La vigencia de los grupos suprema-cistas blancos en EE.UU.

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TELESUR

 

 

 

 


El KKK es uno de los grupos representativos de la supremacía blanca en EE.UU.


Los últimos hechos de violencia registrados en Charlottesville, Virginia, han generado la reaparición del debate racista en los Estados Unidos.


A la luz de los últimos eventos ocurridos en la ciudad de Charlottesville, Virginia, sur de Estados Unidos, donde supremacistas blancos se congregaron para manifestarse en contra de la demolición de la estatua de Robert E. Lee, resulta importante identificar la vigencia de los grupos neonazis en la nación norteamericana.

Luego de que el Ayuntamiento de Charlottesville anunciara la demolición de la estatua del general Robert E. Lee, general del Ejército de los Estados Confederados (del Sur), que se opusieron a la abolición de la esclavitud en la guerra civil de EE.UU. entre 1861 y 1865, grupos de extrema derecha, como el Ku Klux Klan, el partido Neonazi americano y la "Derecha alternativa", se movilizaron en una marcha de antorchas bajo la consigna "La vida de los blancos importa".

Tras la marcha, un militante neonazi mató a una mujer de 32 años e hirió a unas veinte personas al embestir su coche contra manifestantes antirracistas.
 

El KKK es uno de los grupos representativos de la supremacía blanca en EE.UU.


Ante estos eventos, el presidente Donald Trump dio unas polémicas declaraciones que, lejos de condenar los actos de los supremacistas, responsabilizó "a ambos bandos" por la violencia ocurrida.

El líder del Ku Klux Klan, David Duke, agradeció públicamente las palabras de Trump. “Gracias, presidente, por su sinceridad y su coraje para decir la verdad sobre Charlottesville".



Sobre los grupos de supremacía blanca


Actualmente existen en Estados Unidos alrededor de 170 grupos neonazis. El más conocido lleva por nombre Alianza Nacional.

El Ku Klux Klan fue fundado en 1886, poco después de terminada la Guerra de Secesión en Estados Unidos. Es una organización cargada de un marcado antisemitismo, de tendencia anticatólica y anti-inmigratoria. A partir de mediados del siglo XX, pasó a formar parte de las filas republicanas y extendió su influencia por todo el país. Logró reclutar más de cinco millones de adeptos e incluso colocar a miembros de la organización en puestos de elección política.

El dato: Fred Trump, padre del presidente Donald Trump, fue detenido en 1927 tras participar en disturbios provocados por el Ku Klux Klan y fascistas italianos en el Bronx y Queens, según reportes citados por The Independent y The Washington Post.

 

 

Los enfrentamientos comenzaron bajo la estatua del confederado Robert Lee. | Fuente: EFE


El partido Neonazi americano es una organización que atenta contra la integridad de judíos y grupos minoritarios como homosexuales y transexuales

Fue fundado por George Lincoln Rockwell, comandante de la Armada de Estados Unidos. Después de sobrevivir a la II Guerra Mundial y a la Guerra de Corea, y de ser expulsado del ejército, Rockwell, leyó "Mi lucha", testamento ideológico de Hitler que terminó por convencerlo de que su destino era fundar una nación blanca, libre de judíos, negros y extranjeros.

“Debemos tener una América blanca, una América en donde nuestros hijos y nietos puedan jugar e ir a la escuela con otros niños blancos; una América en donde ellos salgan y se casen con jóvenes de nuestra propia raza; una América con una descendencia de hermosos y saludables bebés blancos – nunca perros sin raza", George Lincoln Rockwell.


Alt-right o "Derecha Alternativa" es otra organización que aglutina grupos de personas que defienden la supremacía blanca y la "civilización tradicional occidental". El ultranacionalismo, "la libertad" y la "libertad de pensamiento" son los estándares defendidos por la organización. Son tildados de racistas, misóginos y antisemitas por sus detractores.

Han encontrado eco en las plataformas digitales y sus integrantes tienen presencia en las redes sociales. La organización tomó fuerza con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

 

 

Donald Trump y el apoyo neonazi


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por Germán Gorraiz López

Grupos nacionalistas ligados a la supremacía blanca se aliaron con el mensaje y el lema electoral de Donald Trump.
Los mensajes racistas, xenófobos y de odio usados por el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, captaron la atención de varios grupos nacionalistas ligados a la llamada supremacía blanca y de la clase obrera que siente repulsión por las comunidades afromaericanas, latinoamericanas, árabes y asiáticas que viven en territorio estadounidense.

Con el lema “hacer a América grande otra vez”, Trump expresaba sus ideas en contra de China por la caída económica de Estados Unidos, al igual que culpaba a la inmigración por la pérdida de empleos y puestos de trabajo de las personas blancas.

La campaña de Trump le dio un nuevo aire al mundo de los nacionalistas blancos que durante mucho tiempo habían estado ausentes de la política convencional, refugiándose en las conferencias y los paraísos anónimos de internet. La mayoría creía que el Partido Republicano había sido subvertido y capturado por los dogmas raciales liberales.

Esta nueva generación de nacionalistas evita las trampas de la antigua supremacía blanca, por lo que se apropian del lenguaje de la multiculturalidad para presentarse como personas de raza blanca con objetivos similares a los de La Raza y otras organizaciones de derechos civiles.

Se hacen llamar “realistas raciales” o “identitarios” y son unos conservadores que se centran más en la herencia racial que la ideología.

La nueva vitalidad de la supremacía blanca, desde la llegada de Trump a la escena política, se vio consolidada este sábado 12 de agosto, cuando la estadounidense de 32 años Heather Heyer fue atropellada mientras protestaba contra una marcha convocada por supremacistas blancos en la ciudad de Charlottesville, en el estado de Virginia.

La condena de Trump ante este ataque de la supremacía blanca tardó en llegar. Cuando finalmente lo hizo escribió en Twitter que era un suceso "triste", pero sin hacer mención a la muerte de Heyer.

El martes 15 de agosto, Trump declaró que los participantes del mitin supremacista "Unir a la derecha", que terminó con un muerto y 34 heridos en Charlottesville, se manifestaron "tranquila e inocentemente". Además, aseguró que "hubo un grupo de un lado que fue malo y hubo un grupo del otro lado que también fue muy violento".

Visibilización de la supremacía blanca

En opinión del analista Fernando Casado, la supremacía blanca no va a resurgir con Donald Trump, ya que ha estado presente en todos los Gobiernos de Estados Unidos.

“Trump representa el estereotipo ario, la supremacía blanca se va a visibilizar aún más, se va a mostrar los grupos de poder blanco del establisment y las éites políticas de Estados Unidos”, señaló Casado.

Trump no podría haber ganado si no fuese por el apoyo que recibió de la clase media blanca, que cuentan en promedio con más riqueza que los votantes de Hillary Clinton y que encarna a un sector de profundos sentimientos racistas y conservadores. Este sector ha ganado influencia política y económica convirtiéndose en un importante lobbista en Estados Unidos.

A días de la elección de Trump como presidente, movimientos nacionalistas y neofacistas se lanzaron en una ola de apoyo en torno al presidente electo, que hace suponer el resurgimiento del “whitepower” norteamericano.

Con folletos propagandísticos en puertas de estados como Alabama, Georgia, Kansas y Lousiana, a través de redes sociales de dirigentes de grupos neonazis, diarios especializados y el grupo de supremacía blanca más importante Estados Unidos, Ku Klux Klan (KKK) se han atribuido el triunfo de Trump y llaman a los estadounidense a “hacer a América grande otra vez”.

Durante la campaña electoral Trump también recibió el apoyo del The Daily Stormer, fundado en 2013 por un neonazi llamado Andrew Anglin. El medio es uno de los sitios de internet donde se agrupan los nacionalistas blancos y antisemitas más famosos, con secciones dedicadas a “El problema judío” y la “Guerra racial”.

Con la llegada de Donald Trump posiblemente los grupos ligados a la supremacía blanca y que brindaron su apoyo, lo presionen para que cumpla sus promesas contra los inmigrantes y afroamericanos profundizando el problema racial existente en la nación.

Grupos radicales blancos se identificaron con el mensaje electoral de Donald Trump. Foto Reuters

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