Militares recuerdan corrupción en las fuerzas armadas y policiales durante el fujimorismo

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Ángel Páez

 
 
 

Oficiales ascendidos por el gobierno de Ollanta Humala, entre ellos sus compañeros de promoción Héroes de Pucará y Marcavalle 1984, creen que un régimen de Fuerza Popular podría repetir las malas prácticas de manipulación y favoritismo que caracterizaron al mandato de Alberto Fujimori en los años noventa. No descartan que los pasen al retiro a fin de año.

 

La posibilidad de un nuevo gobierno fujimorista, esta vez encabezado por Keiko Fujimori Higuchi, ha desatado una ola de temor, incertidumbre y miedo en los altos mandos de las Fuerzas Armadas, en particular en el Ejército, de acuerdo con fuentes castrenses consultadas por La República.

La representación de Fuerza Popular ha sido un severo crítico de las reformas a la carrera militar y a los procesos de ascensos y renovación de los oficiales de los institutos armados.

El fujimorismo ha fustigado con particular énfasis los ascensos de grado de los oficiales de la promoción Héroes de Pucará y Marcavalle 1984, que integra el jefe de Estado, Ollanta Humala.

Desde que asumió la presidencia, Humala promovió al grado de general de brigada a 21 compañeros de la Escuela Militar de Chorrillos y este año ascendió al grado de general de división a 4 de ellos.

Estos oficiales, en un eventual régimen de Keiko Fujimori, no descartan que los pasen al retiro por el solo hecho de ser parte de la promoción Héroes de Pucará y Marcavalle.

En la mira


Pero la preocupación no solo alcanza a los compañeros de promoción de Humala, los generales de división Manuel Gómez de la Torre Araníbar, Manuel Rodríguez Luna Victoria, Próspero Díaz Arrué y Augusto Villarroel Rossi, quienes poseen el máximo grado desde el primero de enero de este año.

Una eventual poda de generales de división alcanzaría al comandante general del Ejército, Luis Ramos Hume, y al ex jefe de la Casa Militar, Germán Gonzales Doimi. A Ramos y Gonzales se les atribuye una extrema cercanía al mandatario Humala.

"El hecho de ser parte de la promoción del presidente Humala no significa que hemos sido favorecidos. Los ascensos se han cumplido conforme a lo que indica la Ley de Situación Militar", dijo un oficial de la promoción Héroes de Pucará y Marcavalle.

"En el último proceso ascendieron a general de división oficiales por mérito propio y que nada tienen que ver con la promoción del presidente Humala. Sería injusto que les den de baja porque fueron promovidos por este gobierno. La política no debe interferir en los procesos internos de los institutos armados", explicó otra fuente castrense.

Además de Manuel Gómez de la Torre Araníbar, Manuel Rodríguez Luna Victoria, Próspero Díaz Arrué y Augusto Villarroel Rossi, de la promoción Héroes de Pucará y Marcavalle, son generales de división Víctor Nájar Carrera, César Astudillo Salcedo, Jorge Celiz Kuong y Óscar Reto Otero.

Las fuentes militares indicaron que los generales de brigada ascendidos por Humala, y que pertenecen a la promoción Héroes de Concepción 1985, también sienten perturbación ante la instalación de un gobierno encabezado por Keiko Fujimori. A la mencionada promoción pertenece el hermano del jefe de Estado, Antauro Humala.

De acuerdo con lo que se ha establecido en la norma aprobada por el gobierno, a fin de año deberían alcanzar el grado de general de división los generales de brigada de la promoción Héroes de Concepción. Ellos saben que con un régimen liderado por Keiko Fujimori será muy difícil.

Señales de alarma


"Un gobierno fujimorista será un obstáculo para el ascenso de los oficiales de las promociones de los hermanos Humala y eso perjudica al resto de oficiales. Lamentablemente, los antecedentes del fujimorismo respecto a los procesos de ascensos y renovación de cuadros es ampliamente conocido. Hay, pues, un temor fundado", argumentó un oficial general.

En el último proceso de ascensos en 2015, la bancada fujimorista cuestionó reiteradamente la decisión del presidente Humala de promover a cuatro de sus compañeros al grado de general de división. Incluso hubo intento por anular el procedimiento bajo el argumento de que el jefe de Estado había pecado de favoritismo.

"No podemos negar que por pasión política un posible gobierno de Keiko Fujimori pase al retiro por renovación a oficiales que no les simpatiza. Y, por supuesto, hay oficiales claramente a favor de la candidatura de Fuerza Popular. Ojalá se respete a las instituciones militares", manifestó otra fuente castrense.

Durante el fujimorismo de los años 90, la conducción de las Fuerzas Armadas fueron politizadas. Como está comprobado judicialmente, el régimen de Alberto Fujimori usó a los institutos castrenses en las campañas electorales, dirigió el espionaje castrense contra los opositores y usó fondos de estas entidades para financiar actividades ilegales.

Para mantener un férreo control sobre los altos mandos, Fujimori y Montesinos se ganaban la confianza de los oficiales otorgándoles ascensos y colocaciones privilegiados, lo que promovió la corrupción sin límites.

A pesar de que un comandante general del Ejército debía un cumplir un periodo máximo de dos años, Fujimori y Montesinos mantuvieron el cargo por siete años al general de división Nicolás Hermoza Ríos, quien en dicho periodo se enriqueció con sobornos en las compras de armas. Hermoza se enriqueció con 21 millones de dólares.

Vieja escuela


En numerosos "vladivideos" se observa a Montesinos realizar "entrevistas personales" a oficiales del Ejército que aspiraban al ascenso.

Por si fuera poco, Montesinos, con la anuencia de Fujimori, hizo firmar a la oficiales del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea, un "acta de sujeción", documento en el que se comprometían a rechazar las investigaciones de violaciones de derechos humanos y cerrar filas ante Fujimori y Montesinos.

"En esa época se compraba la lealtad de los oficiales mediante el ascenso o las colocaciones a puestos importantes, especialmente si contaban con un llamativo presupuesto. Eso jamás se debe repetir. Las Fuerzas Armadas, y en especial el Ejército, sufrieron terribles consecuencias por dichas prácticas ilegales. Esperamos que no se repitan", expresó otro oficial general.

Fuentes de la Marina y de la Fuerza Aérea coincidieron en que no sería favorable para los institutos armados que un posible gobierno fujimorista deje sin efecto los ascensos, e incluso los pases al retiro, aprobados durante el gobierno de Ollanta Humala.

"Sacar de carrera a un oficial por razones políticas sería un verdadero retroceso. Que se respeten las leyes. Un manoseo de las Fuerzas Armadas sería fatal para los institutos y para la democracia. Sería repetir el pasado", indicaron fuentes castrenses.

Datos


Cuestionamiento. Cuando fue designado recientemente el comandante general del Ejército, Luis Ramos Hume, el fujimorismo criticó la designación porque el oficial tiene un hermano que es dirigente del Partido Nacionalista.

Zona gris. En el último ascenso de generales de división, se especuló que el presidente Humala promovería a oficiales allegados en perjuicio de otros de línea. Al final, prevaleció el respeto al escalafón.

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