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De la izquierda, migrantes y la corrupción

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Valentín Pacho, Secretario General Adjunto DE LA FSM

       

SETIEMBRE2018

 
 

Mientras la atención del pueblo peruano estaba pendiente de los audios de Hinostroza Pariachi y el desafío de Keiko, la política neoliberal continuaba su marcha triunfal en perjuicio de la población. Subió el costo de vida y continuaron con el cercenamiento a los derechos de los trabajadores y sus sindicatos, se incrementó el desempleo y la pobreza aumentó lo mismo que la anemia en los niños. El empleo informal pasó a más del 70%; y, en las zonas altoandinas las poblaciones sufrieron las consecuencias de las heladas y el ganado murió. Sin embargo, la izquierda peruana seguía fraccionada sin salir a las calles para protestar por esta situación, discutiendo si son galgos o son podencos los perros de la reacción.

Y el Estado estaba ausente allí.

Más suerte tuvieron los migrantes venezolanos porque lograron concitar la atención mundial a través de la solidaridad de la prensa peruana. En efecto, durante los últimos meses se vino enfatizando acerca de la migración venezolana culpando a Nicolás Maduro del hecho y tratando de acelerar las condiciones para la intervención militar del imperialismo yanqui en Venezuela; para ello se tenía al Grupo de Lima y al gobierno de Duque, quien había puesto a su disposición Colombia entera como cuartel general donde los gringos tenían instaladas ya 7 bases militares, solo se esperaba que la reacción de la comunidad internacional se manifestara contra la “persecución” de Maduro, para ordenar la intervención "humanitaria".

Pero les salió el tiro por la culata. Bastó que el presidente Maduro les pidiera que regresen a la patria y los migrantes empezaron a regresar diciendo que “Perú” no era el paraíso que les prometieron a partir del gringo Kuczynski, habiendo comprobado que en su patria estaban y estarán mil veces mejor que un país donde la corrupción es el pan de cada día, donde es más fácil comprar un juez que papel higiénico. El regreso se está dando y ha dejado en ridículo a los betos, las delta y las leivas; y, con los crespos hechos y sin piso, a los que pedían la intervención ¡ya!

La izquierda dividida será vencida

Por otra parte, para las elecciones municipales y regionales los partidos de izquierda, lejos de presentarse como un solo frente, una sola lista, una sola fuerza, han optado por presentarse en bloques separados, o sea siempre divididos, lo que genera desconfianza en las masas. Esto explica, por qué las movilizaciones contra la corrupción y contra las maniobras del fujimorismo frente al referéndum son convocadas por colectivos de todo tipo y no por la izquierda, por lo menos federada; sin considerar que las masas y los trabajadores quieren la unidad y no broncas majaderas.
 

 

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