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Fidel y el Perú: una historia de amores y desamores

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LA REPÚBLICA

 

 

Hitos. Año y medio después del triunfo de la Revolución Cubana, nuestro país rompió relaciones diplomáticas con la isla, las que se retomaron en 1972. Otra grave crisis se vivió en 1980, con los “marielitos”.

 

 

 

1971. Con Juan Velasco, la única vez que estuvo en Perú

1971. Con Juan Velasco, la única vez que estuvo en Perú.

Una serie de encuentros y tensiones ha marcado la relación de Fidel Castro con el gobierno peruano, desde que asumió al poder en Cuba, en enero de 1959.

 

La primera reacción pública, año y medio después del triunfo de la Revolución Cubana, fue la respuesta de nuestro entonces canciller Raúl Porras Barrenechea en la reunión de ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, en que se debatió una condena a Cuba promovida por Estados Unidos.

“La no intervención es, pues, uno de los puntos claves del interamericanismo”, dijo en su discurso en la cita realizada en Costa Rica, defendiendo así los principios de la Carta de la OEA, quebrantando la orden del presidente Manuel Prado de apoyar la moción norteamericana.

Expresó su esperanza en que Cuba no se desviase de sus proclamas sobre la búsqueda de una honda transformación económica y una mejor distribución de la riqueza, y exhortó a Estados Unidos a buscar una fórmula de entendimiento.

Sus palabras no lograron detener el aislamiento de Cuba pero implicaron un reconocimiento al derecho internacional. Al volver a Lima renunció al cargo y poco después murió de un ataque cardíaco. El gobierno cubano envió una ofrenda floral como reconocimiento a sus palabras.

A fines de setiembre de 1960, el Perú rompió relaciones diplomáticas con la isla, después de cerrar la agencia cubana Prensa Latina.

Gestos solidarios

Una década después, Cuba tuvo un gesto solidario con los peruanos, al producirse el terremoto del 31 de mayo, que dejó más de 69 mil muertos.

De inmediato, la isla envió ayuda para los damnificados, que incluía sangre para los heridos. El propio Castro encabezó una campaña para donar sangre a las víctimas del sismo.

"No sólo es la tragedia de Perú sino de toda la humanidad", remarcó entonces el diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba.

Años después, en 2007, con motivo del terremoto que asoló Ica, el fallecido líder cubano envió una comitiva de médicos para atender a los afectados.

Acercamientos

 

 


La única vez que Castro visitó el Perú fue el 4 de diciembre de 1971. Estuvo unas horas en el aeropuerto Jorge Chávez, al retornar de una larga gira en Chile. Sostuvo un encuentro privado con el presidente  Juan Velasco Alvarado  y luego dio una conferencia de prensa.

"Nunca en tan breves minutos ha habido tanta comunicación y tanta confianza como las que se han producido en estos minutos en que nosotros hemos conversado con el gobierno de las Fuerzas Armadas", dijo al ser consultado sobre su impresión del gobierno peruano.

Aseguró que Cuba no estaba sola y que por eso había podido resistir a la hostilidad de Estados Unidos.

En julio de 1972, Perú retomó relaciones diplomáticas con Cuba.

Toma de la embajada

El 10 de abril de 1980, un grupo de ciudadanos cubanos utilizó un bus para romper el cerco de la embajada peruana en La Habana.


Como el Perú se negó a expulsarlos, Castro ordenó retirar la protección policial de la sede diplomática, lo que generó que miles de cubanos llegaran en busca de asilo gritando "libertad".

En solo 48 horas, más de 10 mil cubanos abarrotaron la embajada. La crisis se solucionó con la autorización de la salida de miles de personas a través del puerto de Mariel.

En seis meses, más de 125 mil personas salieron de la isla, cientos de ellos vinieron al Perú y algunos se quedaron hasta hoy.


Otra ocasión en que se cruzaron las relaciones fue cuando el ex presidente Alberto Fujimori (hoy condenado por corrupción y violación a los derechos humanos) hizo un viaje relámpago a Cuba en marzo de 1997.

Aseguró que el objetivo era buscar una solución a la toma de la residencia del embajador japonés por terroristas del MRTA.


Fujimori dijo que Castro se había comprometido a ofrecer asilo a los subversivos. Sin embargo, como se sabe, más de un mes después, se optó por un operativo de rescate.

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