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Rosa María Palacios, blog

 
La investigación de la que los Fujimori no hablan

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Daniel Yovera / Poder.pe / Edmundo Cruz / La República

 

 

 

De cómo la almacenera de los Fujimori se transformó en socia de una firma nipona

Fórmula del éxito. Recurriendo a la modalidad de “capitalización de deudas” con compañías controladas por los propios Fujimori, la empresa-bandera de los hijos del ex presidente logró un vertiginoso ascenso financiero en solo dos años. La cereza de la torta fue la sociedad con la transnacional japonesa Sankyo.

 

 

 

 

Logística Integral Marítima Andina SA (Limasa), la empresa de los hijos de Alberto Fujimori,  Hiro y Kenji, ha tenido un crecimiento importante desde su fundación, en el año 2009, hasta su reciente sociedad con una gigante japonesa de la logística marítima y aérea.


El hallazgo de cien kilos de droga en el almacén, en el 2013, no impidió que el capital social de la firma siguiera creciendo, al punto que desde fines del 2014 y hasta hace dos semanas, la empresa se marketeaba en su página web –que ya borraron– como una “transnacional”.


Parte fundamental de la fórmula del  éxito ha sido la aplicación de la llamada “capitalización de créditos”, un esquema legal que permite que el valor de una deuda contraída por una empresa se canjee por acciones que el deudor emite a favor del  prestamista. Al recibir el acreedor el paquete accionarial, se incorpora como socio a la persona jurídica, que simultáneamente deja de ser deudora.


En el caso específico de Limasa, los Fujimori crearon una segunda empresa de menor tamaño, que en solo un mes y tres semanas de creación le prestó dinero a la almacenera; esta deuda se capitalizó, es decir, Limasa emitió acciones a favor del  prestamista, que pasó de ser acreedor a accionista, incorporando capital nuevo.


Después crearon otra razón social, que en un mes y medio consiguió que una empresa japonesa le prestara casi US$ 1 millón y medio.La compañía se llama Sankyo Global Logistics (Canadá), perteneciente a Sankyo Corporation, una transnacional nipona de logística y transporte aéreo y marítimo que forma parte del gigante del mercado asiático Fujiki Group.


Tras ello, Limasa absorbió a la empresa menor y se convirtió en la deudora de Sankyo. Luego capitalizaron el millón y medio de dólares y en los últimos días de junio del 2014, gracias a ese esquema, Sankyo se convirtió en socio de los Fujimori Higuchi.


La nueva alianza de corte oriental fue formalizada en la junta de accionistas del 1 de julio del mismo del 2014, y el 27 de agosto del mismo año fue sellada en el país del sol naciente.


Uno de los integrantes de la compañía nipona estuvo en  Lima en febrero pasado. Es un norteamericano experto en asesoría financiera y comercial, que se tomó un tiempo para dirigirse al penal de Barbadillo  y conversar por casi tres horas con Alberto Fujimori.


Poder.pe y La República revelan a continuación esta historia de auge y emprendimiento de los hermanos Fujimori.


Coctel en Tokyo


Cuando Limasa y la japonesa Sankyo concretaron su sociedad, Kenji y dos socios suyos de Limasa –Marco Ynaba Reyna y Roberto Pastor Zagal– viajaron a Tokyo para darle el encuentro a Hiro y a un tercer socio, un analista financiero y experto comercial llamado Daniel Scott Matson, natural de Estados Unidos. Todos fueron presentados ante la sociedad empresarial nipona como flamantes aliados de Sankyo Corporation.


Con impecables trajes, los hermanos Fujimori y sus socios llegaron al The Foreign Correspondents’ Club, de Tokyo, y se ubicaron en la primera fila del salón de conferencias, al lado de los jerarcas de la corporación japonesa liderados por su presidente, Kozo Fujiki, cabeza del Grupo Fujiki.


Kozo Fujiki estuvo a cargo del discurso final, encargándose de presentar a sus nuevos socios, Fujimori, Scott, Ynaba y Pastor. Luego, pasaron al cóctel y brindaron por el presente y el futuro de sus negocios. En Yokohama, la sede de Grupo Fujiki, hubo otras formalidades.


De regreso a Lima y con el negocio cerrado, Kenji y sus socios se enfocaron en nuevas tareas: primero, cambiaron el nombre de Limasa por el de Integrated Global Logistics (IGL); luego, informaron a sus clientes de la naciente sociedad con Sankyo Corporation; y después, anunciaron que ya eran “empresa transnacional”.


En octubre, con los nuevos aires orientales, lanzaron tres negocios más: IGL Servicies SAC, para el servicio de estibadores a clientes externos, IGL Containers SAC, para ofrecer 35 contenedores de 40 pies, e IGL Transports SAC, que administra tractores-camión para el traslado de contenedores desde el puerto hasta el almacén.


“El 2014 ha sido el año del cambio y cimiento para el crecimiento de Integrated Global Logistics SA”, escribió en la memoria institucional de ese año el gerente general, Roberto Pastor, uno de los viajeros a Japón.


Ese crecimiento había empezado tempranamente, en los años iniciales de la empresa de bandera de los Fujimori.


Aumentos de Capital


Limasa se creó en julio del 2009 con S/. 40 mil de capital social. Kenji Fujimori, que aún no era congresista, se asoció con José Begazo Ramos, José Begazo Bedoya y Marco Ynaba Reyna. Los dos últimos fueron investigados por un hallazgo de más de 500 kilos de droga en el 2006, cuando laboraban en almacenes Licsa. El caso fue archivado.


En noviembre de ese año el capital aumentó a S/. 294,720, y en diciembre del año siguiente a S/. 991,220. Hasta ese entonces los incrementos fueron aportes individuales, directos y equitativos de dinero, pero la paridad acabaría cuando Kenji compró 297,366 acciones y pasó a liderar la sociedad.


Para entonces se había incorporado a la sociedad Miguel Ramírez Huamán,  primo de Joaquín Ramírez.


Capitalización de deuda


A partir de entonces dejaron de lado los aportes directos y empezaron a aplicar el esquema de capitalización de créditos.


El primero se concretó 28 de junio del 2012. Una empresa, FM Capital Partners SAC, constituida un mes y tres semanas antes con S/. 1,000 de capital social, le había prestado a Limasa S/. 424,809. Según la Sunat, el domicilio fiscal de FM Capital es la Av. Néstor Gambetta 190, Callao, las mismas oficinas de Limasa.


Los socios fundadores de la razón social son los Carlos y Miguel Torres Morales, abogados del estudio jurídico que fundó su padre, el expremier de Fujimori, Carlos Torres y Torres Lara. Miguel Torres, compañero de promoción de Kenji en el colegio Recoleta, es hoy flamante congresista electo por Fuerza Popular.


Los abogados designaron omo gerente general de la empresa a Vladimir Alexeis Ortega Vidal, un joven de 22 años que registra domicilio en el kilómetro 22 de la avenida Túpac Amaru, en Comas.


Limasa no le devolvió a FM Capital Partners el préstamo. El 28 de junio sus accionistas decidieron canjear la deuda de S/. 424,809 emitiendo 424,809 acciones nominales a favor de FM Capital, que de acreedor se incorporó a Limasa como el principal accionista. De ese modo, los S/. 424,809 adeudados se inyectaron al capital social de la empresa, que creció de S/. 991,220 a S/. 1’424,809.


El ingreso de FM Capital Partners permitió una segunda y más importante operación de aumento de capital. El mes siguiente, 31 de julio, la junta general de accionistas de Limasa emitió acciones a favor de FM Capital, con “prima de capital”, por  el valor de S/. 1’451,191.


La “prima” es el valor adicional que los accionistas le dan a una acción nominal. Por ejemplo, si el valor nominal de una acción es de S/. 1, y los accionistas la cotizan en S/. 1.5, el medio sol es la “prima”. En el caso especifico de Limasa y FM Capital, los documentos no precisan si el adicional fue consecuencia de otra deuda que se volvió a canjear por acciones, o de la emisión de un nuevo paquete accionarial de Limasa. Lo cierto es que ello incrementó, otra vez, el capital de Limasa a S/. 2’867,220. En solo un mes.


Para mayo del 2014 los socios de FM Capital Partners  -accionista mayoritaria de Limasa- eran Hiro Fujimori y el norteamericano Daniel Scott Matson.


La absorción


En 2014 fue el segundo momento de incremento de capital por capitalización de crédito.


El 2 de mayo, dos abogados, Dante Sanguinetti Marroquín y Gianpaul Castañeda Carruitero, fundaron la razón social Inversiones Perú Japón SAC, con S/. 100 de capital social. El 31 del mismo mes designaron como gerente general a Alexeis Ortega Vidal, el mismo muchacho al que dos años antes nombraron gerente de FM Capital Partners.


Los accionistas de Inversiones de Perú Japón eran, al 30 de junio de ese año,  FM Capital Partners, la empresa de Hiro y Daniel Scott, con 52 acciones; Kenji, con 36 acciones; y el socio de éste, Marco Ynaba, con 12 acciones. Eso hacía un total de 100 acciones.


Entre su fundación, el 2 de mayo, y su desaparición, el 30 de junio del 2014, la novísima empresa se había convertido en la principal socia de Limasa, con 1’204,233 acciones, es decir, casi el 40% de la participación total.


Pero, aun siendo su principal accionista, Limasa absorbió a Inversiones Perú Japón. Y al incorporarla a su patrimonio, Limasa sumó los S/. 100 de capital que tenía Inversiones Perú Japón, de modo que el capital social de la empresa el almacén del Callao pasó de S/. 2’867,220 a S/. 2’867,320.


Como siguiente paso, los accionistas de Limasa –Kenji, Hiro e Ynaba– cancelaron a los socios de Inversiones Perú Japón –Kenji, Hiro e Ynaba– S/. 1’204,233 por igual número de acciones que aquella poseía en la almacenera. Es decir, se pagaron a sí  mismos. Y, como en términos legales se trató de un desembolso de dinero, el capital social de Limasa bajó a S/. 1’663,087.


Pero no fue el último paso.


La última movida


En el mismo período entre su creación y su cierre, es decir, el lapso de un mes con tres semanas, Inversiones Perú Japón había adquirido un préstamo por US$ 1’470,000. No con el sistema bancario, sino con la japonesa Sankyo Global Logistics (Canada) Inc., que, como ya explicamos, forma parte de la corporación asiática Sankyo Corporation.


Al ser “tragada” por Limasa, Inversiones Perú Japón –controlada por los hermanos Fujimori y sus socios– era dicha almacenera la que asumía la deuda.


Pero, como señalamos líneas arriba, ni Limasa pagó, ni Sankyo, la acreedora, cobró. El 1 de julio del 2014, un día después de la absorción, los hijos de Fujimori y sus socios aplicaron nuevamente el esquema de capitalización.


Y efectuaron dos operaciones: primero, canjearon S/. 415,772 del total de la deuda, que ingresaron a las cuentas del capital social, que pasó de S/. 1’663,087 a S/. 2’078,859; y segundo, la junta decidió capitalizar US$ 700,000 más de la deuda con Sankyo, emitiendo acciones por el valor de S/. 3.71 cada una.


Los documentos notariales obtenidos por Poder.pe y La República no precisan cuál fue el destino de este dinero, pues no se sumó al capital social.


Ese mismo día, 1 de julio el presidente de Sankyo, Kozo Fujiki, envió desde Japón una carta a Roberto Zagal, gerente general de Limasa, para dar su “consentimiento” a la operación.


Sankyo se convirtió en accionista de Limasa y en socio de los hijos de Alberto Fujimori, en una junta de accionistas encabezada por Marco Ynaba Reyna y el joven Alexeis Ortega Vidal, entonces con 24 años, a quien revistieron de facultades para representar a Limasa e inscribir los acuerdos ante las notarías y los Registros Públicos de Lima y Callao.


Según el acta de la junta general de accionistas del 31 de agosto del 2015, los socios de Limasa en orden de importancia son: FM Capital Partners, de Hiro Fujimori y Daniel Scott Matson, con el 41.38%; Kenji Fujimori, con el 28.96%; Sankyo Global Logistics, con 20%; y Marco Ynaba Reyna, con 9.66%.


El mes siguiente, 27 de agosto, la flamante sociedad Limasa-Sankyo fue oficializada en Tokyo, como ya hemos detallado.


Visitantes de la Diroes


Daniel Scott Matson, uno de los socios de los hermanos Fujimori, presente en la ceremonia en Tokyo, arribó a nuestro país el 14 de febrero pasado, en plena campaña electoral. El domingo 28 del mismo mes, a la 1:04 de la tarde, el estadounidense llegó al penal de la Diroes para visitar a Alberto Fujimori.


Conversó con él durante casi tres horas y se marchó a las 3:57 de la tarde.


El reporte de visitas a la Diroes indica que durante esas tres horas el padre de Hiro y Kenji conversó casi exclusivamente con con Scott. Días después de la visita, abandonó el país.


El experto financiero y comercial radicado en Japón que cuenta con 52 años, no solo es socio de Hiro. Desde abril del 2015, Scott es asesor corporativo de Sankyo Corporation, tal como consigna en su página de la red Linkedin.


El contenido de su extensa charla con Fujimori es por el momento un misterio.


Opinan expertos.


Poder.pe y La República buscaron la opinión de los abogados Martín Mayandía y Klever Espinoza, expertos societario y tributario respectivamente del estudio Benitres, Forno y Ugaz. Sin identificar a las empresas y a los socios mencionados, consultamos sobre el esquema de “capitalización de deuda” aplicado en este caso.


“Desde una perspectiva comercial, no es usual que se realice la participación en un negocio siguiendo la estructura planteada, porque se generan muchos sobre costos en un período tan corto”, señaló Mayandía.


El abogado societario indicó que “si bien en términos técnicos el mecanismo utilizado es legal, se busca lograr por la vía indirecta lo que se podría lograr por la vía directa”.


Por su parte, Espinoza cuestionó: “Eso nos hace pensar que la operación se hizo  sin una adecuada asesoría comercial y menos legal. De lo contrario, si esto es parte de una serie de operaciones estructuradas y con un objetivo definido, debiera llamar la atención de las autoridades tributarias, fiscales y de la UIF a fin de verificar que se trata de operaciones reales y que no se encubre ningún tipo de acto ilegal o ilícito”.


“La situación es más delicada aun considerando el contexto en el que nos encontramos, en el que diversos sujetos han empleado mecanismos que limitan lo legal para mover capitales que se obtuvieron de manera ilegal o que no ha tributado”, concluyó.


El Ministerio Público, la Unidad de Inteligencia Financiera y la Sunat deberían iniciar una investigación de estas operaciones, en aras de la transparencia.


ALINSA: El otro almacén escondido de los hijos de Fujimori

Incógnita. Además de IGL (ex-Limasa), los hijos de Alberto Fujimori poseen otro depósito industrial en Villa el Salvador, al lado de un relleno sanitario. Lo montaron en simultáneo con las operaciones para asociarse con la nipona Sankyo Corporation, pero solo funcionó once meses y luego fue abandonado. El operador de la empresa es Arturo Makino Miura, uno de los acompañantes de Alberto Fujimori en su viaje de Japón a Chile, en el 2005. ¿Por qué tanto ocultamiento? Ni los Fujimori ni sus abogados han respondido.

Detrás del relleno sanitario del distrito de Villa El Salvador, al lado de los establos y criaderos de cerdos de la zona llamada Cerro Lomo de Corvina, un cartel de triplay escrito con pintura negra anuncia el alquiler de un predio de más de 3,600 metros cuadrados, cercado por un muro de tres metros de alto, con casetas de vigilancia abandonadas.

El inmueble está cerrado y vacío. Desde fuera, por encima del muro, sobresale la parte superior de un almacén metálico de unos quince metros de altura y de imponente tamaño. Dos perros merodean cerca del portón y otros tres siguen tirados en la tierra rascándose la piel.

Los olores de la zona son pestíferos: se mezclan el del basural y el del excremento porcino. La propietaria sale de una casa contigua. Se llama Mirtha Zuzunaga Alba, quien pregunta qué queremos. Le preguntamos por el precio del alquiler: US$ 4 el metro cuadrado. Saca una llave y nos invita a pasar.

Hasta hace muy poco allí funcionaba el almacén de una empresa llamada Almacenes Internacionales SAC (Alinsa), que había sido constituida en diciembre del 2013, inscrita en la Sunat en marzo del 2014 y puesta en marcha comercialmente en abril del mismo año.

El gerente general de la empresa se llama Arturo Makino Miura, quien alquiló los 3,634 metros cuadrados para poner en marcha el nuevo negocio almacenero.

Makino es un personaje desconocido en la política y el mundo empresarial, pero popular en las carreras de autos y caballos. Su nombre apareció por primera y única vez en las páginas políticas en noviembre del 2005, cuando integró la exclusiva comitiva encabezada por el entonces prófugo Alberto Fujimori, que partió en avión desde Japón y arribó a Chile.

En Santiago, Fujimori, Makino y dos acompañantes más se instalaron en el Hotel Marriot. Los periodistas que cubrían la llegada de Fujimori creían que Makino era el jefe de prensa del expresidente. Pero era más que eso.

Su padre, Roberto Makino Makino, fue en los noventa director de Apenkai, la ONG involucrada en el tráfico de donaciones japonesas que benefició a los hermanos de Fujimori, hoy prófugos de la justicia y refugiados en Japón.

Nueve años después de aquella aventura fallida para Fujimori, Makino se instaló nuevamente en Lima y diariamente se dirigía a Villa El Salvador para inspeccionar la construcción del almacén, iniciada a mediados del 2014. Según dijo en breve diálogo telefónico, le entregó dinero a Mirtha Zuzunaga, la propietaria del predio, para cubrir el alquiler del terreno y para que ella contrate los servicios de construcción del almacén.

Caminos paralelos

Para edificar la estructura se tuvo que remover mucha tierra y basura. Cientos de ratas salieron de su escondite. Después, el suelo fue aplanado y reforzado con una gruesa malla metálica, piedra y concreto. Cuando estuvo lista la base se levantó el almacén.

Pero no era un almacén cualquiera. La creación de la empresa, el inicio de sus operaciones y la construcción del depósito industrial ocurrieron casi en paralelo a los actos societarios realizados por Limasa, que condujeron a su trascendental sociedad con la transnacional nipona Sankyo Corporation.

Como se recuerda, Poder.pe y La República revelaron que en el 2012 y 2014 Limasa efectuó “capitalización de deudas” que le permitieron incrementar sustantivamente su capital social y convertirse en socia de Sankyo.

En mayo del 2012 crearon FM Capital Partners, empresa que en junio del mismo año le había prestado casi S/. 450,000 a Limasa. Esa deuda se canjeó al emitir Limasa acciones a favor de FM Capital. Así, la empresa de Hiro Fujimori y del estadounidense Daniel Scott Matson se hizo socia de la almacenera. Del mismo modo, en mayo del 2014 fundaron Inversiones Perú Japón, que en junio fue absorbida por Limasa.

La almacenera del Callao asumió una deuda por US$ 1’470,000 que había adquirido Inversiones Perú Japón con Sankyo, pero los Fujimori y los representantes japoneses decidieron capitalizar la acreencia, dando paso a la sociedad con la firma nipona.

Tras el viaje de Kenji Fujimori a Japón, el 27 de agosto del 2014 para participar en el anuncio de la unión entre Sankyo y Limasa, ésta fue rebautizada como Integrated Global Logistics SA (IGL).

La página web de la remozada empresa –que hoy ha sido borrada– rezaba: “Kaizen: mejora continua. Hoy mejor que ayer, mañana mejor que hoy”. En la parte inferior se anunciaba la sociedad con Sankyo: “A partner of Sankyo – Fujiki Group”; y al lado izquierdo daban cuenta de otro dato importante: “En alianza estratégica con Alinsa – Almacenes Internacionales SAC”.

Es decir, IGL y Alinsa eran aliados en el pujante negocio de almacenaje con Sankyo.

Han transcurrido dos años desde la internacionalización de la ex Limasa, y un año y medio desde que fuera construido el almacén de Alinsa en Villa el Salvador, y y hoy este local luce abandonado y cerrado. En abril, los socios de este desconocido almacén se mudaron.

Los accionistas

Alinsa, cuyos socios son Hiro y Kenji Fujimori, y el alemán Mark Koening, esposo de Sachie Fujimori, fue constituida por Carlos y Miguel Torres Morales, del Estudio Torres y Torres Lara, los mismos abogados que asesoraron las operaciones de incremento de capital social de Limasa mediante el esquema de “capitalización de deudas”.

En el 2014 Alinsa operó en un local alquilado en la avenida Los Forestales, de Villa El Salvador, pero en junio emprendió la construcción de su almacén propio en la manzana S1, lote 1, de la Cooperativa de Colonización Las Vertientes.

El 1 de agosto del mismo año, antes –vísperas del viaje de Kenji a Japón– la junta de accionistas de Alinsa sesionó en el Estudio Torres y Torres Lara, en Surco, para definir su composición accionaria.

Según el acta de esa reunión los accionistas de la nueva almacenera son las empresas: MSK Servicios SAC, con el 20% de participación, Ogura Capital Partners, titular del 40% del accionariado, y Vantage Merchant Capital SAC, poseedor del otro 40%.

MSK Servicios SAC fue constituida con S/. 1,000 de capital social en enero del 2014, por Miguel Torres e Indira Navarro Palacios, del Estudio Torres y Torres Lara, quienes suscribieron 1 y 999 acciones, respectivamente. Mark Koening fue designado gerente general, y Sachie Sachie Fujimori, apoderada. En mayo del 2015 las 999 acciones de Indira Navarro pasaron a Mark Koening. Miguel Torres conservó la acción restante.

Hasta agosto de ese año, según Sunat, el domicilio fiscal de MSK fue la calle Hans Holbein 172, San Borja, un inmueble de Susana Higuchi.

La misma dirección es consignada como sede fiscal por otros dos negocios: SF Arquitectos, empresa de diseño de interiores y arquitectura de Sachie Fujimori, y MVV, inmobiliaria de Mark Vito Villanela, esposo de Keiko Fujimori.

La segunda accionista de Alinsa, Ogura Capital Partners, también fue creada por Carlos y Miguel Torres, con S/. 1,000 de capital. Su sede fiscal es la misma calle Hans Holbein 172, San Borja.

El 30 de mayo del 2014 sus accionistas –Arturo Makino Miura, con 500 acciones (50%) y Hiro Fujimori Higuchi, con la otra mitad– celebraron junta en el Estudio Torres y Torres Lara. Hiro no estuvo presente, lo representó Makino, quien le otorgó amplios poderes al gerente general –o sea a él mismo– para que realice diversas gestiones.

El tercer accionista, Vantage Merchant Capital SAC, empezó a operar en enero del 2014, en un domicilio fiscal en La Perla, Callao, que según la Sunat es “no habido”. Fue constituida con S/. 1,000 de capital social por dos abogados del Estudio Torres y Torres Lara: Helmuth Quezada Bolzmann y Ailyn Pun Lay Moscaiza. Miguel Torres fue nombrado apoderado, y Makino, gerente general.

En febrero del 2015 sus accionistas, Kenji Fujimori y Marco Ynaba –quien es su socio de IGL– transfirieron sus 400 acciones a MSK, de Koening y Sachie Fujimori.

¿Cómo se pagó?

La propietaria del inmueble es, como ya señalamos, Mirtha Zuzunaga Alba. Documentos del predio que obran en la Municipalidad de Villa El Salvador dejan dudas sobre las formalidades que debieron seguir Zuzunaga y Alinsa en la construcción del almacén.

En primer lugar, las declaraciones juradas del impuesto predial de los años 2015 y 2016 indican que el área construida en el predio de la Cooperativa de Colonización Las Vertientes, manzana S1, lote 1, suma 1,070 metros cuadrados, cuyo valor de construcción asciende a S/. 468,260.

¿Cómo se pagó dicho monto? En breve comunicación telefónica, Makino dijo que Alinsa le desembolsó a Zuzunaga una suma de dinero que no quiso precisar, pero que cubría el alquiler del predio y la contratación del servicio de construcción del depósito.

Alinsa debería poder sustentar ante la autoridad tributaria dicho egreso, como lo indica el abogado tributarista Klever Espinoza, del Estudio Benites, Forno y Ugaz.

“Si una empresa tiene salidas de dinero, no solo debe señalar que pagó el dinero, sino debe registrarlo contablemente y con el soporte necesario; si no es así, es probable que se le inicie una investigación porque a veces quien no declara sus gastos tampoco declara sus ingresos”, manifestó.

Por su parte, el experto societario Martín Mayandía, del mismo estudio jurídico, señaló que “la racionalidad del esquema jurídico no admite, por lo menos en el manual o en la ley, que no hayas emitido un comprobante de pago”.

Los letrados subrayan la necesidad de que por la magnitud de los pagos, estos deben estar bancarizados.

¿Y las licencias?

Por el mecanismo de transparencia y acceso a la información pública, Poder.pe y La República solicitaron copia de las licencias de funcionamiento, de defensa civil y de construcción de la obra.

El municipio respondió con distintos oficios que, en resumen, concluyen que Alinsa contaba con licencia de funcionamiento, pero no con el Certificado de Defensa Civil, “por no haber cumplido con los requisitos establecidos”, ni con la Licencia de Edificación, y “por ende tampoco con planos aprobados”.

“Por lo general, la licencia de funcionamiento se otorga luego de obtener el certificado de Defensa Civil, porque es el que garantiza las condiciones mínimas de seguridad para los establecimientos, y es más estricto cuando son lugares donde se va a manipular carga”, precisó Espinoza.

“Lo que nos da el certificado de Defensa Civil, que es previo a la licencia, es que determina si las condiciones de construcción e implementación se han cumplido para que tengas ese establecimiento en esas condiciones. Si no tienes certificado de Defensa Civil y tienes licencia, hay algo extraño. Y encima no hay planos aprobados”, cuestionó Mayandía.

¿Cómo se explica que Alinsa, la otra empresa almacenera de los hermanos Fujimori, que en el 2014 se convirtió en aliada de la flamante transnacional Limasa, haya levantado de esa forma su almacén de Villa El Salvador?

Aún sin respuestas

Este equipo periodístico ha remitido reiterados pedidos de entrevista y de información al abogado Carlos Torres Morales, a quien también se le solicitó transmitir nuestro interés por entrevistar a Kenji, Hiro y Sachie Fujimori, así como a Mark Koening. Hicimos lo propio con Arturo Makino, vía telefónica y mediante dos correos electrónicos que incluyeron preguntas puntuales.

Fueron casi 30 preguntas las que Poder.pe y La República remitieron a Torres y a Makino los días 11, 21, 23 y 24 de junio.

Torres respondió solo el primer correo electrónico, señalando que la empresa Almacenes Internacionales se encuentran “bajo constante supervisión y fiscalización por parte de las autoridades peruanas”, y que “siempre han colaborado y cumplido con brindar la información requerida por las autoridades que tienen a su cargo la supervisión y registro de tales procedimientos”.

Según fuentes de la Sunat, el domicilio fiscal de Alinsa, considerado “depósito”, estuvo vigente entre el 25 de febrero del 2015 y el 26 de enero del 2016, es decir, solo por once meses. ¿Cómo se explica que los Fujimori Higuchi hayan efectuado una importante inversión, luego publicitado la empresa como parte de su negocio trasnacional, y a los once meses decidieran mudarse, dejando abandonada una infraestructura que les tuvo que haber costado dinero?

En ese corto período, ¿para qué fue usado el almacén? ¿Qué mercadería fue depositada durante aquellos meses?

Hasta el momento ninguna autoridad del Ministerio Público, de la Procuraduría contra el Lavado de Activos, de la Sunat, ni de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) han anunciado el inicio de investigaciones previas.
 

Colaboración: Jorge Weston, Laura Grados (Útero.pe), Elizabeth Prado y Johana Valer.

 
 

 

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