Quema de librosPerú 67 así se tituta el libro publicado por Juan Mejía Baca en 1980, muy bien documentado, el cual trata sobre la quema de libros en el Perú durante el primer Gobierno de Fernando Belaúnde Terry, quema decretada, todo indica, por orden del censurado ex ministro de Gobierno y Policía, Javier Alva Orlandini.
 

 

La quema de libros de 1967

 

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La quema de libros de 1967

En el Perú, no fueron nazis los que quemaron los libros a inicios de 1967. Fueron funcionarios del Correo de Lima —dependencia del Ministerio de Gobierno— los que, en el patio de su institución y apoyándose en la oscuridad de la noche, procedieron a quemar libros retenidos por ser “comunistas”.

Estos libros “comunistas” fueron importados legalmente por reconocidos libreros como Juan Mejía Baca y Francisco Moncloa. Importados legalmente, es decir, pagando los respectivos impuestos e indicando títulos y autores. Pero igual, los libros fueron quemados.

Juan Mejía Baca hizo la denuncia pública a través de los medios de comunicación. Ante una protesta de Editorial Grijalbo, el Correo de Lima respondió que “…los restantes [libros] fueron incinerados de acuerdo a la legislación interior del mencionado país [Perú], por contener literatura comunista…”

Así, en el Perú de 1967, gobernado por el electo presidente Fernando Belaunde Terry, se realizó un acto como el de mayo de 1933. No eran nazis —como ya se dijo— pero eran igual de fanáticos o individuos temerosos de ideas que jamás llegaron a comprender.

Las denuncias son variadas en su contenido. Según algunos medios fueron confiscados y retenidos cerca de 50 títulos; en cambio, otros sostienen una cifra mucho mayor (hasta 500 títulos). ¿Cuáles eran estos libros comunistas que merecieron ser quemados?

 

La Sagrada Familia - Karl Marx ~Friedrich Engels

 

A pesar que oficialmente no se consignó los nombres de los libros y sus autores, existe una reconstrucción a partir de las declaraciones de los propios importadores y editoriales. La lista es de lo más inverosímil. Tenemos:

• La Revolución Teórica de Marx (Louis Althuser)

• China, el otro Comunismo (K. S. Karol)

• Armas en la Conquista de América (“Solicitado por la Escuela Militar de Chorrillos”)

• Marx y el Concepto del Hombre (prólogo de Erich Fromm). Texto de lectura obligatoria en la Universidad Nacional Federico Villarreal y Pontificia Universidad Católica del Perú.

• La Guerra de Vietnam (Wilfred Burchett)

• Las biografías de Lenin, Stalin y Trotsky (Oxford University)

• Diez Días que Estremecieron al Mundo (John Reed, publicada en 10 capítulos por la revista Life)

• La Nueva Clase (Djilas)

• Contradicciones del Comunismo (S Cro)

• Mi Vida (León Trotsky)

• El Anti Dureig (Friedrich Engels)

• El Capital (Karl Marx)

• La URSS y el Futuro (Schapirom)

• El Espionaje Soviético en Acción (León de Poncins)

• Cómo el Kremlin se apoderó de Cuba (M Gilmore)

• El Materialismo Dialéctico (G Wetter)

• Doctrina Militar Soviética (Raymond L. Garthoff)

• Marxismo y Comercio Internacional (Manuel Funes Robert)

• Historia de las Doctrinas Económicas (Karataev)

• Historia Económica de los Países Capitalistas (Avdakov)

• La Economía de las Sociedades Modernas (Oskar Lange)

• Teoría del Estado y del Derecho (Alexandrov)

• El Materialismo Histórico (Konstantinov)

• Estética (George Luckacs)

• Dialéctica de la Naturaleza (Engels)

• La Sagrada Familia (Marx)

• Escritos Económicos (Marx)

• Teoría Económica de una Economía Socialista (Beckwith)

• El problema de la Conciencia (Shorojova)

• Lógica General (Gortari)

• Psicología Genética (Jean Piaget)

• Fenomenología del Relajo (Jorge Portilla)

• Narda o el verano (Novela de Salvador Elizondo)

• Zona Sagrada (Carlos Fuentes)

 

Diez días que estremecieron al mundo - John Reed

 

Resulta “anecdótico” que los inquisidores que confiscaron los libros y posteriormente los quemaron seleccionaron muchas veces por los títulos o por los autores.

Así, cualquier libro cuyo título hiciera referencia a la URSS o al marxismo, era inmediatamente confiscado; si el libro tenía autores con apellido ruso, también era confiscado para ser quemado.

El fuego inquisidor de la “democracia belaundista” también devoró libros como los de John Reed y León de Poncins.

Las reacciones no se dejaron esperar. Así, las máximas autoridades de la Universidad Nacional de Ingeniería (arquitecto Santiago Agurto Calvo), Universidad Nacional de Educación “La Cantuta” (doctor Juan José Vega Bello) y Universidad Nacional Mayor de San Marcos (doctor Luis Alberto Sánchez) condenaron este atentado contra la libertad de información; el doctor Carlos Núñez Valdivia (Universidad San Agustín-Arequipa) demandó sancionar a quienes resulten responsables.

El arquitecto Andrés Luna Seminario (rector interino de la Universidad Nacional Federico Villarreal) indicó que la quema de libros era un grave atentado contra la libertad de conciencia, conocimiento e información.

En Huancayo, los estudiantes de la Universidad Nacional del Centro del Perú realizaron protestas, mientras que, la Federación Universitaria Federico Villarreal reclamó en la puerta de su universidad.

En México, Uruguay, Colombia, Argentina, Chile y España, el hecho fue rechazado calificándolo como regreso al medioevo. Gabriel García Márquez elevo su voz de protesta en nombre de los escritores latinoamericanos. Hasta que, finalmente, Juan Mejía Baca devolvió al Gobierno “Las Palmas Magisteriales” y “El Sol del Perú”, condecoraciones que recibió de manos del presidente Fernando Belaunde.

A pesar de las protestas y el rechazo, el Gobierno negó siempre los hechos aunque, una comisión del Congreso de la República logró acumular evidencia de su realización.

AUGUSTO LOSTAUNAU MOSCOL

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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