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Desmitificando al Amauta

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¿Fue Mariátegui marxista-leninista?

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JOSÉ SOTOYAYOR PEREZ

 

 

José Sotomayor vuelve a criticar a Del Prado, 40 años después de la "Histórica IV Conferencia Nacional" ... del PCP

 

 

No son pocos los que sostienen que José Carlos Mariátegui fue marxista leninista. Son todos los que siguen la corriente de Jorge del Prado. Se trata de una afirmación que no tiene sustento y que parte de un supuesto falso: se cree que la grandeza del Amauta reposa en su ideología «marxista leninista». Nada más erróneo que esta especulación, sin base en consideraciones objetivas, de espaldas a la realidad histórica. Mariátegui fue el iniciador del pensamiento marxista en el Perú. Esto es lo que lo distingue de los pensadores que lo antecedieron en nuestro país. Su grandeza está en su rol histórico como «fundador» de un pensamiento revolucionario, no conocido hasta entonces en el Perú.


Presentarlo como un acabado y completo conocedor de la doctrina de Marx y de Lenin, constituye un grueso despropósito que solo sirve para que algunos tránsfugas pretendan utilizar al Amauta para esconder su apostasía. Es sabido que ante la debacle del campo socialista ciertos «comunistas» han lanzado todo un llamado: ¡Volver a Mariátegui!


La verdad es que el «fundador» o «iniciador» del marxismo en el Perú, no pudo ni podía escapar al contexto histórico en el que vivió. No pudo completar su conocimiento del marxismo ni menos del leninismo. Por eso encontramos en sus obras enfoques y hasta tesis que son ajenas al marxismo leninismo. En este breve trabajo hemos presentado algunos de los temas que el Amauta abordó desde posiciones muy personales, no marxistas. Consideraba que Nietzche, Bergson, Freud y sobre todo Sorel, podían enriquecer el marxismo con sus teorías. Son conocidas sus palabras: «vitalismo, activismo, pragmatismo, relativismo, ninguna de estas corrientes filosóficas, en lo que podían aportar a la Revolución han quedado al margen del movimiento intelectual marxista».


En el pensamiento del Amauta la tesis del aporte y enriquecimiento del marxismo con otras teorías, es una característica y particularidad. Esto ha servido para que algunos hablen del «marxismo de Mariátegui» o «el marxismo en Mariátegui». La verdad, sin embargo, es que el Amauta era consciente de que tenía una posición propia frente al marxismo. Así lo demuestra el siguiente pasaje de la carta a Enrique Espinosa escrita el 10 de marzo de 1929, refiriéndose a su libro Defensa del Marxismo: «Pero temo que mis conclusiones desfavorables al marxismo, aunque no abordan la práctica de los partidos socialistas, sean un motivo para que «La Vanguardia» no se interese por este libro».


En la misma fecha y en los mimos términos se dirigió a su amigo, Samuel Glusberg. Insistiendo en las conclusiones desfavorables al marxismo de su libro titulado «Defensa del marxismo» y agradeciendo su intención de publicarlo. Según afirma Jorge del Prado, en un artículo de respuesta al historiador soviético, Mirosewsky, publicado en la revista cubana «Dialéctica», J.C. Mariátegui no solo fue marxista sino «marxista leninista stalinista». Después del XX Congreso del PCUS y la infame campaña anti Stalin del revisionismo, del Prado definió el mariateguismo en los siguientes términos: «Era fundamentalmente los métodos de Mariátegui, para la construcción del Partido, la acumulación de fuerzas, la organización y conducción de las luchas populares; la defensa intransigente de los principios marxistas leninistas y la lucha sin cuartel contra los enemigos de clase».

 

 


Con su obra «Defensa del marxismo» y sus conclusiones desfavorable para la doctrina científica de Marx, Mariátegui desmiente categóricamente a Jorge del Prado. El argumento que este utiliza para poner al Amauta al nivel de Lenin y Stalin tampoco tiene valor. Afirma lo siguiente: «Mientras Stalin dice «El leninismo es el marxismo de la época del imperialismo y de la revolución proletaria», Mariátegui dice «El marxismo leninismo es el método revolucionario de la época del imperialismo y de los monopolios».
Es necesaria una aclaración. El marxismo leninismo no es un método; es una doctrina científica, un sistema íntegro y armónico de concepciones filosóficas, económicas y político sociales. En consecuencia definir el leninismo como el marxismo de la época del imperialismo es acertado y justo; pero considerarlo como un simple método es deformarlo o disminuirlo. No puede haber relación ni menos «similitud» entre la definición que da Stalin del leninismo y la que hace Mariátegui del marxismo leninismo, reduciéndolo a un simple método.


Todo esfuerzo por convertir a J.C. Mariátegui en un marxista leninista cabal es inútil, no tiene sentido y es erróneo. Se cree y piensa que la talla de pensador y luchador social del Amauta se debe a su pureza e «intransigencia marxista leninista» Los temas que hemos expuesto, a la luz del pensamiento del Amauta y del marxismo leninismo, demuestran lo contrario. El historiador Jorge Basadre, amigo y conocedor de la obra del Amauta, dice con sobrada razón que «José Carlos Mariátegui llegó al marxismo por una vía propia» y que «su marxismo tuvo carácter abierto y vivo» y «que nunca dejó de ser él mismo».


La grandeza del Amauta no estuvo, sin embargo en «su marxismo», sino en el rol histórico que le tocó jugar en el movimiento revolucionario peruano. Surge en el momento en que su talento y carácter eran necesarios para dotar a la clase obrera peruana de un ideario, un programa y sus organizaciones correspondientes.


En este sentido fue un iniciador, un hombre que vio más lejos y quiso
con más fuerza que los demás. Se irguió como una personalidad destacada, por encima de sus contemporáneos. Otro es el problema que concierne a la esencia y contenido de su pensamiento político social, a su ideología. Que fue un marxista nadie puede dudarlo; es más, fue el «fundador» del marxismo en el Perú pero no llegó a culminar a cabalidad sus conocimientos del marxismo ni menos del leninismo. Los problemas que hemos analizado brevemente en este trabajo mariategui y el marxismo lo demuestran. Por eso, no tiene sentido y resulta una farsa lanzar el llamado de «Volver a Mariátegui» después de cuestionar los principios fundamentales del marxismo leninismo. Esto equivale a inventar un «mariateguismo» que el
mismo Amauta hubiera rechazado. No hay que olvidar la Advertencia de sus 7 Ensayos: «Ninguno de estos ensayos está acabado. No lo estarán mientras yo viva y piense y tenga algo que añadir a lo por mí escrito, vivido y pensado».


Mariátegui «miraría con desdén a los repetidores mediocres de sus frases»
, y «no se sentiría renovado y renacido sino en hombres que supieran decir
una palabra verdaderamente nueva, verdaderamente actual», desde firmes
posiciones de principio, marxistas leninistas

 
 

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