La nueva oligarquía

Agustín Haya de la Torre

 


 

 

La compra de tres cadenas farmacéuticas por parte de Intercorp, el poderoso grupo económico que dirige el dueño del Interbank Carlos Rodríguez Pastor, le permite controlar el 95% de las ventas de medicamentos mediante dicha modalidad.

El nuevo monopolio no ha sido objetado en lo más mínimo por el gobierno. Ni siquiera para cumplir lo que señala la Carta de 1993, cuyo neoliberalismo acaba sobrepasado por el atropello. El grupo comercializa a su vez el 80% de los productos fabricados o importados en el ramo, con lo cual cierran por completo cualquier posibilidad de competencia.

El fenómeno de concentración de la propiedad no es nuevo, pero sí acelera el paso en los últimos años. Desde la compra del grupo Epensa por El Comercio, pasando por el monopolio de la cerveza, de la electricidad en Lima y otras ciudades, o lo que sucede con los grifos, donde Primax avanza a poseer la mitad de la oferta.

La Constitución fujimorista, aprobada en un dudoso referéndum, generó las condiciones para arrinconar al Estado, buscando por todos los medios que intervenga lo menos posible en el afán de lucro de los privados. Aún así, no podía dejar de plantear ciertas pautas, para vigilar y hasta prohibir la posición de dominio y los monopolios.

El modelo impuesto da forma a una nueva oligarquía, que sin límite alguno domina la economía del país. Combina tanto a capitalistas peruanos formales como a los emergentes de economías delictivas.

Expertos en evadir impuestos, mantienen una de las tasas tributarias más bajas de la región, de apenas el 14%, a once puntos del promedio de la OCDE. Además, el mayor porcentaje de impuestos corresponde a los indirectos, al revés de las economías sanas. La participación del trabajo en la renta nacional apenas llega al 25%, manteniéndose estancado el Perú en el Índice de Desarrollo Humano.

Con severos indicadores de anemia infantil, de entre los más dramáticos del mundo, con apenas una cuarta parte de la población con vivienda digna, el modelo que promueve la nueva oligarquía parece repetir la sociedad excluyente de la época de los enclaves y los latifundios. 
 

 

www.jornaldearequipa.com