Líder de las FARC

Jesús Santrich, filósofo y guerrillero

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La redacción

 

 

Seusis Pausivas Hernández Solarte, nombre real de Jesús Santrich, nació en Colombia, en la pequeña población de Toluviejo, departamento de Sucre el 30 de julio de 1966. Pertenece a una familia numerosa de ocho hermanos. Sus paisanos le conocieron con gafas negras y un pañuelo palestino con el que siempre anda, aún cuando lo nombraron delegado de las FARC en la mesa de negociación de La Habana.


Antes del inicio de las negociaciones entre el Gobierno y las FARC para poner fin a la guerra nadie conocía a Jesús Santrich, pero hoy está en boca del mundo entero por obra y gracia de la inteligencia yanki cuando el ex comandante de la guerrilla estaba a un paso de ingresar al Congreso de la República en la cuota de 10 negociada en la Habana.

Como resulta típico, el gobierno norteamericano ha solicitado su extradición por narcotráfico con pruebas clavadas por la DEA y al peor estilo de las armas químicas que sirvieron para asesinar a Sadam Hussein y destruir Irak y ahora a Siria o como en su tiempo fue el hundimiento de La Coubré para apoderarse de Cuba, Puerto Rico y Filipinas o el incidente del Golfo de Tonkín para justificar su guerra contra Vietnam. O como ya corre el rumor que el derribamiento de las Torres Gemelas de Nueva York fue obra de esa intelligentzia yanki: una, para cobrar los seguros y reaseguros de los edificios destruidos; y dos, para culpar a los árabes y tomar represalias.

Santrich perteneció a una familia de vasta cultura. Los padres fueron reconocidos docentes de secundaria y universitarios, ambos filósofos. Ellos lo introdujeron tanto en el mundo de la cultura griega como en Macondo, el mundo de Gabriel García Márquez. Desde muy pequeño le enseñaron varios idiomas lo mismo que la historia latinoamericana.

 

Todo estaba diseñado para que Seusis Pausivas fuera un gran filósofo, sin embargo, surgió un guerrillero que quería cambiar al mundo mediante las armas. Esto, tampoco fue una novedad, pues, desde que estudiaba en la escuela, Hernández Solarte estuvo vinculado a organizaciones revolucionarias. Fue en la universidad donde finalmente forjó su ideología y su destino.

 

Durante ese periodo universitario perteneció a la Juventud del Partido Comunista Colombiano, y luego al partido mismo. Alcanzó a ser profesor y personero del municipio de Colosó, Sucre. Más tarde integró la Unión Patriótica, un partido político de izquierda, fundado en 1985 por varios grupos guerrilleros que se adhirieron a la ley, entre ellos el ELN y las FARC, pero tras la matanza de casi todos sus líderes, los grupos guerrilleros volvieron a la insurgencia.

 

Fue en la guerrilla donde nació Jesús Santrich quien ingresó al Frente 19 de las FARC tomando el nombre de su amigo homónimo que fue asesinado en 1990 por el DAS. Fue un tributo a la amistad. Su formación humanista y teórica lo fueron posicionando al mando del Bloque Caribe de las FARC, que operaba en la Sierra Nevada de Santa Marta, los Montes de María y el departamento de Córdoba.


En las filas de la guerrilla, Santrich era el encargado de las comunicaciones; es decir, de la propaganda de la ideología que las FARC buscaban desarrollar. Para ello organizó una red clandestina de emisoras llamada Cadena Radial Bolivariana, Voz de la Resistencia, la que era escuchada en las zonas liberadas, servía, además, para la capacitación guerrillera y para reclutar nuevos militantes.


Durante este lapso, a Santrich le fue desarrollando una enfermedad degenerativa y genética conocida como síndrome de Leber, que le comenzó en la infancia y que poco a poco lo dejó ciego. Eso no fue obstáculo para convertirse en uno de los jefes mas respetados de la guerrilla, tanto como para integrar la delegación que iría a La Habana a firmar los acuerdos de paz con el gobierno de Santos.
 

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