Revisando el marxismo 1
Clases sociales en el capitalismo informacional
 

Nelson Manrique

 3sept2019
 

“La propiedad de los medios de producción ya no es más el mecanismo determinante para la formación de las clases sociales. Y esto apenas comienza”.

Los cambios que se vienen operando en la base productiva del capitalismo informacional tienen consecuencias trascendentales sobre la estructura de las clases sociales contemporánea.

En el último capítulo de El capital, titulado “Las clases sociales”, Carlos Marx anotó: “Los propietarios de mera fuerza de trabajo, los propietarios de capital y los terratenientes, cuyas respectivas fuentes de ingreso son el salario, la ganancia y la renta de la tierra, esto es, asalariados, capitalistas y terratenientes, forman las tres grandes clases de la sociedad moderna, que se funda en el modo capitalista de producción” (vol. 8, Siglo XXI Eds., p.1124). Volveré más adelante sobre los terratenientes.

Estas no son todas las clases existentes en el capitalismo que Marx analizó sino las principales; en diversas obras alude a otras: el campesinado, la pequeña burguesía, el lumpen proletariado, etc.

En el capitalismo industrial dos clases sociales tienen intereses antagónicos y su lucha define la dinámica del campo de conflicto social: la burguesía y el proletariado. El antagonismo social es provocado por la forma cómo participan en la distribución del excedente económico producido: cada centavo que va a las utilidades de los capitalistas es un centavo menos en los salarios de los proletarios, y viceversa.

La adscripción a una u otra clase social para Marx depende, en primer lugar, de la relación de los actores sociales con los medios de producción. No se trata de la posesión de la riqueza; y solo se convierte en instrumento de extracción de valor cuando se convierte en capital, es decir un valor que busca autovalorizarse, en otras palabras incrementar su propio valor. Es necesario que existan ciertas condiciones históricas para que esto suceda. Por eso la inmensa riqueza producida por el guano de las islas para nuestro país en el siglo XIX no nos convirtió en un país capitalista industrial.

Desde el punto de vista de la formación de las clases sociales la burguesía concentra los medios de producción, que son de su propiedad, ya sea por herencia, compra, etcétera. Al frente, la característica que define a la clase proletaria es su carencia de medios de producción. Mientras un trabajador tenga medios de producción propios, buscará producir independientemente. Es solo cuando es despojado de estos que se ve obligado a trabajar para otro, un capitalista que le de los medios de producción los cuales puede trabajar. En Inglaterra los campesinos expulsados de las tierras agrícolas se vieron obligados a emigrar a las ciudades y a asalariarse para sobrevivir, convirtiéndose en proletarios. Algo similar sucedió con la Cerro de Pasco Corp.y el campesinado de la región central de nuestro país.

Los medios de producción fundamentales del capitalismo industrial son las máquinas, herramientas, las materias primas, el combustible, el espacio físico de trabajo (la tierra para la agricultura, las fábricas en las ciudades).

En el capitalismo informacional el medio de producción fundamental es la computadora y -esto es fundamental- su propiedad no está más monopolizada por la burguesía. El grueso de los cientos de millones de trabajadores que trabajan procesando información en el mundo tienen una computadora de su propiedad y no temo equivocarme si aseguro que la computadora que utiliza Carlín para realizar sus geniales caricaturas, personalizada según sus intereses y necesidades, con software y periféricos especialmente seleccionados, es muy superior a la que podrían ofrecerte los medios de prensa para los cuales trabaja. La propiedad de los medios de producción ya no es más el mecanismo determinante para la formación de las clases sociales.

Y esto apenas comienza.

 

 

 

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