Loor, gloria y honor

Y habremos de regresar a las aulas sus hijos de ayer de hoy y de siempre

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ACTUALIZADO POR Francisco del carpio

       

JULIO2018

Promoción 1956

 

Pocas etapas de la vida quedan tan profundamente grabadas en el recuerdo, como la escolar. Suelen olvidarse o ensombrecerse hechos sustantivos del diario vivir; pero el paso por el colegio, la evocación de caras amigas, de rostros de severidad magisterial, de cursos y libracos complicados y fórmulas abstrusas, jamás se esfuma, y, por lo contrario, en ratos de soledad o durante el encuentro con rostros ajados por los años se torna vívido, con frescura lozana el recuerdo nostálgico y melancólico.

Da, entonces, deseos, de recordar a Veramendi, -repitiendo a Unamuno, al volver a su cátedra, tras largos años de ausencia- "como decíamos ayer". Y es que ayer, no más, se fue el colegio con sus paredes humanas sus patios asoleados llenos de risas y alegrías sus viejas carpetas rayadas con lisuras que parecían tener alma; y, tenues vocecillas para "soplar" la lección.

El colegio, hogar amado, con centenares de hermanos que al fin de un año cualquiera se irán muchos de ellos para perderse en el tiempo y en la muerte.

Y éste Colegio que lleva el nombre de un valor humano insoslayable, cual es la independencia americana, cumplirá en menos de 9 años dos siglos. Doscientas generaciones firmaron en sus libros que el tiempo no ha podido amarillar ni carcomer.

Un libertador lo fundó. Un libertador de cinco repúblicas en cuyo pendón se inscribieron por siempre las palabras Libertad e Independencia; y que, para hacer eternos a los dos valores selló con ambos la historia de un continente y se lo dio a un colegio que lo lleva con orgullo hace 191 años.

Volverán los muchachos de ayer a su colegio. En los abrazos del reencuentro no habrá la adusta seriedad ni riguroso trato. Volverá el abrazo francote y a veces malcriado, sonoro y generoso, el cariño fraterno traducido en la "chapa" que jamás se olvidó. El bicentenario Colegio ha florecido hoy, como hace dos siglos. Y habremos de regresar a las aulas sus hijos de ayer de hoy y de siempre.


 

50 años después, marchando orgullosos, el 15 de julio del 2006, frente al glorioso, viejo y querido plantel, (derruido por orden del gobierno de García) los exalumnos de la Promoción 1956. Destaca en primera fila el General EP (r) Howard Rodríguez Málaga ex jefe del Estado Mayor del Ejército Peruano. Lleva el estandarte el Coronel EP (r) Manuel Gómez de la Torre, Brigadier General del Colegio los años 1955-1956, ambos integrantes de la Promoción'56.

 

 
 

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