Nueva teoría de la oferta y la demanda

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  Raúl WIENER

 

 

 

“¿Cómo se enfrenta una situación en la que el precio baja por menor demanda (cobre por frenazo en China, oro porque volvió la confianza en el dólar) ¡Pues produces más oro y cobre, ¡Así vendes más volumen aunque sea a menor precio compensas lo perdido. Así el monto total de tus exportaciones no decae, percibes más dólares y amenguas la devaluación que tanto daño hace a tus bolsillos al quitarle poder adquisitivo al sol y que todo lo importado te cueste más caro. ¿Lógico, no?”
Aldo Mariátegui: la devaluación y la izquierda. Lunes 03 de agosto de 2015

 

 

Pero nada hay de lógico, ni siquiera en lo más formal. Y estoy seguro que si Milton Friedman viviera buscaría al que dice ser su mejor discípulo de San Isidro, para estamparle en el trasero el merecido castigo por creer que cuando la demanda baja hay que producir y vender más de lo que está cayendo, hasta que las empresas quiebren o dejen de invertir. Hay una cadena de columnas del mismo autor que insisten en que no hay problema de demanda y precios y solo agitación antiminera. Pero parece que ya se convenció de que no es verdad que esos dos metales siempre suben y hacen ganar plata.

Durante meses y años, la pregunta sobre la mesa es, ¿y cuando la demanda de minerales se debilite?, ¿con qué los reemplazamos?

Ahí se han metido temas sobre diversificación y acerca de cómo se pasa del oro y el cobre, a productos que podamos exportar o vender en el mercado interno. Y de todas las respuestas, la premiada es que sigamos en el oro y el cobre. O sea que las inversiones van a ir a productos con menor demanda, solo porque Aldo M cree que si no es oro o cobre esto no sería el Perú, como pensaban los españoles.

Lo increíble es la certeza con la que se dice de que si hay baja de demanda de un producto estrella, hay que invertir y producir ese mismo producto. Una innovación a la teoría económica en su tesis más elemental, si la gente no quiere comprar sus sombreros, produzca más, castigue su precio. Al final alguien le comprará un sombrerito.

Si usted no quiere devaluaciones, que encarecen los productos importados, venda lo que le quede de oro y cobre, y tendrá dólares contra la devaluación. El problema es que está hablando de inversiones nuevas que toman su tiempo. Así que para salvarnos de la devaluación, necesitamos tiempo. Entretanto, ¿qué? Lo que se sugiere es simplificar o adulterar la teoría, para que sigamos siendo el país del oro, cuando Yanacocha está agotada y está dando pérdidas.

Todo esto como la última trinchera de los promineros. Ahora vale equivocarse en la doctrina y en cualquier otra cosa, lo que interesan son Southern, Yanacocha y otras.

 

La opinión del autor no coincide necesariamente con la de Jornal

 

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