la IV Conferencia fue una rebelión de las bases del Partido contra una dirección revisionista totalmente podrida que debía ser derrocada porque yendo contra el marxismo leninismo cerraba el paso a la revolución impidiendo el desarrollo del Partido. Los comités partidarios, no habiendo otra posibilidad, tuvieron que coordinar entre sí para poderse reunir en Conferencia y expulsar a la pandilla revisionista. El Comité Regional de Ayacucho estuvo entre esos comités rebeldes y cumplió un papel acorde con sus posiciones antirrevisionistas, expuestas anteriormente. Su participación fue decidida en reunión especial, dada la importancia del evento. Me cupo representar al Comité en la IV Conferencia, enero de 1964; nuestra intervención apuntó a destacar el carácter antipopular y reaccionario del gobierno de Belaúnde, la importancia de la lucha armada y del camino de cercar las ciudades desde el campo y la necesidad del desarrollo clandestino del Partido. En este evento se me eligió miembro del Comité Central. El Comité Regional, así, no solo