"Malas Palabras"

 

 

 

 

 

Para algunos entendidos, el impulso involuntario de escribir o pronunciar innecesariamente palabras y frases obscenas y groseras está relacionado con el destino final del individuo y el universo, y al estudio del ser humano después de la muerte. Es de resaltar, que en religión se tiene una visión según sus creencias y prácticas, ello se llama escatología.

 

El impulso del que hablamos se llama coprolalia y se observa en enfermos psíquicos siendo el componente del llamado Síndrome de Gilles de la Tourette, un trastorno neuropsiquiátrico heredado que comienza en la infancia y que se caracteriza por múltiples tics físicos y vocales (fónicos). Estos tics pueden aumentar o disminuir con el tiempo y, entre los tics vocales se encuentra el hecho de proferir obscenidades, frases despectivas y todas aquellas palabras que se consideran inapropiadas u ofensivas en el ámbito social.

El tono empleado suele ser mucho más alto de lo normal, provocando una situación de aislamiento o ansiedad social. Además, es posible que esta enfermedad también cause que el afectado repita mentalmente dichas palabras inapropiadas, imposibilitando la concentración para cualquier tarea.

Las personas que sufren de coprolalia compulsiva son incapaces de controlarse y, por tanto, les lleva a múltiples problemas tanto en su vida personal como laboral. Este hábito de lenguaje obsceno compulsivo es el resultado de un mal funcionamiento de ciertos neurotransmisores del cerebro, que son sustancias químicas que el cerebro transporta por todo el cuerpo, pero se desconoce de forma concluyente el origen de esta patología.

Los neurotransmisores entregan mensajes a las diferentes áreas del cuerpo desde el cerebro que desencadenan movimientos u otras acciones. Si algo sale mal con el transporte de neurotransmisores, puede causar que el cuerpo produzca por error impulsos que el cerebro no quiere. Esto puede da lugar a movimientos y habla incontrolables.


Uno de los tratamientos más comunes para mitigar los efectos de esta patología es el uso de la toxina botulínica, también se hace referencia más comúnmente como Botox, un tipo de bacteria tóxica que puede ser inyectada cerca de las cuerdas vocales. El Botox paraliza temporalmente los músculos cerca de la zona de la inyección y puede tranquilizar los arrebatos verbales, pero no por lo general no reduce su prevalencia.

 

La coprolalia afecta a los impulsos del habla porese uso incontrolable e involuntario de malas palabras, palabras despectivas, u otras palabras o frases que tienden a ser consideradas ofensivas o socialmente inaceptables.


Además de la explosión repentina de palabras, el discurso en sí mismo puede ser más alto o hablado con un tono diferente de lo normal. Esta condición tiende a asociarse como un síntoma del Síndrome de Tourette. Con menos frecuencia, puede ser un síntoma de otras alteraciones neurológicas.

La coprolalia a menudo se asocia, principalmente, con personas que involuntariamente profieren insultos raciales o utilizan palabras que puedan ser consideradas vulgares.

 

Esto puede dar lugar a la vergüenza grave o ansiedad social para las personas con la afección. Además de decir palabras en voz alta, la enfermedad también puede causar que una persona repita mentalmente palabras inapropiadas, por lo que es difícil concentrarse.

No se sabe de forma concluyente qué causa el cerebro de una persona a tener estos fallos de neurotransmisores, pero la genética se cree que es un posible culpable.

 

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