Como suelen decir los mexicanos, mal comienza la semana al que ahorcan en lunes.

Gabinete apolítico

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Fredy León, POLÍTICO CUSQUEÑO

 

 
 

La primera impresión que tengo del nuevo gabinete Villanueva es la de un gabinete apolítico donde irresponsablemente se prolonga la sombra del fujimontesinismo.

El poder ejecutivo no es un consejo de ancianos ni un laboratorio de ideas. Es un órgano político que está investido de un poder real para tomar decisiones políticas a nombre del estado y que tiene que ver con el destino del país y son cumplimiento obligatorio.

El poder de los Ministros radica en que son los que estampan sus firmas en el boletín del estado.

Por ejemplo, cuando el nuevo Presidente Vizcarra sostiene que hay que “destrabar los proyectos parados por la burocracia” para viabilizar la ejecución de las inversiones mineras, esto significa decidir entre dos opciones: o darle vía libre a los inversores para que exploten los recursos mineros o exigir que esas inversiones se ejecuten respetando los estándares medio ambientales y la opinión de las comunidades campesinas. O en tema de la Cumbre de las Américas, el nuevo Ministro de Relaciones Internacionales tendrá que decidir entre: o mantener el veto a la presencia del mandatario venezolano o hacer una cumbre de todas las Américas sin vetos ni exclusiones. Y así sucesivamente.

Por que de eso trata la política. De decidir. Y las más de las veces, decidir entre opciones excluyentes. ¿Se gobierna para favorecer los intereses públicos o para beneficio de intereses privados?

Y de acuerdo a los curriculums hechos públicos, en el nuevo gabinete sobran los títulos académicos pero faltan los compromisos políticos. En el gabinete hay mucha mentalidad educada en los ámbientes privados, que solo conocen el mundo de los negocios privados. (Dos ministros provienen de la compañía minera Milpo; el Ministro de Energía y Minas y el Ministro de Producción) y un Ministro de Economía que llega de la mano de otro ex Ministro de Economía que se caracterizó por ser un acérrimo defensor de las políticas neoliberales.

Salvo Villanueva (saltinbamqui de la política peruana), Heresi (PPK-fujimorista), Valencia (Apra) y dicen el nuevo Ministro de Trabajo (Independiente), los demás miembros del gabinete carecen de experiencia política: nunca han estado comprometidos con los temas públicos del país y nunca han palpitado con los debates sobre el futuro de la patria. Son profesionales, muy respetables, que han visto los problemas reales de la gente a través de los cristales de sus oficinas y se han ganado la vida abstrayéndose del drama colectivo de una nación en crisis permanente.

Y un gabinete sin políticos, sin gente que dedicó parte importante de su vida a entender el drama del Perú y que nunca se han molestado en asumir un determinado compromiso público, es como darle a un vegetariano para que decida el menú.

Junto a la falta de compromiso político de la mayoría de los miembros del gabinete, se cuela por las rendijas un tema mas complicado: la presencia del fujimontesinismo a través de dos ministros que han mostrado sus deferencias personales hacia la figura de Alberto Fujimori: Salvador Heresi Ministro de Justicia (a favor del indulto al reo) y el General José Huertas Ministro de Defensa (firmó la vergonzosa acta de sujeción)

Como suelen decir los mexicanos, mal comienza la semana, al que ahorcan en lunes.

 
 

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