¿Si no hay inversión minera este país se va al diablo?

¡Simon!

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 Víctor Emilio Rosas Villanueva

 

 

 

 

 

“Yo creo que si no hay inversión minera este país se va al diablo. El 60 % de las exportaciones del Perú son del sector minero, 200 mil trabajadores dependen exclusivamente de esta actividad. Un millón y medio de las personas dependen de ellos. Entonces, si le damos importancia al trabajador también tenemos que darle importancia a la minería”.

 

 

 

¿Es árabe o judío este hijo de inmigrante palestino? Claro que el 60% de las exportaciones peruanas –según el INEI es algo más- corresponden a la minería. Pero esa no es una fortaleza, sino una debilidad estructural de nuestra economía que se debe superar con urgencia si es que se quiere lograr el desarrollo, es un triste rol al que nos ha reducido la dependencia económica con respecto a las metrópolis, principalmente norteamericana.

 

No producimos minerales por necesidad de nuestra economía, de nuestro mercado interno ni para satisfacer nuestra demanda ni para industrializar esas materias primas, sino por necesidad de las economías de países desarrollados, las que luego retornan como productos elaborados.

 

¿Acaso Simon no entiende que entre el valor de las materias primas y el valor de los productos con ellas elaborados existe una gran diferencia? Esa gran diferencia se traduce en el desarrollo y prosperidad para unos países y la pobreza y fragilidad económica para otros.

 

Por ese guarismo del “60% de las exportaciones” precisamente, es que nuestra economía se encuentra en recesión, porque cayeron las compras del mercado chino y el precio del cobre se vino abajo. Esa es la principal debilidad, evidentemente, de la economía peruana amoldada al neoliberalismo en el papel de país monoproductor de materias primas…


No es cierto que “200 mil trabajadores dependen exclusivamente de esta actividad" y deducir con lógica aristotélica que "un millón y medio de personas dependen de ellos” es mentir groseramente. ¿Qué pasa con el ex Premier aprista? Al afirmar tal cosa, malvadamente insinúa que es la gran minería, la de las transnacionales, la que da cientos de miles de puestos de trabajo, lo que es falso al infinito. Esa es la afirmación de Óscar Gonzáles Rocha para insistir en explotar Tía María y contra la cual luchamos hoy los arequipeños.

 

Pueda ser que en la minería se ocupen alrededor de 200 mil trabajadores, pero esos “200 mil” son en un 80% los llamados mineros informales, “ilegales”, los que el partido del que Simon figuró como primer ministro llamó y llama delincuentes, a los que quiso y quizás aún quiere bombardear y desaparecer. Estas transnacionales dan muy poco trabajo y sí mucha contaminación.

 

Señor Simon


¿A qué trabajador le da usted importancia?

 

¿Al trabajador minero de las transnacionales, a los cuales ahora se les priva y recorta sus derechos laborales? 

 

¿A esos que trabajan en condiciones infrahumanas como en los campamentos de Morococha, La Oroya o Cerro de Pasco?

 

Francamente no sabemos a quien dirigirnos si al amigo de Polay o al Premier de García. Sea quien sea ¿no sabe acaso que hoy campea la tercerización del trabajo en mina, campamentos segregados por sexo, tipo barraca cuartelaria, sistema laboral de 14 días de trabajo por 7 de descanso en su domicilio familiar no costeado por la mina, desalojo de sus viviendas, caso de Shougang? ¿A eso llama darle importancia al trabajador?


Este país es esencialmente minero desde la colonia, porque los encomenderos españoles nos lo impusieron así, luego sus hijos vendieron sus acciones a las transnacionales, las que ahora nos dicen que  “la minería trae progreso” y que “las inversiones mineras dan prosperidad y desarrollo”.

 

Pero la realidad es otra.

 

La minería solo ha traído altos índices de contaminación, poblaciones enteras infectadas de minerales pesados, pastizales y cabeceras de agua contagiadas y no aptas para el cultivo y la ganadería.

 

Debido a ello, este es un país de masas desocupadas, de crecimiento deforme, de capitalistas ociosos pero especulativos, cuyo Estado solo es apéndice de las transnacionales.

 

Este es el país de los narcoindultos y las fosas comunes, el de Montesinos y Fujimori. Este país, último en calidad educativa y salud es el que usted quiere conservar tal cual. Tiene toda la razón señor Simon, ese país debe irse al diablo.


En el Frente Amplio estamos trabajando para que esas miserias sean cosa del pasado. Queremos reemplazarlo por uno diferente y próspero para las grandes mayorías. Estamos seguros que eso sucederá si se diversifica la producción, si se recupera la soberanía, si se cuida de sus campos de cultivo, si se ejecuta un plan nacional de desarrollo, si se cambia la Constitución si se escoge la vida en lugar de la contaminación, si se termina con el analfabetismo, si se paga la deuda social, si se expulsa a Tía María y Conga, si se potencia Petroperú.

 


 

 

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