Latinexit:

.

¿Se desintegra América Latina?

©

 

SPUTNIK

       

27AGOSTO2018

 
 

El contexto internacional y la crisis en Venezuela son algunos de los factores considerados por los especialistas consultados por Sputnik para explicar el desguace de las relaciones entre las naciones hermanas de América Latina. ¿Un proceso irreversible?

La integración latinoamericana está en jaque. El presidente colombiano, Iván Duque, anunció el 28 de agosto que su país se retira de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) por su "complicidad con la dictadura" venezolana. Antes, en abril, seis de sus 12 Estados miembros, Brasil, Argentina, Chile, Perú, Paraguay y Colombia ya habían decidido suspender su participación en el organismo hasta que se nombrara a un nuevo secretario general.

"La situación actual es en parte explicada por la guerra comercial entre EEUU y China. Pero se le agregan elementos regionales. Uno de ellos es Venezuela, que aparece en estos momentos como un elemento de disgregación regional. Lo que hizo Colombia es una forma de presionar para que Caracas se adapte a las normas que regulan el ámbito internacional frente a esta crisis económica, humanitaria y política que vive el país caribeño", dijo en diálogo con Sputnik Noemí Mellado, directora del Instituto de Integración Latinoamericana (IIL) de la Universidad Nacional de La Plata.

Con la retirada de uno de sus integrantes, cabe la posibilidad de que otros también se retiren. Así lo dejó entrever el canciller de Chile, Roberto Ampuero, al afirmar que el organismo "no conduce a nada, no ayuda a la integración y no es capaz de resolver".

No es la única alianza que experimenta el éxodo de sus miembros. A fines de agosto, y aduciendo razones similares a las de Colombia para abandonar la Unasur, Ecuador anunció su salida la Alianza Bolivariana de América (ALBA), creada en Cuba en 2004 en respuesta a la Alianza de Libre Comercio de las Américas (ALCA), formada en 2001 y liderada por Estados Unidos, que no llegó a concretarse.

El analista Julio Burdman dijo a Sputnik desde Quito que la decisión ecuatoriana tiene que ver con el "problema" de la llegada de venezolanos debido al "éxodo que está en marcha". "La economía de Ecuador está dolarizada, por lo que pueden imprimir su propia moneda. Eso genera temor en su población, ya que la base monetaria del país es de difícil reposición y solo ingresa por exportaciones. La llegada de venezolanos que obtienen puestos de trabajo en diferentes actividades, genera preocupación ante una posible una salida de dólares por parte de los migrantes que quieran ayudar a sus familias en el país de origen", sostuvo en diálogo con Sputnik.

Consideró que ambas salidas, la de Colombia de la Unasur y la de Ecuador del ALBA, tienen que ver además con "gestos de sobreactuación de la posición nacional" en donde los políticos afirman que es un modo de "proteger a sus países de un contexto internacional desfavorable".

 

Espejo del mundo

Algunos analistas consideran además que la crisis de "desintegración" que sufren los países latinoamericanos es una réplica de lo que ocurre en el plano internacional. "Lo que pasa en América Latina es un reflejo de lo que pasa en el mundo. Vemos el auge de nacionalismos y proteccionismos, la crítica a la Organización Mundial del Comercio (OMC), y al establecimiento de las reglas multilaterales, la guerra comercial de EEUU con China. Todo eso incide en el orden establecido luego de la Segunda Guerra Mundial", sostuvo Mellado.

Las motivaciones y condiciones para la creación de las alianzas parecen ser distintas a una década de la puesta en marcha de la Unasur. "Hacia los 2000 la Sudamérica comenzó a formar estructuras de integración como la Comunidad Sudamericana de Naciones, Unasur, Celac, ALBA, entre otros. Hubo una ideología latinoamericana que dio nacimiento a esos procesos que estaban imbuidos por una ideología crítica al capitalismo y hacia la hegemonía estadounidense, pero que en los hechos no hizo nada para superar lo que criticaba", explicó la directora.

En los últimos años, los gobiernos de izquierda que dominaban el mapa político de la región, fueron perdiendo protagonismo frente a una derecha que vuelve a retomar fórmulas como el libre mercado. Es ese contexto, en 2011 nació la Alianza del Pacífico integrada por Chile, Colombia, México y Perú.

"Frente a este mundo que sufrió transformaciones en las últimas dos décadas del siglo XXI, y donde cada vez más rige el 'sálvese quien pueda', se ha regresado a formas mínimas de integración, que son los Tratados de Libre Comercio, TLC. En el ámbito comercial internacional esto es lo que predomina porque resulta una estructura flexible para negociar en este contexto adverso", sostuvo la directora del IIL.

 

'Latinexit'

Según Mellado, América Latina está repitiendo lo que sucedió hace unos años en Europa con el Brexit (proceso político iniciado en 2017, donde el Reino Unido busca abandonar la Unión Europea). "La diferencia es que ellos ya están recapitulando porque se dieron cuenta de los peligros que conlleva la desunión", indicó.

"Vivimos una etapa de desintegración en América Latina. Es una forma de hipotecar el futuro de los países, no hay salidas individuales. Ningún país periférico está en condiciones de negociar de manera individual con los que tienen más poder. La integración permite potenciar la capacidad de negociación externa", agregó.

"Estamos en un momento donde el integracionismo no es el camino elegido por los dirigentes políticos para enviar mensajes a sus poblaciones. Esto quizás sea una miopía, si tenemos en cuenta que estos procesos generan verdaderas ventajas para los países los componen. Sin embargo creo que son cosas que de algún modo quedan arraigadas en las sociedades y no va a terminar de desaparecer del todo", concluyó el analista Burdman.

 

Además: TLCAN: "México se equivocó al negociar sin Canadá"

Un informe publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), parece darle la razón. El sondeo allí realizado refleja que aún hoy, el 77% de los latinoamericanos está de acuerdo con más integración económica con otros países de la región y el 62% está a favor de la integración política.

 

 

Jornal de Arequipa no se hace responsable de las opiniones emitidas en esta sección

 

www.jornaldearequipa.com