A 102 años de la Revolución de Octubre
Las lecciones de la historia
 
Freddy León  

07noviembre2019

 
  "...algunos hablan de la revolución bolchevique como una 'aventura', de ser así, fue una de las más maravillosas de la humanidad, la que abrió a las masas laboriosas el terreno de la historia"
John Reed.

 


El siglo XX fue el periodo más corto que ha conocido la humanidad; comenzó el 7 de noviembre de 1917 con el triunfo de la primera gran revolución proletaria en un país hambriento, pobre, atrazado, desgarrado por la guerra y gobernado por una anácronica y despótica monarquía zarista y terminó abruptamente en 1991 con la desaparición de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas que en menos de un siglo se había convertido en la segunda potencia mundial, un estado que contribuyó de manera decisiva a la derrota del fascismo alemán y abrió las puertas para la conquista del espacio.

¿Qué pasó en ese interregno?

Para intentar entender las causas que llevaron a la desaparición de la URSS hay que volver la mirada hacia atras, hacia los grandes vericuetos de la historia verdadera para tratar de encontrar el momento en que en la URSS comenzó a configurarse esa peligrosa «escisión de los tiempos» que llevó en 1991 a la desaparición del primer estado socialista.

Muchos coincidimos en que el XX Congreso del PCUS fue el punto de inicio de la «desintegración del bloque y el fin del mito soviético.» El famoso «informe secreto de Kruschev», fue un despiadado ajuste de cuentas con el cadáver de Stalin hecho por los mismos personajes que dos años antes le rindieron en vida pleitesia total. Resulta todo un misterio saber cuáles fueron las causas reales que llevaron a los subalternos de Stalin a esperar su muerte para empezar a criticar el famoso «culto a la personalidad» que ellos practicaron; pero creo que el problema real del XX Congreso no fue solamente la forma como se lapidó a Stalin sino principalmente la manera cómo se llevó al PCUS a transitar por un camino que lo iba alejar de los grandes objetivos que la revolución de octubre había iniciado.

Para entender esto es necesario conocer los documentos del XIX Congreso del PCUS (octubre 1952) presentados por Georgy Malenkov y en el que participó Stalin, quien falleció en marzo de 1953. Si no se conoce lo que ese congreso discutió y aprobó, resulta dificil comprender el nuevo rumbo que Kruschev trazó para la URSS y nos quedamos aceptando la versión que la historia oficial ha impuesto reduciendo la causa de todos los males que existió en la URSS fue el culto a la personalidad de Stalin.

En el informe presentado por Malenkov al XIX Congreso se decía lo siguiente:

- «El comunismo nace del esfuerzo consciente y creador de millones de trabajadores. La teoría de la espontaneidad es totalmente ajena al sistema económico socialista»

- «El objetivo del PCUS es asegurar la máxima satisfacción de las necesidades materiales y culturales, en constante ascenso, de toda la sociedad, mediante el desarrollo y el perfeccionamiento ininterrumpidos de la producción socialista sobre la base de la técnica más elevada y lograr que el trabajo deje de ser para los miembros de la sociedad una carga como lo fue bajo el capitalismo y se convierta en la primera necesidad de la vida, y que la propiedad social sea apreciada por todos los miembros de la sociedad como la base firme e inviolable de la existencia de la sociedad. Para eso es necesario, ante todo, reducir la jornada de trabajo, por lo menos, a seis, y más adelante a cinco horas. Eso es necesario para que los miembros de la sociedad dispongan del tiempo libre suficiente para adquirir instrucción universal.»

- «Nuestro arte y literatura soviéticos deben retratar con audacia las contradicciones y conflictos de la vida y aprender a utilizar el arma de la crítica como un medio eficaz de educación. En sus obras, nuestros escritores y artistas deben criticar severamente los males, las dolencias y los defectos que existen en la sociedad y mostrar, mediante imágenes artísticas positivas, el nuevo tipo de hombre en toda la magnificencia de su dignidad humana, y de esa forma contribuir a la formación en los hombres de nuestra sociedad de caracteres, hábitos y costumbres que estén libres de los males y vicios engendrados por el capitalismo.»

- «Algunas de nuestras organizaciones del Partido tienden a dedicar toda su atención a los asuntos económicos y olvidan los asuntos ideológicos, en las filas del Partido se muestra una tendencia a la autocomplacencia, a la pretensión de que todo está bien, a un espíritu de satisfacción petulante, a un deseo de dormirse en los laureles y a vivir del capital de los servicios pasados. Otro grave mal es que hay un buen número de directivos que creen que las decisiones del Partido y las leyes del Soviet no están escritas para ellos y creen que hay dos disciplinas: una para los militantes de base y otra para los dirigentes. Es momento que se entienda que sólo hay una disciplina en nuestro Partido, para los militantes de base y para los dirigentes por igual, y que las leyes soviéticas son igualmente obligatorias para todos los ciudadanos soviéticos.»

El XIX Congreso del PCUS trazó con mucha claridad un camino estratégico para la URSS que el XX Congreso del PCUS lamentablemente lo cubrió de ignominia y oscurantismo introduciendo la equivocada idea que la construcción de la sociedad comunista iba llegar con el paso del tiempo, y años después, cuando en la sociedad soviética se agotó completamente «ese capital de los servicios pasados», lo que llegó fue la implosión casi natural de una sociedad cuyo futuro fue truncado en 1956.

 

 

 

Jornal de Arequipa no se hace responsable de las opiniones emitidas en esta sección

 

www.jornaldearequipa.com