumbó bajo la presión de problemas tanto de orden interno (problemas financieros, incluida la inflación) como internacional (los radicales estaban en contra de una intervención en la guerra civil española mientras que socialistas y comunistas estaban a favor), y fue sustituido por un nuevo gobierno presidido por el radical Edouard Daladier.

La II Guerra Mundial


Al estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939, el PCF fue declarada una organización proscrita por el gobierno de Edouard Daladier. En 1944 el PCF había llegado a la altura de su influencia, el control de grandes zonas del país a través de la Resistencia las unidades bajo su mando.

 

Muchas personalidades se sumaron al partido al finalizar la guerra, incluido Pablo Picasso, que se unió en 1944. Este influencia permite a el PCF establecer durante este período el sufragio femenino en Francia y la seguridad social.

 

 

 

 

EL PARTIDO COMUNISTA Y LA RESISTENCIA FRANCESA

“LA RÉSISTANCE”

 



La Resistencia francesa, conocida en Francia como «La Resistencia» (en francés: La Résistance), es la forma como se denomina al conjunto de movimientos y canales clandestinos que continuaron la lucha contra el Eje en el territorio francés tras el armisticio del 22 de junio de 1940, hasta la liberación en 1944. La lucha consistió, por una parte, en acciones de información, sabotaje y operaciones militares contra las tropas de ocupación (mayoritariamente alemanas) y contra las fuerzas del régimen de Vichy. Por otra parte, se trataban aspectos más bien civiles y no violentos, como la existencia de una amplia prensa clandestina, la difusión de folletos, la producción de documentación falsa, la organización de huelgas y manifestaciones, la puesta en marcha de múltiples redes para el salvamento tanto de prisioneros de guerra evadidos, de refractarios al STO (Servicio de Trabajo Obligatorio) y de judíos perseguidos.

La Resistencia pudo manifestarse tanto en la ciudad como en el campo, sobre todo –para ése último- a raíz del nacimiento de los maquis en la primavera de 1943 (el nombre “maquis” se refiere a un tipo de vegetación mediterránea, un bosque frondoso -particularmente en Córcega- y aún más a la expresión corsa “prendre le maquis”, que significa refugiarse en el bosque para huir de las autoridades o bien de una vendetta). El ejército de las sombras reunió a hombres de todos los horizontes, expuestos a una terrible represión por parte del RSHA (Oficina Central de Seguridad del Reich), del Abwehr (Servicio Secreto alemán), de la Wehrmacht, así como de la Milicia Francesa y de la policía del Estado francés (régimen de Vichy). Aunque la Resistencia activa y organizada nunca representó más de 2 ó 3 % de la población francesa, no hubiese podido sobrevivir ni desarrollarse sin innumerables complicidades populares, en particular en la época de los maquis.

Los resistentes fueron hombres y mujeres de todas las edades, aunque a menudo jóvenes, incluso muy jóvenes. Los estudios apuntan que, a pesar de que la Resistencia contó con auténticos personajes románticos y bohemios, la gran mayoría de ellos estaban casados, tenían un oficio y una vida de familia. Entre éstos cabían universitarios, maestros, periodistas, ingenieros, eclesiásticos, militares, adolescentes de las clases medias y superiores, tanto como obreros, tendederos o artesanos. Sólo una minoría vivía a tiempo completo en una total clandestinidad.

Todas las capas sociales, todas las sensibilidades políticas, filosóficas y religiosas están representadas en el seno de la Resistencia. No obstante, los judíos, los demócrata-cristianos, los socialistas y los comunistas son los que más llenaban sus filas. Si bien la clase de los grandes empresarios está muy poco presente -a pesar de excepciones destacables (Peugeot, Michelin)-, en cambio numerosos elementos tradicionalmente conservadores como los de la Iglesia, los militares o la aristocracia, participan de forma significativa en la lucha.

Una gran cantidad de extranjeros combatieron con los resistentes franceses: antifascistas italianos, antinazis alemanes y republicanos españoles refugiados en Francia; inmigrantes polacos y armenios; judíos apátridas. Franceses o extranjeros, es de subrayar que a nivel representativo, los judíos destacaron dentro de la Resistencia, en todos los niveles de responsabilidad y en todas las formas de combate subterráneo.

No todos los franceses eran partidarios de Pétain en 1940. Nada más iniciarse la ocupación comenzó la Resistencia, aunque se considera el 18 de junio de 1940, fecha de la convocatoria realizada por De Gaulle en Londres, como principio de la misma. 

Paralelamente, diversas formas anónimas de hostilidad hacia el ocupante y Vichy sucedían en suelo francés: La resistencia surgía por doquier, en un primer momento como reacción espontánea, nacida de la rebeldía o de la decisión de unos pocos que no requería la llamada de un jefe o de un partido para producirse. Luego, más extendida y organizada, recibiendo órdenes, transmitiendo mensajes, coordinando su acción y desembocando al final, en 1944, en una animadversión colectiva hacia la ocupación nazi. 

Hubo al principio dos corrientes de la Resistencia. Una exterior, fuera del territorio galo, aglutinada en torno a De Gaulle. Este quería formar un ejército de tipo clásico. Fueron las Fuerzas Francesas Combatientes, que más tarde se denominaron Fuerzas Francesas Libres (FFL). Nacidas en precario, se convirtieron progresivamente en un verdadero ejército gracias a las aportaciones de los territorios coloniales de África: África Ecuatorial francesa, Madagascar y, posteriormente, África del Norte. 

Al mismo tiempo, se emprendía una acción política que cobraría importancia creciente en las actividades del general De Gaulle. El Comité Nacional Francés de Londres, formado en 1940, fue luego Comité Francés de Liberación Nacional y, en 1944, Gobierno provisional de la República francesa. Este organismo político creado por la resistencia exterior debía representar ante los aliados a la Francia resistente y defender los intereses galos. Paulatinamente, acabó representando a toda la Resistencia francesa, exterior e interior. 

Porque, independientemente de la acción inicial del general De Gaulle, hubo una resistencia interior que adoptó progresivamente formas organizadas de actuación. Muy pronto creó redes de evasión a través de la línea fronteriza para prisioneros de guerra fugados, judíos perseguidos y aviadores aliados abatidos. Por una de estas redes llegaron a España, rumbo hacia Inglaterra o África del Norte, franceses deseosos de continuar la lucha. También circularon agentes de información al servicio de los aliados que comunicaban a éstos particularidades militares del enemigo. 

En breve, sin embargo, la resistencia amplió sus objetivos. La dimensión política, en el noble sentido del término, le proporcionó consistencia y le permitió expresarse dentro de los movimientos, organizaciones dedicadas no sólo a la información, sino al sabotaje, la acción armada, la propaganda contra el ocupante y contra Vichy y a preparar la toma del poder por la Liberación. 

Antes de que se constituyeran los grandes movimientos de la resistencia, el aspecto político de la lucha se planteó en 1940 con la puesta en marcha del Partido Comunista clandestino. Los comunistas fueron la primera fuerza política en recuperarse de la catástrofe de la ocupación. 

Las condiciones en que se desenvolvió la negociación con las autoridades de ocupación para que autorizaran la publicación de L'Humanité, órgano de prensa del partido comunista, permanecen turbias. En cualquier caso, esta autorización no se concedió. 

Por el contrario, a partir de otoño de 1940, Vichy y el ocupante comenzaron la persecución de los comunistas -que habían reemprendido la difusión de propaganda clandestina-. Entre los numerosos detenidos, escogería la Wehrmacht a aquellos rehenes que luego serían fusilados en represalia a los ataques contra las tropas germanas, iniciados durante el verano de 1941. Entre ellos, los de Chateubriant, fusilados en octubre de 1941.
 

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La gran huelga de los mineros del norte, en mayo de 1941, es organizada por los comunistas de la zona. Ese mismo mes, el Partido Comunista anuncia la creación del primer gran movimiento de resistencia, el más numeroso y persistente: el Frente Nacional. 

Ningún historiador discute, por tanto, que el Partido Comunista clandestino entró en la resistencia antes del 22 de junio de 1941 sin saber que la Alemania nazi iba a atacar a la Unión Soviética. Pero no es menos cierto que desde entonces la acción comunista cobró renovado vigor y nuevas formas.

En verano de 1941, los comunistas empezaron a realizar atentados contra los soldados alemanes. El hecho no dejó de suscitar problemas de conciencia en los resistentes, incluso entre los comunistas, por las represalias que esos atentados desencadenaban. Posteriormente, el Frente Nacional crearía sus propios grupos armados, los francotiradores y partisanos franceses, encargados de combatir al ejército de ocupación.

Continuamente, los comunistas se situarán en primera línea de la lucha, rehusando cómodas retaguardias. Por eso se cebará en ellos la represión. Pero a la vez suscitarán controversia en la propia resistencia y, a partir de 1943, jugarán un papel señero en las altas esferas de la resistencia nacional. 

Otros franceses de otros credos políticos y de todos los medios sociales, movidos a menudo por puro patriotismo, constituyeron también, más o menos pronto, movimientos de resistencia y lucha -militar y política- contra el ocupante y Vichy. Varios extendieron su influencia por la mayor parte del territorio y sus periódicos difundieron a veces más de 100.000 ejemplares. 

Además del Frente Nacional, los movimientos más importantes fueron Combat, dirigido por Henri Frenay; Libération, con Emmanuel d'Astier de la Vigerie, y Libération-nord, ambos inspirados por socialistas y sindicalistas socializantes; Franc-Tireur y, a menor escala, Organización civil y militar, y el periódico clandestino de los cristianos resistentes, Témoignage chrétien. 

El año 1943 será decisivo en la evolución de la resistencia interior y exterior, porque ambas se unificarán en torno al jefe de la Francia libre, Charles De Gaulle. 

Los americanos habían desembarcado en noviembre de 1942 en África del Norte y, tras entenderse con el almirante Darlan, uno de los principales dirigentes de Vichy, confiaron el mando francés de la zona liberada al general Giraud. 

Aunque prisionero de guerra evadido de la fortaleza de Königstein, en Alemania, y hostil al ocupante, Giraud era partidario de Pétain y de la Revolución nacional, por lo que mantuvo en el territorio bajo su mando las leyes de Vichy, incluso las contrarias a los judíos y los comunistas.

Los americanos tuvieron alejado de las operaciones africanas a De Gaulle e ignoraron completamente la resistencia interior. Entonces ésta decidió apoyarle para que De Gaulle pisara África del Norte, quitase el mando a Giraud y asumiera en solitario la dirección del Comité Francés de Liberación Nacional. 

El general De Gaulle encomendó a Jean Moulin la tarea de agrupar a las diversas fuerzas comprometidas en la resistencia interior. Estas se constituyeron en abril de 1943 en un órgano de dirección común: el Consejo Nacional de la Resistencia. 

Ni De Gaulle ni la resistencia interior -ni por supuesto la comunista- querían que en la Francia liberada del ocupante alemán se perpetuase el régimen de Vichy sostenido por Giraud. Tampoco aspiraban a que Francia cayese en la dependencia de los libertadores anglosajones ni de los americanos, cuyo hombre de paja parecía ser Giraud. 

Además, en ese año 1943, los resistentes del interior y el general De Gaulle acababan de granjearse las simpatías de la gran mayoría de franceses, ya despegados de Vichy y cada vez más hostiles al ocupante. 

Evidentemente, los franceses comprometidos con la resistencia desde el principio habían sido pocos y de limitada influencia. Igualmente siguieron minoritarios los resistentes activos. Pero en contra de lo escrito por algunos buenos historiadores, estas minorías no eran exclusivamente las fuerzas de la resistencia.

 

 

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La IV República


Los comunistas ganaron peso especialmente por sus esfuerzos durante la guerra dentro de la Resistencia, en términos de organización y prestigio. Con la liberación de Francia en 1944, el PCF, junto con otros grupos de resistencia, entró en el gobierno de Charles de Gaulle. Al igual que en Italia, los comunistas eran en ese momento muy populares y tenían un firme compromiso político.

Al término de 1945 el número de sus afiliados ascendía a 500.000, una transformación notable si se tiene en cuenta que en vísperas de la guerra eran menos de 30.000. Este aumento en la afiliación y su fuerte presencia posterior en las elecciones a la Asamblea Nacional de noviembre de 1946 llevó a algunos, incluido Dean Acheson, el Secretario de Estado americano, a creer que la toma del poder por los comunistas era inminente. Debido a su importante papel en la Resistencia, fue el primer partido en votos, por delante de la SFIO y el demócrata cristiano Movimiento Republicano Popular (MRP).

En las elecciones de 21 de octubre de 1945 por el entonces unicameral provisional de la Asamblea Constitucional Nacional, el marco de cooperación regional, obtuvo 159 diputados sobre un total de 586 escaños (es decir, casi el 30%). En las dos elecciones en 1946, ocupó el segundo lugar en las elecciones a la Asamblea Nacional Constitucional, y luego el primero en las de la Asamblea Nacional de la nueva Cuarta República, ahora la cámara baja de un sistema bicameral. Sin embargo, en parecidos términos a lo que ocurrió en Italia, el PCF se vio obligado a dejar el gobierno a Paul Ramadier en mayo de 1947 con el fin de garantizar la ayuda de EEUU dentro del plan Marshall.

Esto le dio a Francia una mejor posición financiera a largo plazo, pero creando problemas políticos inmediatos. El Partido Comunista Italiano (PCI) nunca regresó al poder, a pesar del compromiso histórico de los 70, y el PCF también fue aislado hasta la victoria electoral de François Mitterrand en 1981.

El PCF, canalizaba el descontento generalizado entre la clase obrera frente a los pobres resultados económicos de la nueva Cuarta República. Fuera del gobierno, el PCF denunció a la administración como a la herramienta de capitalismo americano. Después de la detención de algunos trabajadores del acero en Marsella en noviembre, la CGT, la Unión Comunista dominada Comercio bloque, pidió una huelga, como PCF activistas atacaron el ayuntamiento y otros' bourgeoise 'objetivos en la ciudad. Cuando la protesta se extendió a París, y hasta 3 millones de trabajadores salieron a la huelga, Ramadier renunció, temiendo que él enfrentado a una insurrección general. Este es probablemente el más cercano Francia llegó a su toma de posesión comunista.

Este hecho fue impedido por la determinación de Robert Schuman, el nuevo Primer Ministro, y Jules Moch, su Ministro del Interior. También fue impedido por una creciente sensación de inquietud entre las secciones del movimiento obrero con la táctica comunista. Desde este momento en adelante el PCF se trasladó a la oposición permanente y el aislamiento político, una gran presencia, pero impotente en el mapa político de Francia.

Durante el decenio de 1950, el PCF apoya a los pueblos de Indochina y Argelia pues  los comunistas franceses venían trabajado contra el colonialismo. Jean Paul Sartre, un "compañero" del partido comunista, apoyó activamente al Frente de Liberación Nacional (FLN) (porteurs de la valises redes, en la que tomaron parte Henri Curiel). Largos debates tuvieron lugar en la función de servicio militar obligatorio. Si bien esta postura por el PCF puede haber ayudado a mantener una amplia popularidad en la Francia metropolitana, lo que se ha perdido credibilidad en la izquierda radical. Ho Chi Minh en 1920 se unió al Partido Comunista Francés.

V República


El PCF fue el único gran partido que se opuso a la vuelta de De Gaulle al poder y la Quinta República. Poco a poco, se sumaron a los de oposición los del centro y los partidos de centro izquierda. Se abogó por la unión de izquierda contra De Gaulle. Waldeck Rochet se convirtió en líder del PCF después de Thorez la muerte en 1964.

A mediados del decenio de 1960 los EE.UU. del Departamento de Estado estimó que al partido estaban adscritos aproximadamente unos 260.000 militantes (0,9% de la población en edad de trabajar de Francia).
 

Continuará

 

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