La guerra comercial entre Estados Unidos y la República Popular China
 

Gilberto Aguilar Giménez.

 21SET2019

 

El inicio del enfrentamiento comercial entre Estados Unidos (EEUU), y la República Popular China (RPCh), viene de un largo proceso que se inicia por la irrupción china en la economía mundial y paralelo a ella la pérdida de presencia en el comercio mundial por parte de EEUU, que en el año 1980 copaba el 60% de este. En el año 2017 sus exportaciones llegan a 1,25 billón de dólares y sus importaciones son de 2,16 billones de dólares, lo cual muestra un saldo comercial negativo de 910 mil millones de dólares; por su parte, la RPCh en ese entonces participaba en apenas el 2% de la economía mundial, y en el año que se toma como referencia, sus exportaciones llegan a 2,41 billones de dólares e importó 1,54 billón de dólares, teniendo un saldo comercial positivo de 873 mil millones de dólares. Este cambio en el escenario económico internacional es el quid de la guerra comercial iniciada por EEUU.

En este escenario, el imperialismo norteamericano busca recuperar su presencia y es por ello que desde los inicios de su campaña presidencial, Donald Trump anuncia una serie de medidas para recuperar la hegemonía mundial, entre ellas amenazaba retirar a EEUU del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP por sus siglas en inglés)), lo que finalmente cumplió, este hecho sería el inicio de otras que tomaría posteriormente en su propuesta de reactivación de la economía Norteamericana y de superar el estancamiento en el que se encuentra, paralelamente responsabiliza a los migrantes de todos los males que ocurren en su país.

Como apreciamos, líneas arriba, la economía norteamericana viene siendo desplazada por la RPCh, ante ello inicia la llamada guerra comercial, la misma que se inicia en marzo de 2018 cuando Donald Trump, presidente del imperio del norte, decide imponer aranceles por un monto 50 mil millones de dólares a los productos chinos, recurriendo a la Ley de Comercio de 1974, en su artículo 301, acusando a la RPCh de “prácticas desleales de comercio” y “robo de propiedad intelectual”. La respuesta, por parte del gigante asiático no se hizo esperar, y aplicó aranceles a 128 productos norteamericanos. Luego del encuentro de los presidentes de ambos países en Buenos Aires el 1 de diciembre del 2018, durante la Cumbre del G-20, se dio una tregua, la misma que sería muy corta debido a que el gobierno norteamericano continuaría con este tipo de medidas.

El 10 de mayo de este año EEUU realiza un nuevo incremento de aranceles a los productos importados de la RPCh los mismos que llegan a los 300 mil millones de dólares, al elevar la tasa arancelaria de 10 a 25%. La RPCh, como respuesta, anuncia que impondrá gravámenes sobre las importaciones de EEUU a partir del 1° de junio por valor de 60 mil millones de dólares, los cuales se hacen efectivos.

La Oficina de Comercio Exterior de EEUU, anuncia que a partir del 01 de septiembre aplicará aranceles de hasta el 15% a las importaciones que provengan de la RPCh por un valor de 112 mil millones de dólares, alcanzando el 68,5% y proyectando a fines del presente año hasta el 96,8% de las importaciones provenientes del país asiático.

El aumento de las tasas arancelarias, impuesto por el gobierno Norteamericano y las acciones de la RPCh para contrarrestarlas, han producido un efecto contrario al que esperaba el gobierno yanqui, ya que ha influido negativamente en las empresas de EEUU con sede en la RPCh porque esperaba, Donald Trump, que las empresas norteamericanas que se encontraban en la RPCh, volvieran a instalar sus fábricas o manufacturar sus productos en EEUU, lo que les significaría estar exoneradas del pago de aranceles. Ello no ha sido acogido por Exxon Mobil que estableció un proyecto de productos petroquímicos a gran escala en la RPCh, igualmente la fábrica de vehículos eléctricos Tesla que construye una planta de fabricación en Shanghái, la corporación agrícola Cargill que amplía su capacidad de procesamiento central en la provincia china de Jilin. Además 170 empresas del calzado entre las que se encuentran Adidas, Nike, Converse, Puma y Clarks, han remitido una carta al presidente norteamericano, Donald Trump, en la que le instaron a reconsiderar los aranceles a los zapatos fabricados en la RPCh al estimar que tal política puede resultar "catastrófica" para "empresas, consumidores y la economía estadounidense en general", considerando que el 72% de los zapatos que importa Estados Unidos, provienen de su enemigo comercial y son producidos por estas empresas. En otras palabras tendrían, si es que se trasladan a su país de origen, que pagar aranceles para ingresar su producción al mercado chino.

El otro problema que se presenta para el gobierno estadounidenses, es que quienes pagan los aranceles son los importadores de su país, y no las empresas chinas, bajo la forma de impuestos a su gobierno, esto es confirmado por Christophe Bondy, abogado de Cooley LLP, una firma de abogados estadounidense, con oficinas en todo el mundo.

La actitud asumida por estas transnacionales, para las cuales su país de origen no tiene importancia alguna, porque ellas invierten en los países que les permitan mayores beneficios económicos, y en ese aspecto es evidente que la RPCh supera largamente a EEUU., y a ello hay que agregar que es el mayor mercado del mundo.

Otro aspecto que hay que señalar es que en la actualidad la RPCh, continúa con su política de reducción de las limitaciones existentes para la inversión extranjera lo que le permite una mayor afluencia de capitales, reservándose para sí las áreas estratégicas de la economía y las que están vinculadas a la industria para la defensa.

Es necesario remarcar, que a pesar de la apertura de la RPCh a la inversión, las empresas estatales cubren el 70% de su economía, y el 30% son empresas privadas, sujetándose, estas últimas, a la planificación económica quinquenal del gobierno chino.

Detrás de esta guerra comercial, es evidente que existe una guerra tecnológica que preocupa y causa desesperación a los EEUU, debido a que el elevado desarrollo científico chino, está superando al país norteamericano, que luego de años de dominio en este campo, pasa hoy a ocupar un lugar secundario.

Una muestra del avance chino en tecnología es Huawei, que ha logrado colocarse a la cabeza de los aparatos de quinta generación; además amenaza con paralizar o limitar las exportaciones a EEUU de tierras raras, que son materiales que contienen elementos químicos, los que son utilizados en aparatos tecnológicos, como teléfonos móviles y ordenadores. También se les utiliza, en motores, en cámaras fotográficas, y en baterías, entre otros productos. Además se les da uso en las nuevas tecnologías de defensa. La RPCh produce el 85% de estas y bastaría que a causa de la guerra comercial se negara a venderlas a EEUU causándole mayores problemas.

La competencia entre estas dos potencias no se limita solamente a una guerra de aranceles, su expansión llega hoy al enfrentamiento en el campo de las divisas y también en el sector financiero, cuyas armas son las Bolsas de Comercio, los mercados secundarios de bonos y metales y, fundamentalmente de petróleo y gas natural. Se trata de destruir el sistema financiero del rival.

GUERRA DE DIVISAS.

Se refiere al movimiento que deliberadamente efectúa un país para manipular el precio de su moneda con el objetivo de adaptarlo a su política económica. Esto significa que si un país compra grandes cantidades de su propia moneda, va dar como resultado el fortalecimiento de su valor en los mercados de divisas internacionales. Ya anteriormente se han presentado casos en países que devalúan su moneda para hacer que sus exportaciones sean más competitivas, estimulando sus economías domésticas.

La reciente devaluación del yuan va a causar impacto en la economía mundial, debido a que China es el mayor exportador y la segunda economía del planeta, por lo que cualquier cambio que realice este país tendrá repercusiones en la economía internacional.

Un yuan aparentemente más débil significa que una cantidad sustancial de los bienes y servicios que exporta china van a ser más baratos y pueden bajar aún más, lo que dará lugar a un aumento de la competitividad de los productos manufacturados en sus fábricas. Por otro lado el abaratamiento de los productos chinos, es posible que reduzca los ingresoscomerciales de muchas economías pequeñas y medianas. En resumen si EEUU los encarece con impuestos en la frontera, con esta medida China los abarata.

Por otra parte la caída del yuan hace que la RPCH, que es el mayor comprador de cobre y otros metales, se vea afectada ya que la adquisición de estos continúa siendo en dólares.

Es evidente que la RPCh apunta al uso de su moneda como una herramienta en las futuras negociaciones comerciales con Estados Unidos, dejando de lado el dólar, lo que causaría un gran impacto no solo en ambas economías, ya que el dólar sería remplazado como referente monetario mundial por el yuan.

NUEVA RUTA DE LA SEDA.

La denominada “Nueva Ruta de la Seda” es la construcción de infraestructuras en los cinco continentes que se calcula que su costo está se calcula en 900 mil millones de dólares. Es un plan estratégico que tiene implicancias geopolíticas y económicas, que genera controversias porque para algunos tiene como objetivo la dominación del mundo y para otros permitirá el desarrollo de los países del Tercer Mundo. Inicialmente se adhirieron a este proyecto 65 países, hoy se ha incrementado a más de 100 países en todo el mundo que representan más del 30% del PIB mundial.

El proyecto va desde la construcción de ferrocarriles, puertos, carreteras, rutas ferroviarias, aeropuertos e infraestructuras de transporte y abarca los campos comerciales, financieros, de seguridad y culturales.

Los beneficios para la RPCh serán evidentes ya que le permitirá la construcción y ampliación de toda la infraestructura de transporte terrestre, marítimo y aéreo, lo que desarrollará sus regiones occidentales que son las de menor desarrollo; a la par que logrará crecer su industria y la presencia en nuevos mercados para sus productos; en el campo de la tecnología le será de gran utilidad porque será más factible que otros países adopten sus estándares tecnológicos y finalmente la presencia e influencia internacional va a ser mucho mayor que en la actualidad.

TENENCIA DE BONOS DEL TESORO DE EEUU POR CHINA.

“Vosotros compráis nuestros productos, nosotros compramos vuestros bonos”.

Esta regla ha marcado las relaciones económicas entre la RPCh y EEUU en los últimos veinte años. Como consecuencia, una ola de productos ensamblados o fabricados en la RPCh ha inundado el mercado estadounidense. Para la importación de las mercancías chinas y financiar sus gastos Washington cuenta con los chinos para colocar sus bonos del Tesoro. En otras palabras la RPCh le presta dinero a EEUU para que este país le compre sus productos con lo cual permite un mayor desarrollo de la economía e incrementa el déficit comercial de EEUU con respecto a su rival.

El paso que posteriormente pueda dar la RPCh a una guerra de divisas, es el as bajo la manga para detener la política arancelaria de EEUU, ya que posee el 20% de su deuda pública. Lo cual equivale aproximadamente a 1,2 billones de dólares.

Si China, que es tenedor de la enorme deuda de EEUU decidiera reducir sus compras, la demanda de bonos del tesoro podría caer y los inversores podrían exigir mayores rentabilidades para sus inversiones en bonos del tesoro. Es decir, para el Tesoro americano sería más caro refinanciar los vencimientos de deuda.

Si la RPCh decide utilizar esta arma de destrucción económica, podría no solo afectar a EEUU, sino conducir a otra crisis financiera mundial. Los precios de los bonos en norteamerica y en todo el mundo caerían en picada debido a este rescate.

HONG KONG EN EL ESCENARIO.

Esta isla es cedida indefinidamente, por China a Gran Bretaña mediante el Tratado de Nanking de 1842, luego de la primera guerra del opio. Después de la Segunda Guerra del Opio en el año de 1860, por la Convención de Beijing se otorgan a Gran Bretaña parte de la península de Kowloon y la isla de Stonecutters. Posteriormente, en el año 1898 se da en arriendo parte de la península de Kowloon y la Isla de Lantau, a Gran Bretaña el lapso de 99 años, es decir hasta el año de 1997 en el que procede su devolución a la RPCh bajo el acuerdo de “Un país, dos sistemas” que permite que Hong Kong mantenga su sistema capitalista hasta el año 2047, en que se integrará totalmente a la RPCh.

En el año 2000, Hong Kong pasa a ser el tercer centro financiero más importante del mundo después de Nueva York y Londres. Además era el puerto de contenedores más concurrido del planeta, porque desde allí salían y entraban los productos a la República Popular China. Por este motivo es de suma importancia este territorio para la economía china tanto en términos comerciales como financieros.

El inicio de las protesta tiene como justificación el hecho ocurrido en febrero de 2018, en el cual un ciudadano hongkonés de 19 años y su novia de 20, embarazada, viajaron a Taiwán de vacaciones. El varón habría asesinado a su pareja y para eludir a la justicia retorna a Hong Kong, porque en la isla no existe acuerdo sobre extradición.

La propuesta de ley de extradición que permite que criminales puedan ser extraditados a la RPCh, Taiwán y Macao ha dado lugar a manifestaciones masivas, fundamentalmente de jóvenes, que se oponen a ella pretextando que podría ser utilizada políticamente para reprimir a los opositores al gobierno chino.

A pesar de que la ley ha sido revocada, continúan las marchas agresivas y vandálicas que piden la dimisión del primer ministro en Hong Kong. Este hecho se ha convertido en un punto de confrontación entre EEUU y la RPCh que ha denunciado públicamente la intromisión norteamericana, mediante un empleado del Consulado General de los EEUU en Hong Kong, quien se reunió con los líderes de la protesta, acción similar que realiza este país, en todos las naciones donde existen gobiernos que no se someten a sus imposiciones, atizando escaladas golpistas

El analista Zhixing Zhang indica que: "Hong Kong se ha convertido en un actor muy útil en la creciente rivalidad entre Estados Unidos y China", "porque este último ha podido evitar los aranceles impuestos por Washington en sus productos tecnológicos cuando estos pasan por Hong Kong", ello ocurre porque la ley le otorga a Hong Kong un estatus especial de "entidad no soberana", lo que permite a EEUU dar un trato de manera separada a la RPCh en lo referente a asuntos comerciales y económicos.

Gareth Leather, economista sénior de Asia dice: “Para el gobierno chino, lo más importante ahora es mostrar quién está a cargo. Creo que están preparados a sacrificar parte del éxito de Hong Kong mientras eso signifique que pueden seguir manteniendo control no sólo sobre China, sino también sobre Hong Kong"

Trump escribió sobre esto en su cuenta de Twitter: "Hong Kong es una parte muy importante de China. Este es el centro económico y financiero no solo del reino medio, sino también de toda Asia, incluso del mundo entero. Según algunos informes, hay billones de dólares en compañías offshore. El 60-70% de todas las inversiones desde y hacia la China pasan por Hong Kong". Es evidente que EEUU pretende jaquear las finanzas y activos chinos, al igual como lo hicieron en Libia y ahora en Siria, Irán y Venezuela.

OBJETIVOS DE ESTE ENFRENTAMIENTO.

En este escenario, lo que aparece como una guerra comercial entre Washington y Beijing, tiene implicancias mucho mayores, ya que detrás de ello está la intención del imperialismo yanqui de poder separar a Hong Kong de la RPCh China, lo que afectaría seriamente su capacidad económica global. También existe la intención, por parte de EEUU, de construir un arsenal de misiles nucleares en Asia y el Pacífico y la provocación para generar conflictos armados en el Mar del Sur de China y en el estrecho de Taiwán, antes de la total integración de la isla a la RPCh.

Hoy que estamos en un mundo tripolar, (Rusia, China y Estados Unidos), los procesos de alineamiento a los bloques que existen es cada vez mayor. Los chinos y los rusos conforman uno de ellos, los primeros segunda potencia económica, y los segundos una potencia militar, al mismo nivel que EEU. Los chinos son los principales compradores de petróleo y gas natural, en tanto los rusos se encuentran entre los mayores productores de estos combustibles fósiles.

En torno a la alianza ruso-china se produce el acercamiento de la India, hoy cuarta potencia mundial económica, como también Turquía, Irán e Irak, gran parte de los países africanos y en América Latina Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia,

Esta es la segunda vez en la historia que EEUU utiliza su poderío económico para enfrentar a un país que incrementa su presencia en la economía mundial. En la década de los 30 del siglo pasado lo hizo contra Japón, presionando a sus vecinos en Asia para construir la «Gran esfera de coprosperidad», y de este modo asegurar mercados para sus exportaciones y a la vez permitirle el saqueo de los recursos naturales de esos países. Para implementar estas medidas contó con el apoyo de Inglaterra y Francia que mostraban preocupación por el surgimiento japonés. Sus esfuerzos por bloquear la presencia japonesa en el mercado mundial fue un factor importante, aunque no el único, para el surgimiento del militarismo japonés que se aliaría con Alemania e Italia, formando el eje, en la Segunda Guerra Mundial.

Después de años de guerra y ocupaciones extranjeras, el triunfo del Partido Comunista Chino dirigido por Mao Zedong, en 1949, condujo a la creación de la República Popular China. En 1978, Deng Xiaoping da paso a una serie de reformas en la conducción económica de la RPCh con una política de apertura con participación de capital extranjero, debido a ello, entre 1979 y 2013, su economía mantuvo una tasa promedio de crecimiento anual cercana a 10 por ciento. Simultáneamente, Beijing mantuvo la conducción estatal de la economía y una política industrial y tecnológica que llevó a profundas transformaciones estructurales. Hoy la RPCh aspira, como hemos visto líneas arriba, que su moneda sea reconocida como medio de pago y reserva de valor a escala internacional, lo cual produce gran preocupación a Washington.

En este enfrentamiento comercial EEU puede causar daño a la economía china, pero sin una guerra militar no podrá impedir su presencia cada vez mayor en el escenario mundial, por lo que la posibilidad de un enfrentamiento armado no se puede descartar, más aun conociendo la belicosidad del imperialismo norteamericano que crece paralelamente al descenso de su economía y presencia internacional.

 

 

 

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