México necesita

de nuevo otro 1910

©

CONDENSADO de SpútinIk

 

 

 

 

El presidente de EEUU, Donald Trump, dijo que si no se concreta el muro en la frontera con México, no se alcanzará tampoco un acuerdo. Se refería al TLCAN o El Tratado de Libre Comercio de América del Norte que es un acuerdo comercial celebrado entre los tres países de esa región: Canadá, Estados Unidos y México. "Si no hay muro, no hay acuerdo", escribió el mandatario en su cuenta de la red social Twitter.

​Trump se refirió, también, en varios tuits al muro que pretende construir, luego que el 17 de enero el jefe de Gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, dijera que la postura del presidente al respecto, había "evolucionado". El muro es el muro, replicó el "talentoso" Mr. Trump asegurando que nunca cambió ni evolucionó desde el primer día en que la concebió.


Asimismo, reiteró que su intención de que sea México quie pague por su construcción "directa o indirectamente, o a través de un reembolso a largo plazo", ya que tiene un "superávit comercial ridículo" con EEUU, de 71 mil millones de dólares. "Los 20 mil millones de dólares del muro son "migajas" comparado con lo que México obtiene de EEUU. El TLCAN es un chiste malo", expresó Trump. ​Además, el mandatario aseguró que el muro en la frontera es necesario para "la seguridad" ... de EEUU.


"Necesitamos el muro para detener el ingreso masivo de drogas desde México, ahora calificado como el país más peligroso del mundo", escribió. El 18 de enero, el secretario de Economía y jefe negociador de México para el TlCAN, Ildefonso Guajardo, dijo en Washington que el presidente Trump está "confundido" en su idea de cobrar por el muro fronterizo a ese país latinoamericano.

Los dichos de Guajardo fueron en respuesta a declaraciones del mandatario estadounidense quien había afirmado al diario The Wall Street Journal que las renegociaciones del tratado podrían incorporar un mecanismo para que México pague por el muro de forma indirecta.
 

En ese marco Donald Trump, recordó que Enrique Peña Nieto, mal que bien, presidente de los Estados Unidos Mexicanos (nombre oficial de la república de México) le pidió de favor al sorprendente Donald que hiciera una declaración en que afirme que México no pagará por el muro y que él le respondió con su característico desplante: "¿Estás loco? No haré esa declaración. Adiós, adiós.

Trump prometió construir un muro entre EEUU y México durante su campaña electoral de 2016. para frenar la inmigración irregular al país norteamericano. Además, el mandatario estadounidense declaró que el proyecto —valorado en 18.000 millones de dólares— tendría que ser financiado por México. Trump, se ensañó con México en su primer año en la Casa Blanca con su ataques en materia comercial, migratoria y de seguridad modificando el modelo de una relación bilateral de décadas, estimaron observadores.


Con ello, dicen sus críticos, Trump demuestra un total desprecio para el conjunto de América Latina al pretender construir un muro en la frontera con México lo mismo que su abierta intención de sacar a EEUU del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan) lo que apunta a una reversión de la integración y a un retroceso al pasado en las relaciones económicas de la región. Finalmente -dicen- dentro de EEUU, Trump "lanza un discurso populista, pero gobierna como un oligarca"

La estrategia mexicana

México apostó a "persuadir" al presidente estadounidense de la sensata importancia económica de la relación. Esa estrategia fracasó, porque Trump no entiende de graficas ni números, él toma decisiones con base en sus impulsos personales. La ausencia de los trabajadores y los ilegales en la estrategia negociadora con México se traduce en los salarios de los trabajadores mexicanos como un subsidio desleal, un cínico "dumping social", que las autoridades mexicanas definen como un asunto interno no negociable.

Son más de 11 millones de ilegales en EEUU, históricamente ausentes en las políticas mexicanas, que las elites solo miden por el aumento de la remesas, para mantener el alicaído consumo interno. El año 2018 amaneció en México con una desaceleración económica y el temor de una fuga de inversiones, para aprovechar los bajos impuestos en EEUU. La amenaza se ha desvanecido y el peso mexicano se apreció 15% frente al dólar en 2017.

El periodista y escritor Federico Campbell Peña, autor del libro "Stop Trump", dijo a Sputnik que "la presión pública nacional y el marco electoral obligaron al Gobierno de México a responder fuerte a los chantajes de Trump". La cancillería ratificó que "no pagará, de ninguna manera y bajo ninguna circunstancia, un muro", y que no era moneda de cambio por un acuerdo comercial, expresó. Sin embargo, Campbell Peña señaló que aún existe una interrogante: "¿hasta qué grado México aceptará la imposición en temas vitales, como energía, (y) en la explotación de petróleo y gas?".

 
 

www.jornaldearequipa.com