La nueva Secretaria General del PC

Hay viejos con mentalidad muy lúcida y jóvenes con ideas cavernarias

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Entrevista de Marco Fernández / Diario Uno. 4 de junio 2017

 

 

 

 
 

Flor de María Gonzáles Uriola es la primera mujer a cargo de la secretaría general del Partido Comunista, elegida en el XV Congreso Nacional Ordinario del PCP que se realizó en Lima. Militante desde los 16 años de edad, señala que la política de alianzas de su partido debe servir para confluir un gran frente único que supere la coyuntura electoral y se encamine hacia el futuro.




—Usted es la primera mujer que ocupa la secretaría general del Partido Comunista Peruano. Es un hecho histórico. ¿Qué opinión le merece este acontecimiento?

—Significa una doble responsabilidad, como comunista y como mujer. Espero estar a la altura de las circunstancias y de esta doble responsabilidad. En el Partido Comunista Peruano hay nuevos vientos. La presencia de la mujer es importante y es valorada por toda la militancia, pero también el aporte de los comunistas desde las bases. Yo tengo una militancia desde los 16 años, desde el año 66, ni bien terminé el colegio, y he estado en diferentes frentes sindicales, de mujeres y políticos, que en su debido momento me encargó el partido. Hay una trayectoria de consecuencia con el partido y también con mi condición de género.

—¿Qué resaltaría de la anterior gestión y qué crítica le haría?

—Una de sus bondades es haber ido recuperando los bienes del partido que estaban un poco desordenados, se han ido ordenando legalmente. Se ha llevado ordenadamente la documentación del partido. No obstante, la crítica es que tal vez no ha sabido interpretar en su debido momento el sentir de los trabajadores. Ha habido lentitud en tomar medidas decisivas cuando la efervescencia de la lucha de los trabajadores lo requería.

—Usted espera estar a esa altura.

—El trabajo no es personal. Tengo fe en que los 51 miembros del Comité Central elegidos estarán dispuestos a continuar con ese fervor en el trabajo para lograr el engarce del Partido con la clase trabajadora.

—¿Qué opinión le merece la alianza Juntos por el Perú?

—Ese ha sido uno de los puntos más polémicos dentro del XV Congreso. Existen muchas bases a lo largo del país que continúan trabajando al interior del Frente Amplio y han logrado una presencia en su población. Cambiar ahora a Juntos por el Perú no les pareció lo más ideal. El partido lo va a evaluar: ha dado como tarea al Pleno del Comité Electoral revisar esta política de alianzas. Actualmente, casi todas las agrupaciones están haciendo trabajos de unidad, pero transitorias, con vías electorales, fundamentalmente. Claro que nuestro partido también las impulsa, pero en realidad nosotros tenemos la visión de un frente único más grande donde confluyan todas las fuerzas que coincidan en buena parte con nuestras ideas para caminar hacia el futuro.

—¿Su lectura es que Juntos por el Perú representa la desunión con el Frente Amplio?

—No. Yo creo que desde diferentes sectores se tiene que construir la unidad. El 10 de junio es el Pleno del Comité Central y el XV Congreso le ha encargado al Pleno definir la política de alianzas. Tengo que respetar el acuerdo del Congreso de que sea el Pleno en forma colectiva el que tome decisiones, pero le adelanto que existe en los militantes y la dirección del partido el ánimo de propiciar la más amplia unidad para hacer frente a la derecha.

—¿Cómo ve usted a algunos políticos que enarbolan el tema de género, de participación de la mujer y la juventud, puntos demasiado específicos, pero no combaten el sistema en el que estamos viviendo.

—Bueno. Lo correcto sería conjugar todas las estrategias. Tenemos que ganar a los jóvenes, es un sector importante de la población, no podemos aislar ese tipo de trabajo y contraponerlos contra los mayores. El problema no es generacional. Así como hay viejos con mentalidad muy lúcida, muy moderna, también existen jóvenes que tienen mentalidad cavernaria. Lo estamos viendo en el Congreso de la República, porque defienden el status quo y tienen la mentalidad de la Edad Media. Y lo mismo en mujeres progresistas y otras que están contra el mismo sector femenino. El trabajo debe ser conjunto porque nuestro enemigo es el modelo neoliberal y sus defensores.

—¿El modelo neoliberal o la dictadura mundial? Porque país que no se somete es sometido.

—Creo que es el modelo neoliberal contra el cual estamos luchando y la hegemonía que pretende hacer Estados Unidos por sus propios intereses. Como usted dice, país que no está de acuerdo con los mandatos de Estados Unidos es manoseado, vituperado y atacado. Lo estamos viendo en Irak, Siria, Venezuela… muchos años atrás en Chile y otros países de América latina. A Estados Unidos le gusta que seamos el perrito faldero, como dice Pedro Pablo Kuczynski: que seamos el perrito amistoso que le mueve la cola, de lo contrario nos avasalla y nos destruye.

—Bajo su punto de vista, ¿qué le falta a Venezuela para que pueda tener la estabilidad económica y social de las que goza Cuba?

—La educación a toda la población para que sea consciente de las conquistas que han alcanzado. Un gran sector de la población venezolana está ciega y no se da cuenta de los avances que ha habido en educación, en salud, y cae en el juego de la ultraderecha, pero yo le voy a decir que la posición nuestra, de los comunistas, siempre ha sido respetar la libre determinación de los pueblos. El imperialismo y los demás países deben dejar que Venezuela decida su propio destino.

—¿Está el PCP en las 25 regiones del país?

—No en todas las regiones, pero sí en la mayoría. Siempre un Congreso moviliza todas las bases. Muchísimos militantes que se encontraban alejados están comunicando su decisión de reincorporarse. He tenido la alegría de recibir muchísimas llamadas del norte, centro y sur diciéndome “camarada, me reincorporo al partido”. Eso nos da fuerza para continuar con el trabajo.

—¿No cree que habrá quienes quieran aprovecharse de estas nuevas circunstancias para beneficio propio?


—En estos casos hay de todo, pero Lenin decía que en épocas un poco fáciles las puertas deben estar entreabiertas y en épocas muy difíciles sí totalmente abiertas. Yo creo que no estamos en épocas muy difíciles y por lo tanto esa reinserción de los militantes se tiene que tamizar, por eso se pide que se reinserten por medios orgánicos; tendrá que hacerse una evaluación sobre qué sucedió con esas personas durante todo el tiempo que han estado ausentes.

—Las puertas del PCP están entreabiertas.

—Lenin dijo que cuando hay mucha represión las puertas tienen que abrirse porque el que entra está arriesgando su vida, pero no estamos en esa etapa. Solamente quiero decirle a toda la militancia, a los amigos, a aquellos que se alejaron, que van a ser escuchados, que pidan su reincorporación a través de los canales orgánicos del partido: los comités locales, provinciales y regionales. Los que deseen reincorporarse y los que tienen fe en el partido. Ansiamos un mundo de paz. Si nosotros luchamos por los trabajadores es porque queremos un mundo con equidad, más humano.

—Ha sido un largo recorrido partidario desde sus 16 años. ¿Podría esbozar un perfil propio?

—Milité en la Juventud Comunista. También estuve como dirigente de la Unión Popular de las Mujeres Peruanas, que tuvo presencia decisiva en la campaña de alfabetización y que recibió un premio de Unesco. Soy maestra de profesión, de Física y Matemática, con 30 años en la docencia, y también fui dirigente del Sutep.

Domingo 4 de Junio 2017.

 

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