La gran farsa

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En manos de Barata
Rosa María Palacios


El delator Barata es nuestra Matilde Pinchi Pinchi en democracia. A diferencia de ella, que tenía videos, el señor Barata tiene toda la trazabilidad del dinero de la corrupción de Odebrecht en un sistema encriptado en Suiza, que manejó la ya famosa “Dirección de Operaciones Estructuradas” (un nombrecito sabrosamente cínico para una gerencia de coimas) y que todavía no se exhibe como prueba ante la opinión pública.

Sin embargo, Barata, nuestro Deep throat, tiene un problema con la dosificación de la información. Lo tiene él o lo tiene la Fiscalía que suelta con cuentagotas las acusaciones, no lo puedo precisar. Pero hay ciertas diferencias entre lo que dice contra unos y otros. Hasta la fecha tenemos cuatros acusaciones. Primero, la “banda del MTC” que solo complica a un viceministro y sus subordinados durante el régimen aprista. Segundo, Toledo. En ambos casos Barata puede corroborar sus dichos con números de cuentas, montos de depósitos, fechas y titulares de la receptación. Son casos redondos y los implicados ya están presos o con orden de captura.

Los casos tres y cuatro son los Humala recibiendo dinero de campaña y las socias constructoras peruanas compartiendo coimas. Pero aquí Barata no cuenta –hasta donde sabemos – los detalles necesarios para que los acusados caigan. Es decir, las reputaciones están ya destrozadas, pero no hay forma aún de corroborar, como en los primeros casos, lo afirmado. Hay que tener en cuenta que Barata se juega la cárcel si miente. No puede hacerlo ni aquí, ni en Brasil, ni en ninguna parte. Recordemos que, desde el Perú, Barata es un funcionario clave en las coimas de la región.

Los Humala ya negaron haber recibido maletines con dinero de Odebrecht, práctica ilícita, pero lamentablemente, no delictiva. La Fiscalía tendría que probar que el pago de campaña se vincula a la adjudicación de obra pública y en ese salto Barata no ha colaborado. Por ahora no se puede perseguir a los Humala como a Toledo. Por ahora, digo, porque Barata podría cambiar de opinión y poner al servicio de la Fiscalía la enigmática información encriptada en Suiza que es la “caja de todos los vicios secretos” en esta mega investigación. Ahí puede estar no solo el registro de los 3 millones de dólares sino también los registros de coimas en alguna de las doce obras que Odebrecht ganó en el periodo de Humala.

En cuanto a las empresas constructoras peruanas consorciadas para obra pública, señaladas de “saberlo todo y pagarlo todo”, solo Graña y Montero ha salido a negar la acusación, tal vez porque cotiza en la Bolsa de Nueva York y la caída brutal del valor de su acción así lo exigía. Las otras (no son pocas) se han quedado mudas tratando de pasar con perfil bajo. Mala idea. Como con los Humala –pero con más detalle– Barata puede ofrecer una contabilidad paralela acordada en los directorios de los consorcios. Cada pedido de cash (los consorciados ponen dinero de acuerdo a su porcentaje de participación) puede tener partidas de cada consorciado en donde Barata podría señalar con el dedo el escondite de la coima. Es una situación complicadísima para Graña y Montero que se verá obligada, en su próxima Junta General de Accionistas, a cambiar todo su Directorio, conformando uno nuevo, probablemente con directores independientes y nombrar nuevas gerencias ajenas a trato alguno en el pasado con Odebrecht. Al margen de lo que siga, el daño está hecho. Sus actuales funcionarios deberán afrontar los procesos penales sin tener cargo en la empresa si es que no quieren que su acción no valga nada en la Bolsa. Un simple ejercicio de control de daños en cualquier empresa de ese tamaño, se haría de esa forma, en cualquier economía del mundo.

¿Y el ex presidente Alan García? Barata visitó 16 veces Palacio de Gobierno en su gestión y ¿solo nos va a contar que se dedicó a sobornar funcionarios de menor jerarquía? Eso no se lo cree nadie.

Se sobreentiende que la Fiscalía y el delator tienen que dosificar la sangría. Pero estos pactos deben ser transparentes y hasta ahora no lo son. Soltar la información a medias para hacer mentir al imputado es un truco viejo. Mejor será que Barata lo cuente todo. Que arme el desbarate completo, sin omisiones, sin medias verdades. Que todo caiga, para poder construir, desde este holocausto de corruptos, un mucho mejor país.

 

Graña y Montero reitera que desconocía coimas a Toledo

Mediante un comunicado, la empresa rechazó las afirmaciones de Jorge Barata, ex representante de Odebrecht

 

Graña y Montero reitera que desconocía coimas a Toledo

Graña y Montero se pronunció sobre declaración de Jorge Barata, ex representante de Odebrecht en el Perú, ante la fiscalía. (Foto: Difusión)

 

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A través de un comunicado, la empresa Graña y Montero rechazó las afirmaciones del ex representante de Odebrecht en el Perú, Jorge Barata. En su declaración ante el fiscal Hamilton Castro, este aseveró que las empresas que conformaron el consorcio para los tramos 2 y 3 de la carretera Interoceánica conocían de los pagos ilícitos al ex presidente Alejandro Toledo.

“Negamos rotundamente dichas afirmaciones y reiteramos que nuestra empresa o nuestros ejecutivos nunca conocieron, ni menos gestionaron o realizaron pago alguno en relación a algún tipo de soborno o reembolso por pagos de ese tipo, realizados por Odebrecht, tal como ellos han declarado”, manifestó.

Asimismo, ratificó su disposición a continuar colaborando en las investigaciones por este caso a fin de que se conozca la verdad.

El semanario “Hildebrand en sus trece” difundió hoy la declaración de Barata al fiscal anticorrupción Hamilton Castro.

“El pago ha sido por Odebrecht, pero el resto de empresas sí tenían conocimiento, no detalles, pero sí sabían que existía el acuerdo. Lo que sí es cierto es que se distribuyó entre los consorciados, no recuerdo la fórmula exacta, esto lo verificaré. Esto fue más o menos así, ellos sabían que habíamos pagado, y sabían que tenían que asumir lo que correspondería”, dijo Barata.

Cabe recordar que sobre Toledo pesa una orden de captura y 18 meses de prisión preventiva por presuntamente haber recibido una coima de US$20 millones de Odebrecht como parte de un acuerdo ilícito para que el consorcio liderado por esa empresa se adjudique los tramos 2 y 3 de la Interoceánica el 2005.

El pasado jueves 2 de febrero, ante la Comisión Lava Jato del Congreso, el gerente general de Graña y Montero, Mario Alvarado Pflucker, aseguró que la firma a la que representa no tuvo conocimiento de los sobornos que Odebrecht entregó en el Perú.

 

Chlimper fue director de G y M cuando se pagó presunta coima

En indagación. Fujimorista alega que integró directorio después de la licitación de la Interoceánica, pero Fiscalía asegura que depósitos fueron posteriores a buena pro.

José Chlimper, ex candidato de Keiko. Legislador pide su renuncia del BCR

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David Pereda

El empresario José Chlimper, dirigente fujimorista y director del Banco Central de la Reserva (BCR) por los votos "naranjas", fue director de Graña y Montero cuando su socia Odebrecht pagó la coima al ex presidente Alejandro Toledo, según la Fiscalía. Las empresas, socias en la construcción de la carretera Interoceánica, asumieron el monto del soborno en conjunto, de acuerdo con el testimonio de Jorge Barata, ex jefe de la compañía brasileña en el país.

En un intento por desmarcarse de la sospecha, Chlimper escribió en la red social Twitter: "Fui director de GM SAA entre marzo 2006 y dic 2015. El contrato de la IRSA Sur es de agosto 2005. Publiqué artículo en contra 27.07.05".

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En Registros Públicos, aparece la inscripción de Chlimper como director de Graña y Montero desde el 2 de marzo del 2006. Asimismo, se registra su renuncia al directorio el 21 de diciembre del 2015.

Según la Fiscalía, Odebrecht hizo depósitos del soborno a Toledo entre junio del 2006 y junio del 2010, por la licitación de los tramos 2 y 3 de la Interoceánica. Estas entregas suman 9,6 millones de dólares. Faltaría detectar más de 10 millones, pues, según Barata, la coima fue de 20 millones.

Barata, además, declaró al fiscal peruano Hamilton Castro que los socios de Odebrecht sabían del soborno y que este había sido distribuido con estos. Es decir, que los socios habrían aportado a la coima.

"El resto de empresas sí tenían conocimiento, no detalles, pero sí sabían que existía el acuerdo. Lo que sí es cierto es que se distribuyó entre los consorciados, (...) ellos sabían que habíamos pagado, y sabían que tenían que asumir lo que correspondería", dijo Barata al fiscal, según el acta del cuaderno de colaboración eficaz revelado por el semanario 'Hildebrandt en sus trece'.

Los socios de Odebrecht fueron Graña y Montero, ICCGSA y JJC Contratistas Generales. Formaron el consorcio Conirsa y ganaron la licitación de los tramos 2 y 3 de la Interoceánica en agosto del 2015. El pago de la coima fue posterior, según ha sostenido la Fiscalía.

Graña y Montero ha negado la afirmación de Barata.

Los directivos de Graña y Montero han sido citados para este lunes 27 a la comisión Lava Jato del Congreso. José Graña Miró Quesada, presidente del directorio, ha dicho en un oficio que no podrá ir.

El congresista frenteamplista Alberto Quintanilla pide la renuncia de Chlimper al BCR "por no tener consigo la reconocida solvencia moral, luego de conocerse las revelaciones" de Barata. La Ley del BCR dice que sus directores deben tener "reconocida solvencia moral".

Quintanilla resalta que "Chlimper fue presidente del Comité de Auditoría y Procesos" de Graña y Montero. El fujimorista integró este comité desde el 2008. La Fiscalía indaga cargos y operaciones clave de la socia de Odebrecht

http://Estos son investorrelations.granaymontero.com.pe/es/corporate-governance/board-of-directors

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