Nuestra
Bandera

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La fuerza decisiva de la unidad

©

  Elio Portocarrero

 

 

 

 

La lucha por la unidad vista por un peruano intachable

 

 

 

Carta abierta desde Suecia a Sergio Tejada, Verónika Mendoza, Marisa Glave y Martín Guerra.

Me tomo la libertad de escribirles la presente, a Uds., por lo que representan hoy, y lo hago desde la lejanía de la Patria, y, a pesar de los más de treinta años de exilio en Suecia, que no ha mellado, ni disminuido los entrañables nexos que mantengo con nuestro país y su pueblo. Naturalmente, el trascurso de tantos años alejado del Perú, y la distancia, dificulta el tener una visión cercana al acontecer político.

Los contactos personales con algunos compañeros y la relectura desde lejos de los más importantes sucesos políticos que se dan en el País, me permiten tener una visión más cercana a la realidad, de los acontecimientos políticos más saltantes. Venimos siguiendo con mucha atención el acontecer político y el desarrollo del Movimiento de masas y la izquierda nuestra.

Los acontecimientos políticos, se suceden con mucha rapidez y los tiempos se acortan, si pensamos en que solamente faltan nueve meses para las elecciones generales, por lo cual, podemos decir, que el tiempo, estratégicamente está en contra de la propuesta electoral, que la izquierda debe presentar. De allí, entre otras razones, la necesidad de hacerles llegar públicamente estas líneas.

Tengo más de cincuenta años, dedicados a la política del País, milité por muchos años en el Glorioso MIR, dirigido por el compañero Luis de la Puente, llegando a ser miembro del Comité Central, que llevó a cabo la lucha guerrillera, y precisamente este año se conmemora el cincuenta aniversario de la caída en combate del Compañero Luis de la Puente. Perseguido y encarcelado, fui amnistiado, junto a muchos otros compañeros, por el Gobierno Revolucionario del General Velasco.
 


Me integre decididamente al proceso revolucionario más profundo que ha tenido nuestro país, cuando la mayoría de la izquierda, condenaba y cuestionaba el proceso.

Nosotros, al igual que muchos compañeros militantes revolucionarios, logramos organizar una fuerza militar y política, con la que intentamos tomar el poder a través de las armas, acción en la cual, participaron casi todas las fuerzas de la izquierda existentes en ese momento. La ORGA, cuya historia está por escribirse. Nunca la izquierda estuvo más cerca de tomar “el cielo por asalto”, con una participación unitaria, poco conocida. Fuimos perseguidos y continuamos la lucha por otros medios políticos. Finalmente durante años, fui responsable político del MRTA en Europa, hasta mi alejamiento definitivo, por causas que algún día explicaremos.

Hago este corto recuento de mi actividad política, porque, creo que lo actuado, me da el derecho para expresarles en mi nombre y en el de miles de compatriotas que piensan igual y que esperan que Uds., asuman la responsabilidad que la historia pone en sus manos. No tengo la satisfacción de conocerlos personalmente, aunque he seguido su trayectoria política en la medida de las posibilidades.

Hay circunstancias históricas que nos colocan en la disyuntiva de asumir con toda decisión y consecuencia, determinadas actitudes. Los dirigentes que el pueblo necesita, para ser conducido a la victoria, surgen de los mismos acontecimientos. Son Ellos, los más consecuentes, leales, claros, intachables moralmente.

Resumen en Uds., lo mejor de nuestro pueblo y esto da confianza en la victoria. Hoy tenemos a puertas el proceso electoral, que es uno de los campos en donde se está dando la lucha política, aún, controlado por las mafias de la derecha en todas sus expresiones, que pretenden seguir usurpando el poder político, engañando y traicionando, como siempre a nuestro pueblo. Debemos estar claros, que es en el campo electoral, donde se va a dar la lucha principal en los próximos meses. Esto hay que asumirlo plenamente y asumir sus consecuencias y necesidades frontalmente.

La lucha armada fracasó, como método de lucha y esto también lo asumimos, sin negar el valor, la consecuencia y los méritos de nuestros héroes. No por algo, el primer acto del Presidente Evo Morales, fue rendir homenaje al Glorioso Che Guevara en el parlamento Boliviano, y con él a los héroes de nuestra América.

Fracasó un método de lucha pero no la idea de transformar revolucionariamente nuestro País, los ideales se mantienen hoy con mayor razón, ante el saqueo permanente de la Patria. No debemos permitir que esto continúe, para lo cual, debemos utilizar la herramienta electoral, como lo enseñan otros pueblos hermanos de nuestra América. Las elecciones en manos del pueblo nos permitirán arrojar del Gobierno y del poder a los grupos que hoy venden nuestra patria.

El otro campo de lucha, quizás históricamente principal, es la lucha del pueblo por sus reivindicaciones más sentidas. El movimiento de masas, viene saliendo lentamente, de la derrota estratégica en que la burguesía y el imperio lo llevaron. La izquierda en general, de una u otra forma, se integra permanentemente en las luchas y movilizaciones, aún dispersa igualmente sin centralización y sin que tampoco hayan surgido con claridad los conductores.

La necesidad de lograr ensamblar ambas luchas, la lucha política electoral y las movilizaciones de masas, nos permitirá el surgimiento de una dirección y organización que le dará una perspectiva de poder al pueblo. Hay que terminar con presentar a estos dos aspectos de la lucha en forma contradictoria, porque no lo son, ambos los utiliza el pueblo y no los hace contradictorios.

Ni un método de lucha es revolucionario de por sí, el de la lucha de masas, como creen algunos compañeros, y el otro reformista, por la participación electoral. Hay que tener claro, que el enemigo del pueblo es el imperio y la burguesía, contra ellos tenemos que luchar.

Tampoco vamos a conquistar el poder por la vía de las movilizaciones de masas solamente, sin la lucha en el campo electoral, para lograr una verdadera democracia participativa.

Y conquistado el gobierno por la vía electoral, para la profundización y el logro de los objetivos de transformación, solamente se podrá lograr con la participación activa, democrática, horizontal, verdaderamente revolucionaria de todo nuestro pueblo.

Los analistas políticos más serios y consecuentes en la izquierda, no encuentran diferencias insalvables en cuanto al programa de los diversos grupos, esto allana el camino de la Unidad de la izquierda, naturalmente que hay que procesar adecuadamente las diferencias entre los distintos proyectos políticos, pero, no hay que poner las diferencias como pretexto insalvables que impiden la unidad.

Por todo esto compañeras y compañeros, tienen que asumir el reto que la historia ha puesto en sus vidas. A la hija del corrupto, solamente la podrán vencer compañeras como Verónica y Marisa, o como Sergio o Guerra,

Esto para mí está absolutamente claro, Uds., son la consecuencia viva, tienen el valor requerido para salirle al frente a los representantes de la burguesía, y ganarles la batalla. Ustedes no son corruptos y tienen igualmente un valor fundamental que es la moral revolucionaria, la ética en la política, la consecuencia entre la palabra y la acción.

El núcleo de compañeros que los acompaña en las diversas agrupaciones y en el movimiento de masas, tiene que ser la columna vertebral de la organización que necesitamos forjar para llegar al triunfo con nuestro pueblo. Nosotros, los viejos cuadros de la izquierda los acompañamos en esta empresa histórica. Asuman el reto que la historia ha puesto en vuestras conciencias, con fuerza, sin vacilaciones, estando absolutamente seguros de que vamos a ganar.

Cuando nuestro pueblo perciba esta actitud de parte de Uds., tenemos segura la victoria. Hay muchas cosas más que quisiéramos expresarles, pero la carta se hizo larga y espero que la mejor respuesta sea verlos representando la plancha presidencial de la izquierda.

Un abrazo desde Suecia.

Elio Portocarrero.

https://nuestrabandera.lamula.pe/2015/08/04/carta-abierta-a-sergio-tejada-veronica-mendoza-marisa-glave-y-martin-guerra/nuestrabandera/

 

La opinión del autor no coincide necesariamente con la de Jornal

 

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