Tía María: ​

Los "genes terroristas" de La Curva

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22 May 2018

 

 

“¿Ustedes saben que Deán valdivia es la cuna de Abimael Guzmán? Pues creo que hay algo genético ahí", así se expresó Carlos Aranda, gerente de Servicios Técnicos de la empresa minera Southern Perú, en el programa Jueves Minero del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú. El funcionario de Southern insinuó que en Deán Valdivia (La Curva) hay genes terroristas. Carlos Aranda, insinuó que los pobladores del distrito de Deán Valdivia en la provincia de Islay tienen genes terroristas, motivo por el cual se oponen al proyecto minero Tía María.

Durante su participación en el programa de Jueves Minero organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), el miembro de Southern dijo: “¿Ustedes saben que Deán Valdivia es la cuna de Abimael Guzmán? Pues creo que hay algo genético ahí, si es cierto que Deán Valdivia es más recalcitrante”, respondió a una de las preguntas del público, cuya interrogante fue ¿por qué Dean Valdivia es de mayor resistencia al desarrollo de Tía María?

Aranda manifestó también que en el distrito de Cocachacra cerca del 60% aprueba el proyecto, en Punta de Bombon 50%, mientras que en Deán Valdivia, la aprobación es del 30 a 40%.

“Y creo que es un tema muy de ellos, es más, cuando uno va a Deán Valdivia y visita o pasa cerca a la casa de Abimael Guzmán, la tienen pero bien perfecta, bien pintada, limpiecita etc, así que quizá es por ahí el asunto, no sabría...”, agregó a su comentario, la tarde del último jueves en el programa Jueves Minero.

Como se recuerda, Abimael Guzmán se encuentra preso, por liderar al grupo terrorista llamado Sendero Luminoso.

 

 

Las declaraciones agravaron el conflicto en torno al proyecto Tía María


La República

 


 

Según analistas, en varias oportunidades los voceros de la empresa minera Southern Perú, en vez de bajar la tensión, contribuyeron a que el conflicto se reavive.

En torno al proyecto Tía María de la empresa Southern Perú, hay una serie de episodios que contribuyeron a acrecentar el rechazo que hay en el valle de Tambo hacia esta inversión.

El último es el protagonizado por el gerente de Servicios Técnicos de Southern, Carlos Aranda. El jueves pasado, en una presentación en el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú en Lima, indicó que el distrito de Deán Valdivia (Islay) es el más recalcitrante. "Ustedes saben que Deán Valdivia es la cuna de Abimael Guzmán, yo creo que hay algo genético ahí", expresó.

El analista José Luis López Follegatti hace un recuento y manifiesta que la empresa tuvo varios interlocutores que en su momento hicieron declaraciones equivocadas y desatinadas.

López citó a Manuel Sierra López, quien dejó de trabajar en Southern en julio del año pasado. Se desempeñó como vocero de la minera en 2011.

En esa época, el funcionario expresaba que Southern no renunciaría a la ejecución del proyecto minero. Sus declaraciones fueron tomadas como una provocación por el frente de defensa que lideraba Pepe Julio Gutiérrez.

También agravó la relación, que la minera cerrara el programa laboral que se inicio para jóvenes en Tambo. Otro echo que afectó fue que en 2009 se dijera en una audiencia pública, que se iba usar agua subterranea para el proyecto. Ello causo el rechazo de la población que protagonizó una gresca. Se lanzaron sillas.

Otro de los representantes que protagonizó un episodio complicado fue Julio Morriberón Rosas. En marzo de 2015, el funcionario dijo a nivel nacional que como empresa estaban "obligados a denunciar el terrorismo antiminero porque siendo grupos totalmente minoritarios usan la violencia para chantajear a la gran mayoría que está a favor del proyecto". En esa misma declaración, anunció la cancelación del proyecto.

El calificativo "terrorismo antiminero" generó indignación en los pobladores del valle de Tambo, quienes sostenían protestas.

Morriberón quedó sin piso, pues a las pocas horas de sus declaraciones, la empresa emitió un comunicado señalando que esas declaraciones no recogían las intenciones de la empresa y aseguraban la continuidad del proyecto de 1 400 millones de dólares. "Ha habido todos estos errores, por eso cambiaron a los funcionarios", manifiesta López.

ENCIENDEN LA PRADERA

Las declaraciones de Carlos Aranda exacerbaron los ánimos en el valle de Tambo. Los dirigentes no descartan adelantar las protestas que estaban programadas para junio.

Además de decir que hay algo genético en el distrito de Deán Valdivia por ser cuna de Abimael Guzmán, el funcionario Aranda añadió que mantienen en buenas condiciones la casa del líder de Sendero Luminoso.

Mary Marroquín, presidenta de la Junta de Usuarios de La Ensenada Mejía Mollendo, dijo que lo único que hizo Aranda fue "encender la pradera". "Nosotros seguimos resistiendo, pero esto causa indignación".

Mientras tanto, el presidente de la Junta de Usuarios del Valle de Tambo, Jesús Cornejo, consideró que las declaraciones de Aranda son graves. "Está bien que esté viviendo una desesperación por ver que el proyecto no avanza pero no le da la ligereza para vincularnos con el terrorismo", expresó.

El dirigente pidió al gobierno que cancele de una vez por todas el proyecto.

El analista José López Follegati manifestó que la empresa cometió un grave error. "Cómo se va a acusar a un pueblo con tamaño calificativo de un rezago terrorista".

Ayer, el funcionario en cuestión, a través de una radio local, manifestó que las declaraciones que formuló fueron a título personal. Pidió disculpas por lo dicho.


 

 

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