Intervención de Valentín Pacho en la ceremonia por el 89 aniversario del PC

 

 

 

 

 

 

 

 

Educado en el Comité Regional de Arequipa, uno de los destacamentos más importantes del Partido Comunista Peruano, siguiendo el ejemplo, sobre todo, de Augusto Chávez Bedoya,  Valentín Pacho actual vicepresidente de la Federación Sindical Mundial (FSM) intervino autocríticamente en la ceremonia conmemorativa por el 89 aniversario de la fundación del PC para expresar, con sinceridad, lo que siente acerca de la situación política y orgánica del partido. Con franqueza Pacho reclamó el retorno de los camaradas que habían dejado la organización partidaria, colofón lógico de que el partido no ha estado bien encaminado y que esa crisis se vio reflejada en el abandono que hicieron de sus filas valiosos cuadros, a los que llamó: "militancia que nunca dejó de ser comunista", después del X Congreso. A nuestro entender, claro que Pacho, se refería a quienes por discrepar con la línea sinuosa que impusieron al PC las direcciones de Raffo y De la Cruz o, fueron separados o expulsados, o dejaron de militar, simplemente, todos los disconformes con la posición del PC frente a problemas cruciales de la vida nacional o por sus alianzas electorales. Pacho dio a entender que mucho no se puede hacer sino se recuperan "los cuadros que hemos perdido, muchos de ellos formados en Escuelas Internacionales o el Komsomol". Habría que agregar que esa política "nacional" se vio reflejada, igualmente, en la posición de la direcciones regionales del PC como Cusco, Tacna, Arequipa y el Callao, aquí, en estos lugares, el partido dejó de ser el destacamento de vanguardia de los trabajadores. Estos hechos, para muchos, afectaron el balance general en la vida del Partido. Nos congratulamos que el dirigente de la FSM  dejara de lado los discursos triunfalistas a los que nos tenían acostumbrados las "sucesivas direcciones"! (La Redacción).

Aquí su intervención

 

Nos reunimos hoy para conmemorar el 89 aniversario de la fundación del Partido Comunista, una organización dedicada no solo a la lucha por la emancipación del pueblo peruano, sino, también, a la lucha revolucionaria por el socialismo y por la emancipación y libertad de explotados y oprimidos de todos los pueblos del Perú y del mundo.

El marxismo-leninismo demuestra que en la historia el motor de desarrollo de un pueblo es la lucha de clases y esta camina siempre por una ruta llena de dificultades, retrocesos, estancamiento; pero siempre se avanza y en este avance el papel protagónico lo tienen siempre las masas compuestas por las clases explotadas y oprimidas, en las que ellas son el sujeto de nuestra preocupación y razón de todas las revoluciones sociales.

La Gran Revolución Socialista de Octubre, que el próximo 7 de Noviembre cumplirá 100 años, fue la inspiración para que personalidades como Ernest Thaelman en Alemania; Dimitrov en Bulgaria; Gramsci en Italia; Thorez en Francia; La Pasionaria en España; Recabarren en Chile; Prestes en Brasil; Ho Chi Minh en Vietnam; Fidel en Cuba; y con ellos nuestro José Carlos Mariátegui, fundaran, en tiempo y espacio diferentes, organizaciones revolucionarias como nuestro partido, el Partido Comunista Peruano, para “hacer la revolución” y no sentarse a la vera del camino para ver pasar el cadáver del imperialismo.

No voy a incurrir en la simpleza  de equiparar a Mariátegui con Marx, Engels o Lenin, eso sería un absurdo, pero si reconoceremos en él no solo a nuestro fundador y organizador sino al jefe revolucionario, al intelectual consecuente con sus ideas y al defensor de los trabajadores. La zalamería y la falta de autocrítica son manifestaciones de la politiquería burguesa, más entre comunistas y revolucionarios, el lenguaje franco, pero fraterno y camaraderil es vital. Entre camaradas es bueno exponer la verdad y no omitirla por diplomacia.

Es cierto que tenemos grandes tareas por delante, es cierto que debemos fortalecer las instituciones del Partido, que debemos acatar los Estatutos, mantener la disciplina, la estructura orgánica y etc.; pero ¿cómo le hacemos sin los cuadros que hemos perdido, mucho de ellos formados en Escuelas Internacionales o el Komsomol? Entonces que nuestra tarea inmediata sea recuperar esa militancia que nunca dejó de ser comunista, no me refiero, por si acaso, a los que se pasaron al fujimorismo y a la reacción, a ellos no los molestaremos para nada, esos se pueden quedar tranquilamente allí, donde están. Y ustedes no tienen que preocuparse ni perder el tiempo en recuperarlos, esa gente nunca debió estar en el partido.

En este aniversario, quiero rendir homenaje a todos los héroes y mártires del Partido desde el primero hasta el último. No los menciono por sus nombres pues la lista es larga y temo olvidarme de alguno; sin embargo, quiero referirme a tres camaradas por la circunstancia en que murieron, los tres fueron asesinados por esbirros a órdenes de las dictaduras del Perú y El Salvador. Y fueron asesinados por ser comunistas. Pedro Huilca, Marco Antonio Corzo y Alipio Mamani. Pedro era obrero de la construcción y secretario general de la CGTP además de miembro del Comité Central y de la Comisión Política de nuestro partido. Marco Antonio Corzo y Alipio Mamani eran dirigentes de la Juventud Comunista y combatientes internacionalistas, ellos se forjaron en el CR de Arequipa y murieron luchando en tierras extranjeras bajo las órdenes de Shafik Handal, comandante del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y secretario general del Partido Comunista de El Salvador.

Esa es la dimensión de nuestro partido en el tiempo, ese es el partido que heredamos. Nosotros no tuvimos ni tenemos que inventar historias para llenarnos de gloria. 

 

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