Los derechos humanos y las opiniones político-partidarias

©

 La REPUBLICA

 

 

 

 

Desde hace tiempo la señora Rocío Silva Santisteban se viene metiendo en cosas que no le competen. Ella está impedida de hacerlo por ser Secretaria Ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, organización cuya independencia frente al Estado y los partidos políticos está obligada a preservar. Ella y toda la derecha internacional se entremetió en los asuntos internos de Venezuela, dijo preocupada por Leopoldo López, sin importarle casos similares en el resto del mundo, incluido el Perú. Ahora, vuelve a inmiscuirse, esta vez en las justas del Frente Amplio donde toma partido por Tierra y Libertad criticando a quienes se nos ocurrió festejar el triunfo de Verónika Mendoza antes de que el Comité Electoral Nacional del frente diera el resultado final. A ellos se dirige con cachita doña Rocío para pedirles "otro poco de calma, camaradas" usando el vocativo para identificar a quienes lo utilizan en su trato político. Por comprensibles razones a la señora Silva no le simpatiza Verónika Mendoza, como tampoco a un sector fundamentalista de su partido que ha declarado la guerra a la dirigencia nacional de TyL por razones expuestas tanto en su Red como en sus facebook.  A estos no les ha gustado la forma serena y democrática en que los dirigentes de Tierra y Libertad han asumido el triunfo de Mendoza, dedicándose a criticar en forma grosera las medidas disciplinarias que ellos han tomado, adjetivándolos con denuestos, inclusive. Arequipa no se escapa al hecho, existiendo aquí un grupo abiertamente provocador y prepotente el que, basado en nadie sabe que "vara" o qué poder, viene actuando al margen del Frente Amplio dotado, inclusive, de infraestructura envidiable que contrasta con las carencias del frente oficial. 

 

Rocío Silva Santisteban: "otro poco de calma, camaradas"

El recuento de votos de las elecciones del Frente Amplio ha sido demasiado lento. Son problemas que se vieron venir: actas impugnadas, actas que se demoran demasiado vía terrestre, la decisión de realizar el recuento de votos con actas en mano, entre otras condiciones del reglamento electoral. Frente a esta lentitud, que es usual en procesos sin medios electrónicos, los vociferantes y ultrademócratas de la derecha se han rasgado las vestiduras.

Por ejemplo, el blog Politico.pe, dirigido por el aparentemente circunspecto Ricardo Vásquez Kunse, ha exigido celeridad burlándose de la gestión del conteo. ¿Le han exigido democracia interna a Alan García Pérez —candidato único— o a Keiko Fujimori —candidata dizque “natural”? ¿O por lo menos le han pedido a César Acuña que sea menos fintero?

En un país con partidos que son vientres de alquiler o comandados por mafias que se valen de una exigencia correcta de peruanos reclamando por sus fondos de vivienda, la lentitud de un conteo, en unas elecciones inéditas, les parece síntoma de corrupción.

Pero han sido los otrora preclaros dirigentes de izquierda setentera, aquellos que ningunearon al FA, quienes han salidos a los medios a gritar: ¡fraude! Tal es el caso de Carlos Tapia, de Ciudadanos por el Cambio, quien el mismo lunes 5 de octubre exigió que se inspeccionen los centros de votación de pueblos alejados “ante un posible fraude que podría favorecer a Marco Arana”. ¿De dónde se le ocurrió que Marco Arana podría hacer un fraude?, ¿una inspiración del espíritu non-santo? Lamentablemente Tapia, usando su calidad de líder histórico, usufructuó de Radio Exitosa para deslizar una duda que, como dice el vals, tormentosa crece.

Lamentablemente la duda creció sobre unas elecciones que movilizaron a 32 mil peruanos y peruanas, sobre todo, porque hubo además algunas adelantadas noticias que dieron por ganadora a Verónika Mendoza. El Diario Uno publicó dos noticias el 5 y 6 de octubre festejando la victoria de Verónika cuando ni siquiera el Comité Electoral Nacional del FA – CENAFA había empezado el conteo. Sembrar tampoco salió a desmentir.

Entonces la duda empezó a ser torrentosa. Y se volvió caudalosa cuando en las redes sociales se habló de fraude en las mesas de Pomalca, Lambayeque. Hasta Rosa María Palacios, entre otras personas, deslizó la idea de que esos votos se hicieron en asambleas a mano alzada. Es increíble la creatividad peruana para mentir y que los periodistas aguzados no confronten fuentes.

Hubo reuniones del FA al respecto hasta que se escuchó la prueba —la grabación de una conversación telefónica que llegó a las manos de un periodista de Chiclayo— de que, en efecto, una política chiclayana habría manipulado actas vacías para ser llenadas con votos a favor de Arana.

Esta situación fue denunciada por él mismo en una carta a los militantes de Tierra y Libertad: “habiendo recibido información fidedigna de que en algunas mesas de votación del distrito de Pomalca se habría producido un intento de ingresar votos de manera irregular para favorecer mi candidatura […] a través de mi personero legal estamos pidiendo a la CENAFA que proceda a escrutar meticulosamente la nulidad de las mesas del distrito, de todas ellas si hubiera lugar…”.

A la hora de escribir estas líneas aún no hay resultados oficiales. Marco Arana, el sábado por la noche, al 84% de votos escrutados, salió a reconocer que la ganadora es Mendoza (con mayoría de votos limeños). El FA ha dado una lección de democracia interna que ojalá algún otro partido político se atreva a reproducir.

 
 

 

http://larepublica.pe/impresa/opinion/710111-otro-poco-de-calma-camaradas

 

 

 

 

 

 

www.jornaldearequipa.com