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La “fuerza de choque” que el APRA quiere esconder

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Diario UNO | APRODEH

ABRIL2019

 

 

Entre los seguidores de Haya de la Torre también hubo grupos encargados de ejecutar la violencia aprista.
Las recientes declaraciones del congresista Mauricio Mulder respecto a que la “fuerza de choque” aprista que viene amenazando al exvicepresidente de Petroperú, Miguel Atala, y a su familia es una leyenda son confrontadas con la propia historia de su partido.

La violencia aplicada por el aprismo es asociada a los “búfalos”, comandos operativos destinados a hostilizar a las fuerzas políticas contrarias o competitivas con relación al Partido de la Estrella.

Aunque la historia comenzaría con Manuel “Búfalo” Barreto, quien en julio de 1932 muriera al intentar tomar el cuartel O`Donovan, en Trujillo, el accionar violento del APRA se extendió a lo largo del tiempo, aunque para situaciones específicas.

ANTICOMUNISTA POR ANTONOMASIA

Siguiendo la consigna anticomunista proclamada por la cúpula aprista, los “búfalos” irrumpían en mítines que concluían con actos violentos. La protección que hicieron a los intereses de la clase dominante, generaba que sus fuerzas sean descargadas brutalmente sobre los trabajadores.

En los años de la alianza con el presidente Manuel Prado (1956- 1962), etapa conocida como “la convivencia”, los apristas formaban sindicatos con la anuencia de los empresarios y el consentimiento de las autoridades de trabajo. Cuando aparecían voces discrepantes con los acuerdos pactados por la cúpula aprista, aparecían los “búfalos” para entrar a las asambleas sindicales y “proteger la seguridad de los dirigentes”. Repartían golpes de manopla o cachiporra, a diestra y siniestra.

Gustavo Espinoza Montesinos, quien por entonces era dirigente estudiantil, recuerda: “Cuando queríamos pedir algo, o protestar contra algo, convocábamos mítines en el Parque Universitario o en otro lugar. A la concentración llegaba un número de estudiantes con banderolas y pancartas. Inmediatamente éramos rodeados por un grueso contingente policial que levantaban un férreo anillo en torno a nosotros para que nadie ‘molestara la concentración’. En ese espíritu, se ahuyentaba a quienes llegaban después, y se les decía que no podían pasar porque ‘había un mitin comunista’ (…) A poco de iniciada nuestra concentración, se abría el férreo anillo policial que nos rodeaba y por el boquete ingresaba gritando consignas un contingente de activistas apristas provistos de manoplas, cadenas, cachiporras e incluso armas de fuego; eran los búfalos. Ellos nos atacaban, nos golpeaban brutalmente y dispersaban la protesta. Luego la policía intervenía para “evitar disturbios” y “enfrentamientos entre estudiantes”.

“BÚFALOS” EN LAS UNIVERSIDADES


A inicios de la década de 1960, el aprismo era desplazado en las universidades por la izquierda y ello generaba reacciones desesperadas. En 1967 los “búfalos” actuaron en la plaza San Martín; durante un mitin de izquierda, rompieron el estrado, los parlantes y la tribuna. “Me siento orgulloso de ser búfalo porque hemos parado a los violentistas comunistas” recuerda Augusto Valqui Malpica, un “búfalo” de la guardia vieja.

En el interior de la Universidad de San Marcos los “búfalos”, encabezados por un maleante apellidado Godomar, que era ajeno a la Universidad pero se hacía pasar como “estudiante libre” del área de economía, disolvían a palos las concentraciones de las organizaciones de izquierda; esto es recordado por Gustavo Espinoza. Hasta entrada la primera década del siglo XXI, la presencia estos personajes era inevitable en elecciones para el Rectorado y las Federaciones Universitarias ya que su objetivo era “incautar” las ánforas de votación y establecer resultados que le diera cierta presencia aprista en esa casa de estudios. Esto se repetía en otras universidades del país.

Para nadie es novedad la presencia aprista en las altas esferas de la Universidad Nacional Federico Villareal (UNFV). Es común hasta ahora que tras las eventuales protestas generadas por estudiantes, personajes completamente ajenos a la universidad lleguen en camionetas e intenten sofocar toda acción que atente contra los intereses apristas.

“COMANDOS DE ACCIÓN”


Si no son “búfalos” los referidos por Atala y tampoco “fuerzas de choque”, nos podríamos remontar al 5 de febrero de 1975 en que “Comandos de Acción” del APRA operaron en los disturbios que desencadenaron saqueos en Lima. Se trataba de especialistas en atentados terroristas, acciones armadas y violencia de choque en niveles más altos. Espinoza recuerda que el propio Alan García fue parte de este comando.

“BÚFALO” PACHECO

Arturo “Búfalo” Pacheco, en las décadas de 1970 y 1980, se hizo conocido por dirimir a balazos y golpes de cachiporra las diferencias que no se resolvían por las buenas. Pacheco dirigía un comando de 40 a 50 “búfalos” apristas que armados de revólveres, cachiporras y manoplas, sembró el terror en las universidades y a partir del primer gobierno aprista (1985-1990) amplió su radio de acción en pueblos jóvenes y sindicatos, incluso con el apoyo de fuerzas policiales. Pacheco se vio vinculado al narcotráfico y a otros hechos delincuenciales. Finalmente fue asesinado por Sendero Luminoso.

“CHITO” RÍOS


Al Apra se le sindica la muerte del presidente Luis Manuel Sánchez Cerro, del director del diario El Comercio, Antonio Miró Quesada, junto a su esposa; y del director del diario La Prensa, Francisco Graña Garland.

Si de grupos paramilitares hablamos, ahí está Miguel “Chito” Ríos, que según el informe de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR), habría liderado y desempeñado como jefe operativo del comando Rodrigo Franco, un grupo de aniquilamiento que operó durante el gobierno de García y cuyas muertes, hasta hoy, no tienen responsables. Al Comando Rodrigo Franco se le atribuye el frustrado atentado contra el Diario Marka, el asesinato del abogado Manuel Febres Flores y el asesinato del líder sindical Saúl Cantoral Huamaní y de Consuelo García. Se le atribuye la fundación del comando Rodrigo Franco al ex ministro del Interior Agustín Mantilla.

“LOS DORADOS” Y “LA LIGERA”


En homenaje a la guardia personal que custodiaba al revolucionario mexicano Pancho Villa, la versión aprista fueron “Los Dorados”, un grupo de ocho hombres dedicados a cuidar a Haya de la Torre. De otro lado está la US-11, conocida como “La Ligera”, creada en homenaje a Luis Sarmiento, muerto por un disparo de Luis de la Puente Uceda.

“Entrenábamos cuatro horas diarias artes marciales. Éramos unos ochenta. Más se usaba la cachiporra para darles cocachos a los de adentro que a los de afuera. Nuestra función era proteger a los nuestros en la Villarreal, la San Marcos y la UNI”, sostuvo.

“LA PESADA”


Otro grupo de élite del comando aprista, encargado exclusivamente de la seguridad de Víctor Raúl Haya de la Torre fue “La Pesada”, dirigida por Jorge Idiáquez. Fuentes de la época recuerdan que Haya de la Torre ideaba colocar bombas apestosas durante un mitin comunista en el Teatro Segura. El escolta Nicolás Pérez Velarde aseguró durante una entrevista a un medio que Mercedes Cabanillas era la encargada de los “pirulos” (cachiporras, palos y manoplas) para distribuirlos entres sus compañeros.

“Marchemos apristas, marchemos hacia adelante, en la guardia aprista los búfalos son”, dice el himno de los búfalos.

Portada Diario UNO informa sobre agresión a Sergio Tejada

COLECTIVO RENOVAR


Más recientemente los “búfalos”, al mando de Miguel Rosas Silva “Miguelito” actuaron en marzo del 2014 en el Hotel Riviera, contra el congresista Sergio Tejada a fin de evitar la difusión de lo investigado por la Mega Comisión que tuvo en el banquillo a García y que estableció indicios razonables de actos delictivos. Luis Alberto Salgado calificó el acto como “de lúmpenes y asalariados”. “Miguelito” lideraba por entonces el Colectivo Renovar, dedicado a la propaganda de ataques contra los opositores al APRA.

Por todo ello, Miguel Atala tiene razones para preocuparse.

En el intento de asilo de AG en la embajada de Uruguay en Lima, aparecieron violentistas del partido de la estrella.
En el intento de asilo de AG en la embajada de Uruguay en Lima, aparecieron violentistas del partido de la estrella.

ERNESTO TOLEDO BRÜCKMANN




Rodrigo Franco se formó en Dircote por orden de Agustín Mantilla


Después de quince años, Andrés Avila Aragonés, un ex suboficial de la Policía de Investigaciones del Perú (PIP) que laboró por varios años como agente de la Dirección contra el Terrorismo (Dircote) en el área de inteligencia, ha tomado la valiente decisión de revelar su versión sobre las actividades criminales del denominado "Comando Rodrigo Franco" durante el gobierno aprista, hechos de los que él fue testigo de excepción.

El ex policía ha vertido su testimonio, en exclusividad, al diario La República. Una versión del mismo se guarda en un documento escrito y firmado de su puño y letra, en previsión de que algo pudiera pasarle.
Según el ex suboficial Andrés Avila, el "Comando Rodrigo Franco" nació de un grupo operativo de la Dircote. Surgió casi sin planteárselo, luego del secuestro y asesinato del abogado Manuel Febres Flores, defensor de Osmán Morote Barrionuevo. El plagio y homicidio ocurrió el 28 de julio de 1988, en el túnel de la playa La Herradura.

La orden para ejecutar al abogado, rememora el ex policía, provino finalmente del ex viceministro Agustín Mantilla, luego de una serie de consultas a través de una cadena de mando que se inició en la dirección de la Dircote y subió hasta la presidencia del gobierno aprista. El ex agente guarda en su memoria y escritos los nombres y cargos de todos los miembros que formaron parte de "Los gansos", el grupo que luego se haría llamar "Comando Rodrigo Franco". La lista y su versión completa los entregará a las autoridades pertinentes cuando éstas le ofrezcan garantías para su vida y la de su familia.

"El supuesto comando Rodrigo Franco realmente no fue planificado. Su nombre se ideó para distraer la atención sobre los verdaderos responsables de la muerte del abogado Manuel Febres Flores", revela el ex agente de la Dircote, en un diálogo que reproducimos a continuación:

Los Ganzos Salvajes


- ¿Quiénes fueron los asesinos del abogado Manuel Febres? ¿De dónde nació el nombre del comando Rodrigo Franco?
- Los asesinos fueron "Los gansos salvajes", un grupo de agentes del Grupo Delta 5, combinado con civiles, entre éstos, "Chito Ríos" (Jesús Miguel Ríos Sáenz), protegido del viceministro del Interior Agustín Mantilla. "Los "Gansos" inventaron el nombre al momento de abandonar el cuerpo de Febres. En el túnel de La Herradura, se preguntaron cómo iban a presentar el hecho. A uno de ellos se le ocurrió declarar como autor al "Comando Rodrigo Franco", tomando el nombre del funcionario aprista recién asesinado.

-¿Por qué se llamaban "Los gansos salvajes"?
- Simplemente porque todos eran barrigones. Era un grupo de 15 agentes que aparecían formalmente en el Delta 5, a cargo en ese entonces del comandante Daniel Durand Mencia. Sin embargo, en la práctica, ellos dependían del jefe de la Dircote (Fernando Reyes Roca).

-¿Cómo se justifica el asesinato del doctor Manuel Febres?
- Todos sabían que él era un subversivo y a nadie en ese momento le preocupaba si la organización senderista tenía un miembro menos con vida. Así lo entendía la policía. Sin mediar orden alguna, los "rayas" (agentes PIP) y "Chito Ríos" lo secuestraron en Miraflores y se lo llevaron hasta la Dircote, pero no a la sede central sino a los calabozos de la División de Robos, que por ese entonces funcionaba en el edificio de la Dinincri. Su secuestro fue producto de una mezcla de rabia y frustración por los asesinatos cometidos por gente que este abogado defendía, pero también fue efecto del consumo de droga.

Decisión


-¿Cómo y cuándo se decidió ejecutarlo?
- En determinado momento creyeron conveniente comunicar a los jefes porque se trataba del abogado de un líder senderista. Acordaron poner en conocimiento de los jefes para que fueran ellos quienes decidieran su destino. Todos se lavaban las manos. El "Chato Reyes" (general PIP Fernando Reyes Roca) fue comunicado, pero él transfirió la consulta al propio Agustín Mantilla. El viceministro, a su vez, también hizo las consultas al presidente Alan García, pero no obtuvo una respuesta clara.

-¿Antes de aparecer tendido en el túnel de La Herradura, Febres estuvo en la División de Robos?
- Toda la Dircote y el gobierno supieron que el abogado senderista estaba en los calabozos a punto de ser asesinado. En esa época, los grupos Delta acostumbraban secuestrar a terrucos y torturarlos para que hablen, y eso nadie lo prohibía.

-¿Qué paso luego?
- La orden vino de arriba finalmente. Mantilla indicó que lo enfriaran. Manuel Febres sabía que no saldría vivo. Al recibir la orden, uno de los agentes le dijo muy ceremonioso: "Por orden del presidente Alan García te vamos a eliminar y te vas a convertir en un mártir democrático". Este le respondió casi en ese mismo tono: "Mi vida la entrego con honor y por la causa, y seguro que detrás de mí aparecerán miles de abogados democráticos más". El fue ultimado y abandonado. "Chito Ríos" regresó a la playa de La Herradura para certificar que estaba bien muerto.

"Les atribuyeron crímenes de otros grupos del Ejército y la Marina"
Operaciones violatorias de los derechos humanos cometidas por fuerzas del orden fueron atribuidas al "Comando Rodrigo Franco" como una maniobra diversionista, reveló a este diario un ex agente de inteligencia de la policía antiterrorista.

Dicho comando paramilitar fue en realidad una unidad denominada Delta 15 de la Dirección contra el terrorismo (Dircote), autora, eso sí, del asesinato del abogado pro senderista Manuel Febres Flores, afirmó el suboficial Andrés Avila en una entrevista exclusiva.

-¿Cuáles fueron otras víctimas del grupo?
- No es como la prensa ha inventado. Nunca más actuó así el "Comando Rodrigo Franco". Ellos continuaron "dando bote", es decir, nunca más volvieron a actuar como tales, pero su fama se extendió en toda la Dircote. Cuando pasaban por ahí, los demás hablaban de ellos como héroes. Se les respetaba. La policía, la FAP y la Marina, todos sabían que había sido un grupo de la Dircote.

- Pero les atribuyen muchos otros asesinatos y atentados.
- Operativos atribuidos a esta supuesta organización fueron cometidos por otros grupos formados al interior del Ejército y la Marina en las zonas de emergencia.

-¿Cómo se explica entonces la presencia de civiles apristas en estos crímenes?
- Era un secreto a voces que algunos grupos de la Dircote con civiles secuestraban a gente de billete y los mantenían encerrados en los calabozos con conocimiento del general. Se aprovechaban de la coyuntura para atribuirlo a los terroristas o a delincuentes. Ellos se dedicaban a eso, pero también a apretar (extorsionar gente vinculada con el narcotráfico). A partir de ese grupo se fueron integrando más civiles.

-¿Recuerdas un caso concreto?


- El caso del teniente PIP Jaime León Bojorquez, integrante del Grupo Delta 5. Secuestró a un tipo con conocimiento del comandante "Chato Reyes", pero el secuestrado logró escaparse enmarrocado. Lo reconoce luego, pero todo se trata de ocultar. Le abren juicio en la justicia militar, nada más. Actualmente está en prisión por un reciente secuestro.

-¿Qué papel jugó Jesús Miguel Ríos Sáenz, alias "Chito Ríos"?
- Era uno más dentro del grupo. Llamaba la atención porque era demasiado problemático y bocón. Era engreído precisamente porque era protegido de Agustín Mantilla.

Testigo en busca de garantías


Andrés Avila Aragonés, autor de este valiente testimonio, fue suboficial de la Policía de Investigaciones del Perú (PIP). Cumplió delicadas misiones por varios años como infiltrado en zonas de emergencia. Desde 1986 estuvo en la División de Investigaciones Especiales (DIE) de la Dircote, unidad encargada de realizar acciones de operaciones de inteligencia dentro de las organizaciones terroristas. Coordinaba directamente con los grupos Delta. Como tal tuvo oportunidad excepcional de estar muy cerca y conocer la actuación de los diez grupos Delta, de conformación combinada con personal civil, y que en determinadas circunstancias tomó el nombre de "Comando Rodrigo Franco".

El hermano Jorge


El ex agente de la Dircote reveló también que Jorge Mantilla, hermano del viceministro del Interior, fue detenido en la selva con una cantidad de armas (se trataba de un mostrario para concretar una venta) por miembros de la Guardia Civil. No obstante, en Lima fue liberado por una orden emitida desde el Ministerio del Interior.

Fuente: Asociación Pro Derechos Humanos (APRODEH)


 

 
 

 

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