Sindicato Aceros Arequipa

Hace un año empezó la lucha

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FRANCISCO DEL CARPIO

 

 

 

 

Corporación Aceros Arequipa, la empresa emblemática de la Región Arequipa, hace un año, exactamente, pasó cartas notariales a sus 123 trabajadores exigiendo su "retiro voluntario" argumentando que por causa de la competencia china dejaría de producir en la región. En buena cuenta eran cartas de despedida a todos los obreros de la empresa a los que la mañana del 26 de julio les impidió ingresar a las instalaciones de la fábrica. Los obreros consideraron que se trataba de una agresión arbitraria e intempestiva y pidieron la intervención de la Gerencia Regional de Trabajo.

Los 123 trabajadores denunciaron el abuso ante las autoridades, pues el despido no fue informado a la Gerencia Regional de Trabajo ni al sindicato, por lo que sus dirigentes pidieron la intervención de dicha dirección. Pasó que los empresarios querían (quieren y lo han hecho en otras áreas) es tercerizar los servicios de los trabajadores ya que antes despidieron a un buen grupo de ellos a los que recontrataron mediante una cooperativa tercerizadora ligada a los empresarios para realizar los mismos trabajos que hacían.
 


Los obreros, en su mayoría padres de familia, con más de 50 años de edad, temían no poder volver a trabajar. Varios de ellos venían laborando entre 30 a 35 años y pedían que, en todo caso, que los reubicaran en la planta de Pisco o en Lima. La empresa informó que la planta de Arequipa sería destinada a centro de distribución por la baja del producto en el mercado. Contradictoriamente, la propia empresa, en comunicación anterior y en propaganda, había anunciado sus avances en la producción aseverando que el abastecimiento está asegurado.

Los obreros demostraron que los pretextos de la empresa eran falsos e inexistentes. La Gerencia Regional les dio la razón y emitió dos Resoluciones a favor de ellos, ordenando a la empresa su reposición. La empresa, con extrema soberbia se negó a cumplirlas, seguros de su fuerza.
 


Con todo su poder político y económico Corporación Aceros Arequipa apela y tres meses después, sin pagar a los trabajadores, para "cumplir" las resoluciones de la Gerencia de Trabajo, los repone... en la planta de Pisco. Impagos 90 días, algunos trabajadores se rindieron por hambre aceptando la miseria que les ofreció la empresa y abandonaron la lucha.

85 trabajadores viajaron a Pisco donde se les puso todos los obstáculos y trampas posibles para que se rindan, inclusive abordando individualmente a los obreros para enfrentarlos al Sindicato y a sus dirigentes. Con el aliento de sus esposas e hijos y el olvido de los que tanto prometieron, estos trabajadores continuaron en la lucha hasta que finalmente se les dio la razón.

La poderosa empresa tuvo arreglar con los obreros, reponerlos en sus puestos y pagarles los días no trabajados, por ello, ellos reconocen el apoyo de la Red Solidaria de Trabajadores Perú, del congresista Justiniano Apaza Ordóñez de Benigno Chirinos; el acertado asesoramiento legal de los abogados Hugo Rosas Villanueva y César Ordóñez Quispe y las gestiones de la Federación de Trabajadores de Arequipa FDTA.
 


Sin embargo, sobre todo, quienes supieron llevar la lucha por su reposición, en forma infatigable, fueron sus esposas y compañeras e hijos, quienes desde la trinchera de Fuerza Femenina marcharon perseverantemente en defensa de su hogares, con porfiadas movilizaciones, ollas comunes, difusión y un sin número de actividades. Es bueno señalar que, quienes sostuvieron sus hogares en esas horas fueron ellas, manteniendo a sus hijos durante los meses que duró la lucha.

 

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