MAYO
 

 CENTRO DE ESTUDIOS DEMOCRACIA, INDEPENDENCIA Y SOBERANIA

 CEDIS


 

 

¡HACER FRENTE A LA AGRESIVIDAD IMPERIALISTA!

¡FORJAR UNA AMPLIA UNIDAD DEMOCRÁTICA EN EL PAIS!

¡DERROTAR A KEIKO FUJIMORI EL 5 DE JUNIO!

¡LUCHAR FIRMEMENTE POR LOS DERECHOS DE NUESTRO PUEBLO!

AFIRMAR UN VERDADERO CAMINO DE FUTURO PARA NUESTRA PATRIA1

 

Vivimos en una coyuntura excepcionalmente delicada. Las fuerzas más reaccionarias del escenario mundial buscan asestar golpes contra los pueblos avasallando la independencia y la soberanía de los Estados y extendiendo un clima de guerra que hoy amenaza también a nuestro continente.  El  sistema imperial liderado por EEUU enfrenta las mayores dificultades de su historia tanto en el plano militar  (desarrollo tecnología, más potencia de Rusia y China) como en el económico (no se ha salido de la crisis mundial y hay amenazas de una nueva recesión mundial, como lo vaticinó certeramente el Premio Nobel Nouriel Roubini.

Los acontecimientos de hoy exigen un pronunciamiento claro y rotundo, y una toma de posición definida que muestre la voluntad de lucha de los pueblos que se movilizan en demanda de justicia y en defensa de sus derechos más elementales

 AMERICA LATINA SUFRE NUEVOS GOLPES

 Hace apenas algunos días las fuerzas más reaccionarias culminaron el trabajo que venían desarrollando desde hacía ya buen tiempo y lograron derribar el gobierno de  Dilma Rouseff en Brasil. Quienes asumieron el liderazgo de esta acción golpista, encubrieron su propósito tras un ropaje seudo moralizador, pero el mundo sabe ya que ellos fueron los más corruptos, y que deberán responder más adelante por muchas de las fechorías que hoy buscan esconder aupándose ilegalmente en el gobierno de su país.

 Si querían derrocar a Dilma y al Partido de los Trabajadores en la Patria de Tiradantes, no era por encarnar ellos propósitos moralizadores, sino más bien por destruir tan sólo un proceso de afirmación democrática basado en la defensa de la Independencia y Soberanía del Brasil, secularmente sometido al dominio del Capital Financiero.

 Querían, adicionalmente, desandar la ruta de unidad latinoamericana, recorrida por la administración de Brasilia, y que facilitó el surgimiento de instituciones vigorosas de unidad continental, como el MERCOSUR, UNASUR Y LA CELAC. Y es que, en definitiva buscaban amagar la unidad continental como una manera práctica de facilitar los planes imperiales de dominación sobre nuestros pueblos. Alentados por el gobierno de los Estados Unidos, trabajaron obcesivamente por este propósito y finalmente lograron concretar su voluntad con el apoyo de los grandes medios de comunicación a su servicio.

 En paralelo, buscaron agredir más directamente a la Venezuela Bolivariana, procurando desestabilizar al gobierno del Presidente Maduro en un nuevo paso por destruir las conquistas patrióticas de ese pueblo hermano. Hoy quedó claro que, uniendo hilos de un eje siniestro, se empeñan en desatar una agresión armada con tan viles propósitos. Desde Miami, Madrid y Buenos Aires, Álvaro Uribe, Manuel Aznar y Mario Vargas Llosa, han sumado voluntades llamando a una “acción extranjera destinada a liberar del chavismo” a la Venezuela de hoy. Con ese propósito, alientan acciones sediciosas y promueven una verdadera guerra civil que les permita justificar la intervención armada de los Estados Unidos, de manera directa, o a través de la OTAN.

 Estas formas de acción, el mundo las conoce. Se concretaron ya en Afganistán, Irak y Libia. Incluso -con otra modalidad- en Ucrania. En ninguno de estos países se afirmaron regímenes democráticos, ni fuerzas empeñadas en el progreso o el desarrollo. Hoy, todos ellos viven en medio del caos y el desorden. El terrorismo y la guerra, han sido la secuela de una política belicista contraria al Derecho Internacional y a los intereses de las Naciones.

 El Imperio busca, a través de esta política de agresión y de guerra no el bienestar de los pueblos, sino los recursos naturales de los Estados. Por eso, esas guerras huelen a Petróleo y a Gas, a comercio de armas, tráfico de drogas e imposición de Mafias. También a muerte, miseria y envilecimiento de las poblaciones. En definitiva, a destrucción de los países en aras de enriquecimiento de pequeñas camarillas de Poder que accionan a la sombra del Imperio.

 Urge que nuestro pueblo, consciente de esa realidad, exprese su solidaridad con los pueblos hermanos, en particular Brasil, Venezuela y Argentina, que lucha contra la aviesa política de Mauricio Macri y el Gran Capital, y se movilice al lado de ellos hasta consolidar las victorias democráticas que lucen indispensables para afirmar los intereses de las grandes mayorías.

 URGE CONSTRUIR UNA VERDADERA UNIDAD DEMCRATICA

 En las condiciones de hoy, los peruanos debemos construir una verdadera unidad para hacer frente a los planes guerreristas del Imperio. Hacerlo, no es sólo un deber internacionalista, sino una necesidad elemental en la lucha por nuestra supervivencia. Debemos dificultar los planes imperiales de dominación ganando una batalla de innegable trascendencia. Para tal propósito, debemos ser conscientes de nuestras tareas y responsabilidades.

 El reciente proceso electoral ha demostrado que a la clase dominante no le interesa realmente la democracia ni los derechos ciudadanos. La usan a su antojo en función de sus estrechos propósitos. Usaron la ley electoral a su real conveniencia con la idea de obligar a nuestro pueblo a escoger entre dos opciones plenamente coincidentes –la Mafia Fujimorista y el Cogollo Alanista del APRA-. Para este efecto, se empeñaron en dividir a la izquierda,  sacar de la competencia a quienes pudieran hacer peligrar sus planes, acomodar las disposiciones legales para favorecer a sus candidatos y usaron todos los resortes legales -y la prensa grande- para sorprender y engañar a los peruanos.  En el extremo, le adjudicaron votaciones exorbitantes al fujimorismo transformando su 25.2% de votos obtenidos, en 39.8%  y otorgándole 73 parlamentarios –de un total de 130- no obstante haber alcanzado menos de un tercio de la votación congresal.

 Aunque las cosas no salieron tal como ellos lo habían querido, logaron finalmente salvar el  “modelo” neo liberal haciendo que a la segunda ronda electoral concurran dos fuerzas básicamente interesadas en preservar los intereses del capital financiero. Ahora, buscan favorecer al fujimorismo para concentrar todo el Poder en manos de la Mafia, amenazando el futuro de todos los peruanos.

 Urge, en este contexto, promover la unidad de acción de las más variadas fuerzas, que coincidan en la lucha contra la Mafia y que puedan sumarse a una batalla en defensa de la Independencia y la Soberanía nacional así como las conquistas democráticas y sociales de nuestro pueblo.  Para este efecto, hay que asumir un comportamiento muy amplio y flexible que ayude a sumar voluntades, en el entendido que lo hay que preservar, es el escenario futuro de la lucha social.

 DERROTAR A KEIKO EL 5 DE JUNIO

 Derrotar a Keiko Fujimori el 5 de junio, es una tarea de honor que tenemos planteada todos los peruanos.

 Debemos ser conscientes que, de triunfar la Mafia en los comicios complementaros que se avecinan, se cernirá sobre el escenario social el espectro de un verdadero páramo. El Keikismo, que proclama la paz, está dispuesto en realidad, a construir una PAZ DE CEMENTERIOS. Para ese propósito, hará uso de todos los instrumentos de la guerra sucia porque -como lo ha adelantado- “sabe cómo hacerlo y tiene experiencia en la materia”.

 A ella no le interesa la libertad. Ni la palabra democracia. Sólo le interesa aplicar su “programa” de restitución de un Poder que nunca fue destruido. Por eso aspira hoy a liberar al reo en cárcel condenado por crímenes de Lesa Humanidad, a asegurar la liberación de los otros mafiosos aun encarcelados y el retorno al país de los procesados; restituir los “beneficios perdidos”, es decir recuperar dineros mal habidos cuentas intervenidas, residencias confiscadas, bienes hoy cautelados por el Estado, y otros; estabilizar el control social de la población a través de métodos autoritarios que conduzcan a la paralización del cuerpo social y a la intimidación de las masas; y asegurar la continuación del régimen luego del 2021.

 Objetivamente, el país no tendrá la posibilidad de optar libremente. Se encuentra imposibilitado de hacerlo, y está obligado a decidir su destino entregando su adhesión a un candidato sin considerar ni su voluntad, ni sus intereses. Recurrir al voto en blanco o viciado –como proponen algunos- no resolverá nada. Por el contrario, beneficiará a la Mafia, como quedó fehacientemente demostrado en la votación del 10 de abril. Por lo demás, es claro  que –como se ha dicho- los fujmoristas no votarán “viciado ni en blanco”, sino por Keiko. Y lo que ellos quieren, ciertamente, es que “los demás”  voten viciado y en blanco para que no sumen al candidato rival.

 Organizaciones solventes, y personalidades progresistas y democráticas, caracterizadas por representar legítimamente los intereses de nuestro pueblo, han llegado a la conclusión que votar por Pedro Pablo Kuczynski es, objetivamente, el único camino que el país tiene por delante.

 En todo caso, la tarea es cerrarle el paso a la Mafia y hacerlo pasa por asumir un voto útil que ayude a ese propósito.

 LUCHAR FIRMEMENTE POR LOS INTERESES DE NUESTRO PUEBLO

 Votar por PPK no puede significar, en absoluto, suscribir su programa. Ni rendirse ante las fuerzas que él representa. Tampoco, renunciar a la lucha en defensa de los intereses de nuestro pueblo. Ni siquiera tentar “acuerdos” que seguramente no se habrán de cumplir. Mucho menos, hacerse ilusiones para salir en fotos en claro afán de figuración

 Implica, más bien, colocarse en mejor disposición de combatir, asumiendo las tares que tiene pendientes el movimiento popular. Si ellas no fueron encaradas antes por la clamorosa ausencia de  una “vanguardia” responsable y solvente, ellas tienen que ser asumidas por todos en forma solidaria.

 Hay que insistir, en este terreno, en la idea Mariateguista: No es que el proletariado haya desaparecido, ni menos haya perdido la fe. “No –decía el Amauta- el proletariado sigue siendo el mismo, las masas no se han despojado de su sed de justicia no se han despojado de sus ansias reivindicatorias; lo que ha pasado, y pasa, es que no han tenido dirección, que no ha habido evolución entro de su organización”

 Para ponerse a tono con los requerimientos de hoy, resulta indispensable unir al pueblo desde la base misma de la sociedad, organizar a la población para que esté en condiciones de movilizarse y actuar, forjar conciencia y sentimiento de clase en todos los peruanos, y promover y alentar las luchas en todos los niveles de la confrontación social.

 Con este propósito es que hemos venido trabajando esforzadamente. Quienes han seguido nuestras acciones y pronunciamientos, han advertido una clara línea de clase y  una firme orientación patriótica así como una adhesión irrestricta al ideal socialista. Estamos firmemente dispuestos a perseverar en ese derrotero, cualquiera sea el desenlace de los comicios de junio. Pero advertimos a nuestros colaboradores y amigos -y a todo el pueblo-  que la suerte del país estará en juego en esa contienda.

 En el esfuerzo por desarrollar una acción que responda a los intereses de  nuestro pueblo, hemos registrado también debilidades que debemos tratar de superar. No logramos, por ejemplo, darle organicidad a nuestra propuesta política. En gran medida, nos quedamos en el mensaje, y no pudimos vertebrar acciones que hubiesen podido dar más fuerza. Trataremos, en la perspectiva de superar esa deficiencia.

 AFIRMAR UN CAMINO DE FUTURO PARA NUESTRA PATRIA

 Es el deber de todos afirmar un camino de futuro para nuestra patria. La lucha por el socialismo, decía Mariátegui “no se nutre de evocaciones dolientes  o coléricas, ni de esperanzas exaltadas. Es, antes que nada, acción concreta, realidad presente”.

 En ese espíritu, y a partir de esa concepción de clase, es que trabajamos con paciencia y perseverancia, con firmeza y obstinación, seguros de arribar a la meta deseada.

 Por lo pronto, se trata de cumplir las tareas que tenemos por delante combatiendo sin tregua contra el escepticismo, la falta de moral clasista,  la inercia y la ausencia de confianza en la capacidad de acción de los trabajadores.

 Hoy, a los 235 años de la inmolación de Tupac Amaru, Micaela Bastidas y sus compañeros, nos corresponde renovar nuestro compromiso con la historia.

 Lima, mayo del 2016

 El Centro de Estudios Democracia, Independencia y Soberanía         

 

 

 

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