Por Gustavo Gorriti y Romina Mella.-

Hay hechos que nadie disputa: El 25 de mayo de 2012, Alan García dio una conferencia en Sao Paulo, Brasil, para la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP). Recibió 100 mil dólares de pago, que fueron depositados en su cuenta del Banco Continental en Lima. Hasta aquí no hay desacuerdo.

¿Quién pagó por ella? Hasta ahora había dos versiones. La primera provino de Marcelo Odebrecht durante el interrogatorio que el fiscal José Domingo Pérez le hizo en Curitiba el 9 de noviembre de 2017. Ahí, Odebrecht dijo que su compañía había pagado a García por el dictado de conferencias, “porque es una política de la empresa ayudar a los expresidentes”. Cuando Pérez Gómez preguntó con cuánto le habían pagado, Marcelo Odebrecht dio la respuesta repetida con frecuencia de mantra en sus interrogatorios sobre asuntos peruanos: “eso lo sabe Barata”.

Pero quien habló a continuación no fue Barata sino Alan García, quien respondió en su cuenta de Twitter que “di más de 30 conferencias en 10 países. Una en Brasil, para la Federación Industrial de Sao Paulo. (No Odebrecht). Todos los contratos, honorarios e impuestos pagados están publicados y han sido investigados por el Congreso y la Fiscalía”.

 


Todo pareciera normal.

Pero no lo es.

IDL-Reporteros ha podido establecer, mediante una documentación obtenida a lo largo de varios meses, que la conferencia del 25 de mayo de 2012 fue pagada por Odebrecht a través de la Caja 2 de la división de ‘operaciones estructuradas’ de esa corporación (encargada del pago de las coimas y otras operaciones financieras clandestinas), para ocultar quién le pagó a García.

IDL-R ha logrado aclarar además que en el escenario ficticio que se creó para simular un origen diferente del pago, el supuesto contratante, José Américo Spinola fue solo el intermediario entre el dinero de la Caja 2 y Alan García. Dicho intermediario era un operador contratado por la oficina de operaciones estructuradas, que pocos años después, al estallar el caso Lava Jato, pasó a ser un delator premiado en Brasil. IDL-R tiene el vídeo de su confesión, realizada el 14 de diciembre de 2016 ante la procuraduría federal anticorrupción de ese país, en el que habló sobre la Caja 2, el dinero negro, las finanzas clandestinas de Odebrecht.

No solo eso: en el proceso de crear el escenario que disfrace los pagos, se firmaron documentos con fechas atrasadas para dar la impresión de acuerdos previos a la conferencia. Por ejemplo, el contrato firmado entre García y el operador, José Américo Spinola, tiene como supuesta fecha el 5 de abril de 2012 y el recibo de Alan García por los 100 mil dólares está fechado el 24 de mayo de 2012. Sin embargo, como se verá en esta nota, a Spinola recién se le ofreció tener el papel de organizador de contratos ficticios y canalizador de pagos (por un honorario de 15 mil dólares), el 15 de junio de 2012, dos meses y días después de la supuesta fecha en la que firmó el contrato. Spinola solo se enteró del tema el 15 de junio. Antes no sabía nada.

De hecho, el pago real a la cuenta de Alan García recién se realizó el 9 de julio de ese año.

Es evidente que se firmó documentos con fecha atrasada de varios meses. Y está claro que eso tuvo que ser con conocimiento de García, puesto que él los firmó.

¿Por qué formó parte de esa burda ficción? Para ocultar el origen del dinero, sin duda. Para hacerlo, terminó firmando el contrato de su conferencia con un operador ad hoc de la división de operaciones estructuradas de Odebrecht.

Hasta aquí el resumen del caso. A continuación, sus detalles.

 

Alan García, conferencista

En 2013, sujeto a investigaciones sobre presunta corrupción y enriquecimiento ilícito el ex presidente Alan García remitió al entonces fiscal de la Nación, José Peláez Bardales, una información detallada sobre sus cuentas e ingresos entre 2006 y 2011, así como los que logró después de salir de la presidencia hasta esa fecha.

Las cifras indicaban que García había encontrado un filón de gran rentabilidad luego de dejar la presidencia: dictar conferencias muy bien pagadas en diversos lugares del mundo, especialmente en Latinoamérica. García reportó que entre agosto de 2011 y diciembre de 2012 dictó 18 conferencias por las que había recibido en conjunto nada menos que 830 mil dólares.

De ellas, la mejor pagada fue la que dio el 25 de mayo de 2012 para la FIESP (Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo), en Sao Paulo, Brasil. Por esa charla recibió 100 mil dólares. García adjuntó el contrato de la conferencia, el recibo y la copia de la transferencia a su cuenta.

Luego de revisar los documentos presentados por García, Peláez Bardales archivó (es decir, desestimó) la denuncia contra el ex presidente por presunto enriquecimiento ilícito.

No está claro si revisó o no (puede no haberlo tenido) el recibo por los cien mil dólares de Sao Paulo (noten la fecha). Pero ustedes pueden hacerlo ahora:

 

Recibo de pago a Alan García.

Recibo de pago a Alan García.

 

O el reporte del depósito en su cuenta (la fecha es igualmente importante):

 

Constancia de transferencia financiera a Alan García.

 

O, sobre todo, el contrato entre Alan García y el contratante, el estudio de abogados Spinola Consultoría Jurídica. Un documento de cinco páginas firmado, según podrán ver, el 5 de abril de 2012 en Sao Paulo.

Última página del contrato suscrito entre Alan García y el estudio de abogados Spinola Consultoría Jurídica.

Monto acordado a pagar a la cuenta de Alan García según el contrato suscrito.

 

 

¿Quién era el jefe, la cabeza del estudio contratante y cuál era el interés que tenían en organizar la costosa conferencia de García en Brasil?

Nada mejor que una confesión para saberlo.

 

Spinola confiesa

El dueño del estudio que firmó el contrato con Alan García era un personaje que reveló sus secretos cuatro años después de contratar con el ex presidente, cuando se incorporó a la delación premiada corporativa de Odebrecht ante las autoridades brasileñas.

La delación de José Américo Spinola es particularmente interesante. Era cabeza de su propio estudio de abogados, pero fue llevado por uno de sus clientes en Odebrecht a participar “más intensivamente” en los procesos de lavado de dinero del sector de operaciones estructuradas.

Ello sucedió a partir de 2006. Spinola se concentró sobre todo en la llamada “generación” [de fondos] para la Caja 2 internacional. En 2012 su contraparte era el jefe de esa área, Marcos Grillo.

 

Marcos Grillo, operador financiero a cargo de generar recursos para la Caja 2 de Odebrecht. (Foto: Estadão)

 

Pese a ser externo y no pertenecer orgánicamente a la compañía, Spinola tenía, quizá también por eso, importancia. Se le había dado ingreso al sistema Drousys del sector de operaciones estructuradas, utilizando, como los demás, un ‘codinome’ o pseudónimo. El suyo era, en 2012, ‘Joe’El de Marcos Grillo, su principal interlocutor, era, en la misma fecha, Visamark. El propio Spinola los reveló en su delación, parte de la cual podemos ver a renglón seguido.

“Yo prestaba servicios a Jorge Alonso, que era mi cliente en Odebrecht, desde mi estudio de abogados. […] En determinado momento, Jorge Alonso me pidió que participase más intensivamente de un programado llamado ‘planeamiento fiscal internacional’. Él lo llamaba así. Era la oportunidad de generación de caja no contabilizada para la empresa, y que sería utilizada por la organización para cubrir necesidades internacionales. […]  Y yo empecé a entender un poco cuál era el objetivo de la empresa. Era básicamente eso, generación de Caja 2 internacional. Era importante para la empresa tener una actuación rápida para atender distintas situaciones no programadas (…)”.

 

 

 

 

[…]

“¿Cómo eran generados los recursos de Caja 2?

Básicamente él [Alonso primero, Grillo después] reservaba una parte de los resultados de las obras en el exterior, en un determinado país o una obra en particular. Él reservaba y destinaba eso para la generación de Caja. ¿Cómo era hecho eso? […] La empresa subcontratada por Odebrecht en Venezuela para ese objetivo tenía que ser una tercera empresa de Odebrecht sin vínculo aparente con ella; en inglés se dice ‘not related’; y esta presentaba una factura que recibía esa diferencia que era señalada como volumen de Caja 2.

[…]

“¿Esos recursos eran viabilizados por quién? Usted mencionó al señor Jorge Alonso.

Él era […] responsable interno por ese programa, ‘Generación de Caja’. Pero existía otra área que hacía la distribución de esos recursos, aplicación financiera, la gestión de los recursos generados, la tesorería internacional.

¿Esa área era el Sector de Operaciones Estructuradas?

Yo no sé si Odebrecht internamente la llamaba así. Yo nunca supe.

¿Quién lideraba esa área?

En un inicio tengo la impresión que era solo Luis Eduardo Soares, que era el responsable directo por las operaciones de gestión de dinero por Caja 2 internacional. Luego fue creada un área propiamente de supervisión. Hilberto Silva era el encargado, pero luego tuvo un problema serio de salud y prácticamente delegó las actividades a los dos operadores que él tenía, que era el propio Luis Eduardo y Fernando Migliaccio.

Posteriormente Jorge Alonso también fue sustituido…

Sí. Creo que fue sustituido en 2007 o 2008 por Marcos Grillo, que era director financiero en Río. Con Marcos Grillo existió una diferencia muy grande. Jorge Alonso era de total confianza de la familia. Marco Grillo no tenía una formación como financista, era un especialista.Y tenía poca experiencia internacional. (…)”.

 

 

 

 

[…]

En determinado momento, con Marcos Grillo fue creada un intranet externa que pasó a Odebrecht, y en esa intranet, a pedido de la empresa, de Marcos, nos comunicábamos a través de él. Él tenía un nickname y yo también tenía otro, y nos comunicábamos por e-mail o por chat a través de ese sistema llamado Drousys.

[…]

¿Quiénes se comunicaban a ese nivel? ¿Marcos Grillo? ¿Con el equipo del Sector de Operaciones Estructuradas, Fernando Migliaccio, Luis Eduardo Soares, Hilberto Silva…?

Había algunos otros también. También tenía un usuario del sistema para facilitar la comunicación con Luis Eduardo, y eventualmente con otro externo, me parece también con un funcionario de Panamá, de Credicorp. En fin, cada uno tenía un nickname.

¿Cuál era su nickname?

Era Joe, y después Zacarías.

¿Qué nickname recuerda?

El de Marcos Grillo, que era Visamark, creo. Él también tenía otro inicialmente, que no recuerdo. En fin, el tenía un anterior.

¿Silver?

Silver era el otro. Inicialmente era Visamark”.

 

 

 

 

Esa, en su propia autodescripción, es la persona que organizó el contrato y el pago sin huellas de Odebrecht a Alan García en 2012.

Ahora veremos cómo lo hizo.

 

Cómo hicieron ‘Joe’ y ‘Visamark’ para

 pagarle a Alan García

 

Lo hemos visto en los audios de ‘Lava Juez’ y antes en los vídeos de Montesinos: nada describe mejor una acción (o una intención) que la comunicación espontánea entre sus propios protagonistas.

Si ya sabemos quién es ‘Joe” y quién ‘Visamark’; y si sabemos que trabajaban en el área clandestina de Odebrecht, la que pagaba coimas y alimentaba la Caja 2 con dinero extraído de las obras, especialmente a través del sobrecosto de trabajos ficticios, ¿cómo y porqué les llegó la tarea de organizar el pago de 100 mil dólares al ex presidente del Perú, en 2012?

De la siguiente manera:

El miércoles 14 de junio de 2012, poco antes de las 2 de la tarde, Marcos Grillo, “Visamark’ le escribió un correo electrónico a José Américo Spinola, ’Joe’. Su asunto era una ‘Propuesta’.

Estimado, el 25/5/12 el expresidente del Perú, Alan García, dio una conferencia en la FIESP en el Seminario Comercio e Inversiones Brasil–Perú, con casos de empresas brasileñas que tuvieron éxito con negociaciones con el Perú.

Por esa conferencia él tiene que recibir oficialmente US$ 100 mil líquidos.

Lo ideal [hubiera sido] que alguna empresa brasileña, interesada en comercio bilateral, lo hubiese invitado y pagado su conferencia.

Él ya dio otras conferencias a la FIESP pero nunca cobró por ellas.

Ahora está cobrando y nosotros no podemos pagarle.

La idea que surgió es que Spinola efectúe este pago. Para ello facturaría contra nuestros servicios y tendría una remuneración bruta de US$ 15 mil. Nuestra área fiscal refiere que la carga tributaria para la contratación de un prestador de servicios independiente, residente en Perú, y que preste un servicio esporádico en Brasil, sería una base fija […]

En caso le interese, le mandaríamos el equivalente en reales a US$ 131,618 y usted enviaría US$ 100 mil para Alan García (cuenta en dólares en Perú).

US$ 100,000 / 0,8575 = US$ 116,618,08

Remuneración de US$ 15,000.

Por favor, considerar el caso.

Abrazos,

V”.

 

Odebrecht busca intermediario para pago a Alan García.

 

 

 

Menos de tres horas después, a las 16:40 de la tarde, José Américo Spinola, ‘Joe’, le respondió a Marcos Grillo ‘Visamark’: “Querido amigo: ¿El pago por la conferencia puede ser hecho desde el exterior (Nevis, en el Caribe)? El ahorro sería del 14.25%. Abrazos”.

Antes de media hora, a las 17:05, Marcos Grillo replicó por mail: “Amigazo: Si fuese posible, el DS [director superintendente]de Perú ya lo habría hecho.

El pago tiene que ser hecho en Brasil, de la empresa que intermedió la invitación o pagó la conferencia.

En este caso, pensé en privilegiar a su estudio que, a nuestro mandato [sic], habría intermediado en el evento”.

Seis minutos después, a las 17:11, y aparentemente ya convencido, Spinola escribió un e-mailsobre asuntos prácticos a Marcos Grillo: el cálculo del monto de los honorarios.

 

 

A las 19:00, ‘Noshua’, un usuario todavía no identificado, pero claramente solvente en el ámbito de transacciones ficticias para pagos concretos, intervino con un e-mail para ‘Joe’ Spinola y ‘Visamark’ Grillo, con pautas sobre cómo organizar el pago a García.

“Entiendo que debemos tener un pequeño contrato de prestación de servicios justificando la conferencia y los honorarios, que su empresa está representando una asociación de empresarios brasileños interesados en invertir en Perú, para contar con la presencia ilustre del expresidente peruano y un recibo simple, […]”.

‘Noshua’ agregó la información necesaria: los datos bancarios de Alan García, en el BBVA Continental, para hacer la transferencia; el borrador del contrato entre el estudio de abogados de Spinola y García; y hasta el borrador del recibo de pago por la conferencia.

 

 

A las 22:16, ‘Joe’ Spinola le respondió a ‘Noshua’ que “los cálculos están perfectos, como la segunda parte del negocio, o sea, el envío para nuestro ilustre amigo”.

Una amistad vertiginosa. A las dos de la tarde del 14 de junio de 2012, ‘Joe’ Spinola no tenía idea (ni probablemente le importaba) lo que Alan García hiciera o dejara de hacer; y apenas seis horas después ya hablaba del “envío para nuestro ilustre amigo”, quizá animado por 15 mil razones.

Al día siguiente, jueves 15 de junio de 2012, hubo un intercambio final de correos entre ‘Noshua’ y ‘Joe’ Spinola sobre cómo hacer el pago y sobre los cálculos de la facturación.

 

 

El martes 3 de julio de 2012, a las 20:20, ‘Noshua’ le envió un correo electrónico a ‘Joe’ Spinola y a ‘June’, un usuario todavía no identificado, con copia a Marcos Grillo (‘Visamark’). El asunto decía: “Remesa de USD 100,000.00 para el doctor Alan García”.

El correo indicaba solo lo siguiente: “Sigue el contrato y el recibo firmado por el doctor Alan García. Con esto podemos enviar la remesa de USD 100,000.00 a la brevedad posible. Envíenme el Swift de la remesa tan pronto la tengan”.

Al día siguiente, ‘June’ le respondió que ese día haría el envío de dinero.

Todo indica que ‘Noshua’ estuvo en el Perú, hizo firmar el contrato con Alan García, y también el recibo, y los urgió para que envíen cuanto antes el dinero.

Parece que Spinola, en cambio, no llegó a hablar con García y pueden haber supuesto que las obvias contradicciones en el proceso no iban a saltar nunca a la luz.

Como hemos visto, Spinola se enteró de que le ofrecían un fácil trabajo de testaferro el 14 de junio. Sin embargo, el contrato con Spinola, firmado por García, estaba fechado el 5 de abril de 2012. El recibo por el pago, también firmado por García, estaba fechado el 24 de mayo, como si se le hubiera pagado un día antes de la conferencia. ‘Joe’ Spinola hubiera necesitado una máquina del tiempo para hacer el contrato en abril y pagar en mayo, antes de volver al día de junio en el que se enteró de todo eso.

Es virtualmente imposible que García no haya sabido que Odebrecht organizaba toda esa impostura, ese tramado de contratos y recibos por transacciones ficticias, con fecha largamente pasada, y pagos a través de su aparato clandestino de coimas y lavado, para ocultar el hecho de que eran ellos, los de Odebrecht, quienes pagaban los 100 mil dólares a García.

Y así fue. El 6 de julio de 2012, ‘June’ le envía un mail a José Américo Spinola, Marcos Grillo y a ‘Noshua’ con copia de la transferencia financiera hecha a la cuenta de Alan García. El pago se emitió el 6 de julio y se depositó en la cuenta del “ilustre amigo” de Odebrecht, el 9 de julio.

Así que la plata, después de todo, no llega sola. Parece a veces, pero detrás de los efectos especiales hay siempre Spinolas, Grillos y ‘Noshuas’, que la soplan, la empujan, la mueven… y la cobran después.

A lo largo de meses y meses, García usó una casi invariable coletilla en sus mensajes por twitter. Los otros se vendieron, él no. Los otros cobraron, él no. Los otros recibieron plata de Odebrecht, él no.

Ahora sabemos que los otros cuentan con nueva compañía.

 

Publicado el jueves 15 de noviembre, 2018 a las 9:43 | RSS 2.0
Última actualización el jueves 15 de noviembre, 2018 a las 13:58

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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