Los frutos del allanamiento

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CÉSAR LÉVANO

 

 

 

 

Un tesoro escondido ha descubierto el allanamiento efectuado en dos locales de Fuerza Popular. Un tesoro de información que pone al descubierto doble contabilidad, fabricación de aportes que aumentan sospechas, falsificación notarial de documentos, etcétera. En los papeles incautados asoman las orejas, o más bien la chequera, de Odebrecht.

La reacción del fujimorismo ha sido la misma de Alan García ante diversas acusaciones: negarlo todo. Además, le echa la culpa del operativo, pedido por el fiscal José Domingo Pérez, al Fiscal de la Nación, Pablo Sánchez.

Esa reacción no desmiente los hallazgos, ni aclara el origen de ingresos millonarios sacados a luz por la investigación en marcha. Hay hechos inconmovibles que no se pueden borrar ni con la furia de Keiko Fujimori, ni con las mentiras de José Chlimper, secretario general de Fuerza Popular.

Chlimper aseveró que la fiscalía tenía copia legalizada de los libros contables de su partido, que él mismo había entregado. Lo que se ha descubierto, desde antes del allanamiento, es que la fiscalía acudió el 1 de diciembre a la notaría de Isaac Higa Nakamura. Encontró que se habían legalizado 14 libros contables de Fuerza Popular. Pero los libros contables que se habían entregado en copia notarial solo eran ocho. Alguien ha escondido las seis copias que faltan. Ese alguien tiene que ser un directivo de Fuerza Popular.

Ese y otros indicios graves fueron los que motivaron los allanamientos. Se sabe, además, que incluso en los libros de caja aparecen irregularidades como el ocultamiento de gastos o la invención de aportes cuantiosos que no corresponden al nivel de ingresos del “aportante”.

La cosecha documentada encontrada gracias a los allanamientos ha llevado al fiscal Pérez a conclusiones como esta:

“Se establece que en el libro del partido político Fuerza Popular empleado en el dictamen pericial (…) no registraría cuentas o anotaciones que se encuentran detalladas en el libro exhibido, asegurado e incautado por el Ministerio Público, lo que podría implicar que en el Dictamen Pericial no se haya analizado cuentas o partidas destinadas a ocultar el dinero entregado por la empresa Odebrecht”.

Lo cual recuerda que Marcelo Odebrecht había reconocido, cuando estaba preso en Curitiba, Brasil, que su empresa sí había aportado dólares para la campaña electoral de Keiko en 2011.

 

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