Arequipa: a propósito de la exposición de Fernando Paredes

©  ARTURO MUÑOZ

 

 
 

 

 

 

 

El viernes 17 de noviembre, el economista Fernando Paredes Núñez, presentó en público el resultado de la investigación económica sobre el proceso de descentralización, que en resumen para mí expresaba la siguiente hipótesis: el proceso de descentralización en el Perú es permanente e irreversible, pero su concreción en la regionalización del país del 2002 ha fracasado, la búsqueda de revivir la regionalización vía la conformación de macroregiones o mancomunidades es inviable; se necesita, según Paredes, si mal no he entendido, estructurar el territorio en base a proyectos de inversión, a proyectos que interesen a varias comunidades (por ejemplo: el gasoducto sur peruano, la interoceánica; etc.); para ello plantea la creación de una agencia de inversión.


Lo que lleva Paredes a esta conclusión es un indicador, el único encontrado por él, válido basado en el análisis del PBI per cápita de cada región. El único que tiene posibilidades de dar datos con fechas atrasadas a los 15 años, tal y como la academia lo pide. Si quisiéramos obtener un indicador basado en los montos de inversión no habría datos fiables con 15 años de atraso. Suponiendo que esta afirmación sea verdad, pasemos a lo encontrado por Paredes al correr la serie de PBI per cápita regional.
 



La línea de divergencias y la línea de convergencias se separan conforme vaya la salud de la economía del país. Patricio Quintanilla le señaló en su comentario que en el caso en que las divergencias entre las regiones se desaceleraban era producto del Boom Minero. Paredes le responde que en economía el con no significa que, es decir, que la desaceleración se haya producido junto con el Boom Minero no significa que este Boom Minero sea la causa de la desaceleración.


Para un mayor comentario de lo dicho por Paredes sobre su investigación no pudimos obtener la exposición, la cual la dejo a cargo de ForoSur21, grupo un tanto clandestino de intelectuales y empresarios arequipeños, por lo que dejo allí la exposición de la base para que Paredes llegue a la conclusión de que la regionalización ha fracasado y entremos a un interregno gramsciano, del fin del periodo de descentralización regional a un nuevo periodo de “descentralización por proyectos de inversión”.


Cuando Paredes señaló que el instrumento de la “descentralización por proyectos de inversión” era la Agencia de Inversiones, Walter Bustamante le interrumpió calificando “Agencia de Corrupción”; Paredes respondió a esta cruda crítica con una sonrisa. Respuesta lógica, pues para los economistas neoclásicos la corrupción, la contaminación son “externalidades”, consecuencias negativas de las inversiones, “fallas del mercado” que pueden ser corregidas por el propio mercado, digamos cosas sin importancia en el “análisis académico”.


Frente a una afirmación tan categórica de que la regionalización ya ha fracasado y respaldada por una “investigación académica” sólo cabía una confrontación radical. Si en el campo de la economía ya no había posibilidades de seguir analizando la regionalización, era necesario encontrar evidencias empíricas de si esto era cierto o no. Y me referí a una experiencia radial, cuando fui invitado a comentar el 1 – O, el Referéndum de Catalunya, y en ese programa propuse utilizar el mismo mecanismo y votar en un referéndum si Arequipa debía independizarse o no del Perú. Grande fue la aceptación del público a esta propuesta radical, lo que nos dio tela para tres programas más sobre el tema. O sea, en la gente hay un deseo de romper con Lima. Y los argumentos para la separación iban desde los históricos, la conformación del Imperio Incaico en suyos, hasta la única forma de hacer pagar a la minera Cerro Verde la montaña de US $ 3.500.000.000,00 que le debe en impuestos a Arequipa. Esta evidencia empírica me indica que la regionalización sigue siendo la forma de descentralizar el país.

Un segundo argumento fue el movimiento social. Si la economía no nos permite tener datos confiables para construir un indicador, la sociología sí. Y este indicador son las protestas sociales. Desde el año 1950 hasta nuestros días los movimientos sociales, más mal que bien, reseñados en la prensa y en los textos sobre ellos nos permiten ver una actitud regionalista y anticentralista creciente, y como ejemplo bastó señalar la huelga del magisterio de este año, iniciada en Cusco y continuada por las regiones contra la política de despidos en el sector para aquellos maestros que no aprueben los exámenes arbitrarios planteados por el estado. Esta huelga culminó en Lima, no fue contra Lima, porque la regionalización no es contra los limeños sino contra la concentración del poder en Lima. El resultado fue el mismo de la huelga magisterial de 1973: la deslegitimación de la dirección central del SUTEP y su práctica desaparición, el encumbramiento de un nuevo líder magisterial Pedro Castillo, así como en 1973 se encumbró Horacio Zeballos; y una segunda similitud es el haber doblegado al poder central del estado y obtenido el aumento de salarios y el respeto al derecho al trabajo de los maestros ¿Fue una lucha contra el neoliberalismo? Sólo a medias, pero ese es otro tema.


Mi percepción es que a la derecha le fastidia hasta el pánico el poder adquirido por los movimientos regionales a partir de la regionalización comenzada el 2002. Tanto es el pánico que en el Congreso, lo más retrógrado y corrupto de la burguesía, el aprofujimontesinismo ha liquidado los movimientos provinciales y distritales para las próximas elecciones del 2018,menos los movimientos regionales, con el argumento infeliz de fortalecer los partidos nacionales. Los gobiernos regionales se le han puesto firmes en varias oportunidades al gobierno centralista. Aquí otra discrepancia con Paredes, para él la internalización en la conciencia popular de gobierno central y gobierno regional es un demérito, es un triunfo del centralismo, no se da cuenta que por fin el movimiento popular ha demarcado en su conciencia la existencia de un centro explotador, autoritario, corrupto y gobierno regionales que son sus instrumentos para luchar contra ese poder central.


Porque la corrupción como la contaminación no son “externalidades”, son características intrínsecas de la producción capitalista, y la economía política liberal es la ciencia del fraude lícito. Y en la lucha contra el sistema capitalista los movimientos regionales son los más fuertes y consecuentes, en especial contra las “externalidades” de la corrupción y la contaminación.
 

 



Hay que fortalecer las regiones exigiendo mayor autonomía. Desde hace unos 4 años se viene planteando algo que ya es de sentido común, que los gobiernos regionales puedan crear sus propias tasas, que los impuestos de las empresas queden en las regiones, que pueden decidir sobre su ordenamiento territorial y económico. La consigna de REGIONES AUTÓNOMAS al estilo de España es ampliamente aceptada por la ciudadanía.

Espero que ForoSur21 salga de su capilla y con un personaje tan vital como Reynaldo Roberts pueda contribuir a generar un movimiento por la autonomía regional.

 

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