El mismo día en el que envió su carta de renuncia al Congreso, Pedro Pablo Kuczynski (PPK) aprobó los contratos para que la empresa irlandesa Tullow Oil explore y explote cinco lotes petroleros ubicados en el mar peruano.

Antes de dejar la Presidencia, PPK otorgó, a dedo, los lotes Z-64, Z-65, Z-66, Z-67 y Z–68, que abarcan más de 2 millones de hectáreas entre las regiones Áncash, Tumbes y Piura. Para esta adjudicación, no hubo concurso público, sino una negociación directa entre Perúpetro y la compañía petrolera. Las regalías, que se esperaba fueran del 20%, solo quedaron establecidas en 5%.

Para el congresista Manuel Dammert (Nuevo Perú) este último acto de Kuczynski como presidente fue "la cereza del postre de la corrupción". "Esto demuestra el estilo de PPK", dijo a Radio Exitosa.

No solo ha sido a dedo, sino que se habrían usurpado funciones. El parlamentario Dammert señaló que en el Congreso se estaban debatiendo modificaciones a la Ley Orgánica de Hidrocarburos, para ampliar las funciones de Perúpetro y que "esté encima de las empresas y ministerios y pueda decidir sobre los lotes petroleros, con las regalías y con los pagos". 

Lo que no pudo hacer por la vía parlamentaria, el gobierno de PPK lo habría hecho mediante estos decretos supremos. "Estando esto en proceso, invitamos a la ministra y no se presentó. Ahora, han pisoteado el debate en el Congreso. Los cambios que querían hacer los han aplicado en estos contratos y le dan posibilidades a Perúpetro de manejar las áreas a su antojo", dijo Dammert.

Otro aspecto preocupante de esta decisión de PPK es que la zona en cuestión es rica en biodiversidad marina. "Ahí están nuestras capacidades alimentarias, de la industria, están en el mar peruano, es una zona rica. Puede discutirse si se debe explotar petróleo de ahí, pero no así, al caballazo", señaló el congresista.

Los ciudadanos también fueron dejados de lados al momento de tomar la decisión de entregar estos lotes petroleros. "Es una millonada de dinero y en contra del país, no se le ha consultado a ningún pescador, ni a ningún pueblo en el norte", lamentó Dammert, quien también anunció que, junto a la bancada NP recorrerá los puertos de esta zona para consultar si los pobladores están de acuerdo o no con esta explotación petrolera.

"Yo no estoy en contra de la actividad petrolera, el tema está en que esto ha sido un regalo justo en el corazón de la industria pesquera en el mar peruano. Lo principal es defender la riqueza del mar peruano que nos alimenta y nos da ganancias", aclaró el congresista.

Ante las críticas, la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH) se ha pronunciado para defender y hasta pedir que los peruanos celebremos estas adjudicaciones. Su presidente, Felipe Cantuarias, dijo que los ciudadanos debemos celebrar que las empresas extranjeras vengan a invertir en el país porque estas tienen un "buen prestigio internacional" y "cumplen exigentes estándares de seguridad, salud y políticas ambientales" 
 

“Se trata de contratos que no comprometen inversión del Estado, es decir son a cuenta y riesgo de la empresa que explora para confirmar si existen recursos, pero además se cumple una rigurosa legislación ambiental quizá la más estricta y restrictiva del continente”, dijo a El Comercio.

La bancada Nuevo Perú presentará un proyecto de ley para dejar sin efecto estos decretos supremos. El congresista Dammert confía que, en caso estos se deroguen, y la empresa decida ir a juicio, este resulte favorable al Estado peruano porque considera que es un acto inconstitucional y que se usurpan funciones del Parlamento. Además, pidió al presidente Martín Vizcarra que no aplique esta medida.