Las letanías de Letona

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FRANCISCO DEL CARPIO

 

 

 

 

Letanía equivale a retahíla y se trata de la enumeración de una lista larga y aburrida de nombres, locuciones o comentarios religiosos referidos a pedidos y súplicas cristianas a los íconos de la iglesia y las creencias católicas.

 

Los orígenes de las letanías se remontan a los primeros siglos de la cristiandad. Aunque al principio eran dirigidas sólo a Dios se añadieron con el tiempo invocaciones a santos y a partir del siglo VII a la Virgen María.

 

Esto viene al caso porque la congresista fujimorista Ursula Letona, a pesar de su belleza y versatilidad, luce aburrida cuando pretende descalificar a sus adversarios, sobre todo a quienes en el parlamento peruano ofician de izquierdistas. Para ella todos ellos -y la izquierda en general- son caviares y ahora todos corruptos, repitiendo:

 

- Y no me vengan con vainas.

 

Lo dice como los cristianos del siglo VII decían:

 

Rosa mística,

Torre de David, 

Torre de marfil,

Reina concebida sin pecado original,
Arca de la Alianza,

Puerta del Cielo,

Estrella de la mañana,

Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,

Consuelo de los afligidos,

 

Fernando Vivas en "Las naranjas de Úrsula Letona", publicado en El Comercio de octubre del 16 hace un perfil electorero de la fujiparlamentaria, de este rescatamos la ponderación a Martha Chávez y su escrupuloso rechazo al golpe del 5 de abril.

 

Según Vivas, Letona procede de una burguesía acomodada con formación tecnócrata pero ella se califica políticamente de “centroizquierda” y detesta que la etiqueten "de derecha".

 

Tiene 38 años y cuatro hijos. Es católica practicante, pero ella dice tener sus peros. Nosotros cuestionamos esos "peros". Sostiene que la izquierda peruana está inmovilizada en el tiempo por lo que debe modernizarse conservando su chip económico pero cambiando su discurso sobre la "democracia”.

Juró contra el terrorismo en 28 de Julio del año pasado al asumir el cargo de congresista por una razón personal. Afirma recordar que cuando tenía 5 años trajeron a su hermano policía de Vilcashuamán, él era uno de dos sobrevivientes de una matanza de Sendero Luminoso. Dice que su hermano les contó y ella recuerda (a los cinco años) que los terroristas se ponían a los niños como canguros para que no les dispararan.

 

 

Cuando Vivas le pregunta ¿Te sientes parte de una nueva generación fujimorista? Ella responde “Soy parte de una nueva generación en la política”.
 

Marisa Glave hace poco calificó a Letona como la nueva Martha Chávez, verdad de dios que se le parece tanto... como que fuera una suerte de clonación política. Hasta en los desplantes la imita. Es su doble.

 

Recientemente fue entrevistada por RPP sobre temas que domina, entre el que no podía faltar Susana Villarán.

 

Letona no desaprovechó el momento para irse sin frenos contra toda la izquierda, de rosada a fucsia, con letanías que vienen del Opus Dei y el Sodalicio en las que implora que la izquierda es prima hermana del terrorismo

 

-Y no me vengan con vainas.

 

Dicho así, vano sería un intento de replicar esta letanía de doña Ursula si ya sabemos que María, la madre de Cristo, es la Reina concebida sin pecado original.

 

Con el bocatto servido por Villarán, Letona tiene para rato, repitiendo:

 

Reina de los ángeles,

Reina de todos los santos,

Reina de los patriarcas,

Reina de los profetas,
Reina de los apóstoles,

Reina de los mártires,

Reina de los confesores,

Reina de las vírgenes,
 

Para Letona, la ex alcaldesa recibió dinero de Odebrecht y la izquierda que la aupó es tan responsable como ella, desde Mónica Sánchez, Gustavo Bueno, Amanda Portales hasta Fernando de Szyszlo, además militó en el Partido Comunista Revolucionario - PKR, por lo tanto toda la izquierda es corrupta. Eso si es lógica de abogada liberal de "centro-izquierda".

 

-Y no me vengan con vainas.

 

Como dice Vivas: es habilidosa y se las sabe todas. Tan pronto como puede o conviene se desmarca del fujimorismo histórico, de Barrios Altos y La Cantuta, del SIN, de Montesinos, de Blanca Nélida, de Hermoza Ríos, de los estropajos japoneses, de la fuga a Brunei, de la renuncia por fax y 500 etcéteras.

 

Letona, aplicando mal el arte de birlibirloque condena a Kenji y abjura del 5 de abril. Y, sobre Joaquín Ramírez, da una explicación entre Kafka y Dostoievsky.

 

Como habilosa abogada argumenta que Odebrecht y/o Barata no dio dinero a Keiko pues Keiko ni lo conoce y no hay prueba alguna de que le diera. ¿Villarán, Humala o Toledo conocen al brasileño? No, ni tampoco se tiene pruebas o recibo de que les dieron la marmaja. Todas son conjeturas. Solo existe la palabra del delator que incluye a Keiko en el mismo caso, en el mismo sentido y la en misma proporción; pero a Keiko no la tocan porque las cosas son así en tiempos del neoliberalismo.

 

Letona explica que ya no asumen todo el fujimorismo "histórico" como "ideología" porque han tomado -solo- lo bueno de ella. Es lo que Letona llama la nueva política, no necesariamente fujimorista, bajo el invalorable liderazgo -dice- que irradia Keiko.

 

¿De qué serviría ahora demostrar lo perverso del fujimorismo? ¿para qué? si los capos de Fuerza Popular el partido de los fujimoristas, ya no quieren ser fujimoristas y, sobre todo los invitados, se sienten incómodos representando al exdictador.

 

El trabajo sucio se lo han dejado a Kenji, quien -hay que reconocerle- profesa lealtad y amor de hijo por su padre aunque este sea un criminal, virtud que, por cierto, no tiene su hermana Keiko, quien desplazó y suplantó a su madre en el cargo de "Primera Dama" de la nación, cuando su padre era el Shogún del país.

 

Lo que hizo con la madre lo repite ahora con el padre y el hermano al permitir que sus congresistas los maltraten, siendo ellos partidarios suyos y militantes del partido fujimorista Fuerza Popular.

 

Kenji, haciendo lo que puede y a costa de enredarse, ha denunciado que los intrusos de Fuerza Popular -con la complacencia de su hermana- lo quieren disolver, echar, botar de su partido, habiendo aguantado cuanto agravio le han dispensado Letona, Salaverry, Becerril, Salgado y otros.

 

Keiko con su silencio no hace otra cosa que otorga a los detractores de Kenji caínesco aval para que liquiden a su hermano menor.

 

Esa es la verdadera Keiko Sofía Fujimori Higuchi, la irradiante e invalorable lideresa del neo fujimorismo de Fuerza Popular, jefa de Ursula Letona Pereyra, su lenguaraz congresista.

 
 

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